La educación superior es –entre otras cosas– un bastión sustantivo de la formación de capital humano. Uno de los múltiples retos que enfrenta actualmente el Estado de México es formar los ciudadanos que permitan proponer soluciones a los problemas y construir proyectos con efectos positivos en términos sociales, económicos, políticos, culturales y ambientales en el territorio estatal. Como se sabe, el Estado de México es la entidad del país más poblada (cuenta con poco más de 14 millones de habitantes según el INEGI), lo cual no tiene parangón con el resto de las entidades. Ningún estado enfrenta la complejidad que implica proveer de servicios de calidad a todos sus pobladores. Además, en el territorio mexiquense se da cuenta de la existencia de tres zonas metropolitanas (Tianguistenco, Toluca y la del Valle de México) que han creado un escenario de nodos altamente urbanizados y zonas agrícolas alejadas y dispersas como las existentes en el sur del estado. La estructura urbana y metropolitana genera escenarios de demanda potencial en todos los aspectos de la vida cotidiana. Estos son algunos de los grandes desafíos y demandas que tienen las instituciones de educación superior por parte de la compleja sociedad mexiquense.

candidatos

De acuerdo con datos de la SEP y de EDUCAEDU en el Estado de México existen 721 carreras universitarias, entre instituciones públicas y privadas, de las que la mayoría se concentra en Ingeniería y Tecnología (132), y en Informática e Información (46). Además, existe una importante presencia de universidades privadas como el Tecnológico de Monterrey, o de universidades públicas de carácter nacional tales como la UNAM (en sus campus de Aragón y Acatlán) y diversos tecnológicos de la SEP. Pero, básicamente, la mayor demanda se concentra en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la cual tiene sus principales instalaciones de investigación, cultura, deporte, así como facultades y escuelas en la ciudad de Toluca; lo anterior se complementa con un conjunto de espacios académicos denominados Unidades Académicas y Centros Universitarios ubicados en diversas regiones del territorio.

En este contexto se enmarcan las propuestas de los candidatos a la gubernatura del Estado de México en las elecciones de este año. Y en este mismo sentido resulta conveniente preguntarse acerca de la experiencia y conocimiento que dichos candidatos tienen sobre la problemática de la educación superior y, sobre todo, las propuestas que plantean al respecto.

¿Cuáles son los perfiles profesionales de los cuatro principales candidatos?  Dos de ellos provienen de instituciones de educación superior privadas y dos de escuelas públicas. Alfredo del Mazo es egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) con una licenciatura en Administración de Empresas y también cuenta con un posgrado en Administración y Finanzas por la Universidad de Harvard. Por su parte, Josefina Vázquez Mota estudió Economía en la Universidad Iberoamericana y tiene un diplomado en Alta Dirección. En ambos casos la orientación profesional tiene que ver más con los negocios y con una visión empresarial. Ambos candidatos se formaron en entornos económicos no vulnerables. En contraste, Delfina Gómez y Juan Zepeda se formaron en universidades públicas. Ella cuenta con una licenciatura en Educación Básica por la Universidad Pedagógica Nacional y una maestría en Pedagogía; también tiene una segunda maestría cursada en el Tecnológico de Monterrey. Por su parte, Zepeda estudió Derecho en la UNAM, y obtuvo un segundo título en la Universidad del Valle de México, en este caso en Administración Pública; mientras que su maestría en Derecho la cursó en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Como se puede ver, estos dos candidatos ejemplifican aquellos individuos a quienes su formación educativa les permitió cierta movilidad en la escala social o como lo llamaría la sociología francesa: “capilaridad social”.

Al revisar diferentes momentos de las campañas políticas y las alusiones que los candidatos han realizado en torno a las acciones en materia de educación superior se observa un conocimiento poco consistente de esta temática. Alfredo del Mazo, candidato del PRI, no ha pasado de indicar que va a “gestionar recursos” para la UAEMéx y buscará “incrementar los espacios de acceso de jóvenes a la educación superior”. Se trata de declaraciones obvias y que se pueden considerar hasta inerciales. Lo que realmente parece una propuesta electoral –aunque sin sustento– es la creación de la “Universidad Rosa”, que sería una institución que contaría con varios planteles, horarios flexibles, becas y sus propias guarderías, lo que podría representar un retroceso al segregar mujeres y hombres en cuanto a la equidad y en la igualdad en el acceso a la educación superior, especialmente porque estas políticas y estrategias de apoyo a las mujeres estudiantes podrían, si se tuviera voluntad política y se destinaran los recursos suficientes, implementarse en las instituciones que ya existen. Por lo demás, no hay propuesta o indicación respecto a cuáles serían sus perfiles de ingreso y egreso, las habilidades en las que formaría a las estudiantes, o las competencias de las profesiones planeadas. Por otra parte, promete crear 10 nuevas universidades, sin especificar características, y también triplicar las becas al extranjero.

Josefina Vázquez, la candidata del PAN, por su parte, plantea crear la Universidad de Ciencias de la Seguridad. Al respecto no explica ni su fundamento, estructura, o sus posibles alcances. En su plataforma tampoco se habla de reformar o fortalecer a las universidades públicas. Vázquez Mota también se refiere a la creación de incubadoras de empresas, no obstante que esa idea ya está en funcionamiento en las propias unidades de la UAEMéx, con variables resultados.

En el caso de Delfina Gómez, candidata de Morena, al parecer la candidata quiso ir más lejos que los otros candidatos y en términos coloquiales, se “saltó la barda” por lo que propone crear 40 universidades públicas, aunque no explica cómo, con qué vocación, con qué presupuesto, con qué diagnóstico o qué características tendrían. Simplemente propone este ambicioso número. La candidata de Morena parece mostrar, con esto, un amplio desconocimiento sobre lo que implica la creación de una universidad y ni qué decir sobre su consolidación.

Juan Zepeda, candidato del PRD, habla de incrementar el presupuesto de la UAEMéx y la ampliación de más espacios académicos de la propia universidad estatal. Al parecer se refiere a que más que crear nuevas universidades buscaría establecer nuevos campus desconcentrados. De manera complementaria, propone la creación de una “beca-salario para los estudiantes que cursen el último año en diferentes niveles educativos, aunque tampoco aclara el por qué denominar a esta propuesta como “beca-salario” en lugar de sólo “beca”. 

De manera que más allá de las alusiones generales a la educación superior, rescatadas de las diferentes participaciones de los candidatos, lamentablemente se observa que no existe una estrategia congruente para incidir efectivamente en el desarrollo de la educación superior en el Estado de México. Queda claro que los candidatos al gobierno del estado no tienen mucha idea sobre cómo se podría resolver seriamente el problema del acceso a la educación superior en la entidad; cómo consolidar a la universidad pública y, en particular, a la Universidad Autónoma del Estado de México; cuál es el papel que deberían de tener los otros subsistemas de educación superior en la entidad (como las universidades tecnológicas o los institutos tecnológicos); qué hacer con las universidades privadas que no ofrecen programas con suficiente calidad académica para los mexiquenses; qué rol jugarán las escuelas normales del Estado de México y cómo resolver otros problemas ligados a la educación superior como el abandono escolar en este nivel, la falta de oportunidades para los estudiantes de menos recursos económicos, la carencia de empleo de muchos egresados de las universidades en la entidad entre otros muchos aspectos. Lo único cierto es que este 4 de junio los habitantes del Estado de México estarán decidiendo por alguno de los seis candidatos registrados –aunque los cuatro con mayores posibilidades son los del PRI, PAN, Morena y PRD– y sus respectivas propuestas o intento de propuestas, al menos en el caso de la educación superior.

 

Melesio Rivero Hernández es académico de la Universidad Autónoma del Estado de México, campus Texcoco.