Hoy sabemos que los cambios educativos, para que lleguen a “calar” en las aulas, tienen que generarse desde dentro y capacitar al Centro para desarrollar su propia cultura innovadora, potenciar la toma de decisiones e implicar al profesorado en un análisis reflexivo de sus prácticas”
(Bolívar, 1995: 246).

Al paso de diversas administraciones educativas, la mayoría de cambios e innovaciones implementados —incluso varios avalados por la ciencia— a nivel general en todas las instituciones escolares, no han tenido el éxito deseado.  Entre diversas razones, quizá la más significativa  tenga que ver el hecho de que estos cambios no consideran las necesidades e intereses de los profesores, ni de sus escuelas y mucho menos de los contextos donde se inserta cada una de ellas.

Estos resultados han llevado al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, a una profunda reflexión y, como resultado de ésta a la implementación de  un Sistema Nacional de Desarrollo Profesional  que surge de la necesidad apremiante de implementar una opción formativa de calidad que permita a los docentes  favorecer su desarrollo profesional.

sinadep

Asumiendo que, la formación inicial y continua de los maestros debe tener profundas transformaciones implementa un sistema apoyado en las alianzas estratégicas, el uso de tecnología y la experiencia de sus maestros.  De esta forma, los docentes tienen acceso a una capacitación de calidad que responde de manera exitosa a las demandas de una sociedad basada en el conocimiento (Valenzuela, 2010) y lo que esto implica en el campo educativo y, particularmente en su trabajo diario en sus salones de clase.

Por esta razón,  a partir del 1º de abril del 2014, el SNTE crea el Sistema Nacional de Desarrollo Profesional (SINADEP) que brinda acompañamiento pedagógico a los docentes en los procesos de evaluación implementados a partir de la Reforma Educativa e integrando dicha evaluación como parte del Desarrollo Profesional de cada maestro y directivo perteneciente al sindicato.

El SINADEP, hasta el momento tiene una inscripción de más de 400 000 maestros y directivos de educación básica y media superior en todo el país, maestros que han estado o están en los 21 cursos ofertados, impactando así, de manera significativa en los procesos de evaluación para el nuevo ingreso, evaluación para docentes de primer año de servicio; evaluación para la promoción a funciones de apoyo técnico pedagógico y directivo; así como para el desempeño docente. Lo anterior, evidencia que el maestro no sólo, no le teme a la evaluación cuando esta es formativa, sino que tiene un interés muy significativo por capacitarse.

El SINADEP, es una propuesta pedagógica innovadora (Rodríguez y Alfaro, 2014), de fácil acceso y gratuita (ya que se paga con las propias cuotas sindicales de los maestros). Para su operación, el SINADEP tiene un portal (www.sinadep.org.mx) en donde hay más de millón y medio de visitas y, a través del cual los docentes acceden a tres distintas plataformas que alojan nuestra oferta educativa, cada uno de estos espacios atienden a los cursantes de acuerdo a sus estilos de aprendizaje, necesidades, intereses y contextos. Además, se promueve no sólo la gestión sino la construcción social del conocimiento (Nonaka y Toyama, 2003) desde la conformación de comunidades y redes colaborativas integradas por los mismos maestros (Alfaro, 2011: 8). Resultado de este trabajo se ha integrado una biblioteca nube y un repositorio de Recursos Educativos Abiertos (UNESCO: 2002) que emanan  de la práctica de los docentes y que están a disposición de todo aquel que visita nuestro portal.

Lo anterior, ha implicado que los docentes generemos lenguajes novedosos  (plataforma virtual, servidor, mail, chat, navegador, foros, red social, bases de datos, drive, blogger REA’s, MOOCs, entre otros) que no empleábamos con regularidad y, que hoy comienzan a ser parte de nuestra jerga común. Todo esto a su vez, esta configurando un entrono novedoso y en permanente cambio, en donde los docentes reestructuraremos nuestras prácticas docentes en dos sentidos: no podemos obviar las nuevas características de sus sujetos receptores y tampoco se puede desperdiciar las utilidades que aportan todas estas nuevas herramientas (García-Valcárcel, 2007: 10). Es decir, es vital que el docente vaya generando nuevas formas de representación de lo que implicarán estos requerimientos en su desempeño profesional; es decir innovadoras formas de concebir la formación profesional.

De modo que, estas nuevas formas de representación se construyen desde la reflexión y la reconstrucción de su propia práctica surgiendo de la identificación de ámbitos donde existen déficits o discrepancias entre lo que hacemos y lo que esperamos hacer, por la detección de situaciones que los docentes percibimos como mejorables y susceptibles de ser cambiadas (Estebaranz, 1994: 484). En este sentido, los procesos de discusión, deliberación y decisión de los profesores sobre su labor docente que se manifiestan en los foros y en la realización de las actividades planteadas, convirtiéndose en la base para emprender acciones de mejora, lo que va más allá de la evaluación en sí.

Este espacio de tensión enmarcado en un nuevo escenario y la innovación educativa que se desprende de la forma de trabajo que se manifiesta en las plataformas exige plantear cuáles son o podrían ser las complicidades de estos nuevos lenguajes que se desprenden de su uso y sobre todo las nuevas formas de representación en las prácticas docentes.

 

Mtro. Jorge Antonio Alfaro Rivera
Maestro de Tiempo Completo de la Escuela Normal Superior Oficial de Guanajuato
Miembro del Consejo mexicano de Investigación Educativa (COMIE)
Director General de la Fundación para el Desarrollo Educativo, de la Investigación y Superación Profesional de los Maestros A. C.


Referencias

Alfaro, J. A. (2011). Conformación de comunidades epistémicas: espacio para la formación de investigadores educativos. México: COMIE XI Congreso Nacional de Investigación Educativa. http://bit.ly/1MKMR9e

Bolívar, A. (1995). El conocimiento de la enseñanza. Epistemología de la investigación curricular. Granada: FORCE.

García-Valcárcel Muñoz-Repiso, A (2007). Desarrollo e Innovación Tecnológica en la Educación. México: CONCYTEG

Estebaranz, A. (1994). Didáctica e innovación curricular. Sevilla: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla.

Nonaka, I. & Toyama, R. (2003). The knowledge-creating theory revisited: knowledge  creation as a synthesizing process. Knowledge Management Research & Practice, 1, 1 (2). Recuperado de ABI/INFORM Global database.

Rodríguez, L. F y Alfaro, J. A (2014). Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente: Una propuesta innovadora para la Formación y Superación Profesional Docente. México: Editorial del Magisterio.

UNESCO (2002). Open Educational Resources. Recuperado de http://bit.ly/1RYiwlw

Valenzuela, J. R (2010). Transformando a los profesores: desarrollo de competencias para una Sociedad Basada en Conocimiento mediante objetos de aprendizaje abiertos. Santo Domingo: XI Encuentro Internacional Virtual Educa 2010.