En 2012, el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto firmó 266 compromisos ante notario público que deberían de ser cumplidos al final de su mandato en caso de ser electo como presidente. El resto de la historia la conocemos y Peña Nieto asumió la presidencia en diciembre de ese mismo año. El compromiso 39 decía: “Más jóvenes en la universidad: aumentar al menos a 45% la cobertura en educación superior” (El Universal 2015), una meta muy ambiciosa si consideramos que el sexenio de Felipe Calderón reportaba, en 2012, una cobertura del 35% (SEP, 2012 y Tuirán, 2012), esto implicaba incrementar en 10 puntos porcentuales este indicador en el nivel superior para 2018.

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Sin embargo, meses después de iniciado el actual gobierno se supo que las cifras con las que cerraba la administración pasada en cuanto a la cobertura en educación superior habían sido infladas y que el sexenio calderonista, en realidad, cerró con el 32.1%, de acuerdo a lo dicho por el entonces subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas de la SEP, Enrique del Val (Martínez, 2014). Lo anterior llevó a realizar ajustes y se estableció entonces que el objetivo sería alcanzar el 40% de cobertura, es decir, avanzar cerca de ocho puntos porcentuales con respecto a lo hecho en el sexenio anterio; atrás quedó el anhelado (y firmado) 45%.

Uno de los principales problemas cuando se discuten los indicadores de cobertura es la manera como se construyen. Gil, Mendoza, Rodríguez y Pérez (2009) explican varias de estas mediciones, pero conviene destacar dos en particular: la tasa bruta de cobertura (TBC) y la tasa neta de cobertura (TNC). La diferencia fundamental entre la TBC y la TNC radica en que la primera es una medición más generosa que toma en cuenta tanto a los estudiantes que tienen menos de 17 años como a los que cuentan con más de 22 años y que se encuentran inscritos en alguna institución de educación superior, lo que implica que el indicador sea mayor pues se toma en cuenta a la población general que se está atendiendo. En cambio, la TNC estima únicamente al número de jóvenes de 18 a 22 años que se encuentran matriculados en educación superior, es decir, los estudiantes en edad normativa de cursar este nivel educativo (ambas tasas comprenden la modalidad escolarizada y no escolarizada).

Respecto al compromiso del 40% de cobertura en educación superior, el Tercer informe de gobierno de Enrique Peña Nieto señala que en el actual ciclo escolar 2015-2016 se estima que la cobertura (expresada en tasa bruta) es de 35.1%, alrededor de 3 millones 633 mil jóvenes inscritos en alguna institución de educación superior (modalidad escolarizada y no escolarizada). Sin embargo, si revisamos la tendencia de crecimiento de la cobertura en educación superior correspondiente a la primera mitad de la administración de Peña Nieto, podemos ver que ésta ha sido mínima y ha permanecido estancada en un crecimiento anual de uno por ciento (véase gráfica). Lo anterior implica una disminución en el ritmo de crecimiento comparado con algunos ciclos escolares bajo el gobierno calderonista e, incluso, dicho estancamiento es similar al presentado en los últimos años de la administración de Vicente Fox.

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De mantenerse este ritmo de crecimiento de la cobertura en educación superior para el ciclo escolar 2018-2019, donde estará finalizando la actual administración, la cobertura quedaría en 38.1%, por lo tanto, la meta de alcanzar la cobertura del 40% (de tasa bruta) se agregará, posiblemente, a una extensa lista de compromisos incumplidos.

Ahora bien, imaginemos lo que pasaría si utilizáramos la misma información medida a través de la tasa neta lo cual nos permitiría conocer con mayor precisión en dónde estamos ubicados realmente en cuanto a cobertura en el nivel superior de los jóvenes en edad normativa de cursarla. Si realizamos un breve ejercicio con los datos de los ciclos escolares 2013-2014 y 2014-2015 proporcionados por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) (2015) y las proyecciones de población del Consejo Nacional de Población (CONAPO) (2015), tenemos que la tasa bruta de cobertura en 2013-2014 era de 33.1%, mientras que la tasa neta de se situó en 22.9%. En 2014-2015 la tasa bruta se estimó en 34.1% en comparación con la tasa neta que para ese ciclo escolar fue de 23.4%. En ambos ciclos existe una diferencia significativa de más de 10 puntos porcentuales que se traduce en poco más de un millón de jóvenes con los cuales se estaría magnificando la cifra de cobertura.

Independientemente de las mediciones que se utilicen para estimar la actual cobertura y algunas previsiones para 2018, la meta del 40% de cobertura en educación superior parece lejana a pesar de usar las cifras más optimistas posibles (en este caso la TBC); si nos sujetáramos a la TNC, entonces el compromiso 39 luce inalcanzable en el mediano plazo. Si bien el problema de la cobertura no es el único en el nivel de la educación superior (ya se ha abordado en este mismo espacio el tema de la inequidad y la educación universitaria) lo cierto es que vale la pena ahondar en estos detalles porque de lo contrario parece que algunos de estos indicadores sólo se utilizan de manera ventajosa por parte del gobierno y sus autoridades educativas y que –después de todo– nos dejan con más dudas que certezas sobre lo que dicen se ha logrado en materia de educación superior.

Humberto González es estudiante de posgrado del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del CINVESTAV.


Referencias

“266 compromisos de EPN”. (2015). El Universal. Revisado el 23 de noviembre, 2015. 

ANUIES. (2015). Anuarios estadísticos. Ciclo escolar 2014-2015/ Ciclo escolar 2013-2014/ Ciclo escolar 2012-2013. Revisado el 23 de noviembre, 2015.

Consejo Nacional de Población (CONAPO) (2015). Proyecciones de la población 2010-2050. Revisado el 24 de noviembre, 2015. 

Gil, M.; Mendoza, J.; Rodríguez, R. y Pérez, M. (2009). Cobertura de la educación superior en México. Tendencias retos y perspectivas. México: ANUIES.

Martínez, N. (2014, 20 de junio). “Confirma SEP que ‘infló’ cifra de cobertura en universidad”. El Universal. Revisado el 23 de noviembre, 2015.

Presidencia de la República. (2015). 3er. Informe de gobierno 2014-2015. Anexo estadístico. Revisado el 23 de noviembre, 2015. 

SEP. (2012). El secretario de educación pública, doctor José Ángel Córdova Villalobos, ofreció un mensaje sobre los “logros en educación del gobierno del presidente Felipe Calderón”. Revisado el 24 de noviembre, 2015. 

Tuirán, R. (2012). Balance de la educación superior, 2006-2012. Presentado en la Reunión del Consejo Nacional de ANUIES, en septiembre 18, 2012. Revisado el 23 de noviembre, 2015.