Actualmente, es muy común creer que los recientemente desarrollados cursos masivos en línea (conocidos como MOOCs por sus siglas en inglés), que se encuentran en plataformas como Coursera, Khan Academy, EdX –entre otras– pueden resolver uno de los problemas más grandes de las sociedades contemporáneas: el acceso a la educación (y en particular de la educación superior o de la capacitación para el trabajo). Esta idea se basa en la facilidad que ofrecen los MOOCs en términos de costos, flexibilidad de currículum y que no es necesario cumplir con otros requerimientos que la educación formal tiene. Gran parte de la población que descubre estas herramientas asume que con ellas cualquier persona con acceso a internet podrá aprender lo que quiera, cuando quiera y sin tener que invertir grandes cantidades de dinero. Es fácil pensarlo como lo opuesto a la educación formal, que tiene tiempos y programas definidos, generalmente acompañados de grandes costos de colegiatura. El problema con esta visión es que no está tomando un aspecto fundamental de la economía de la educación: la señalización.

Leer más

Leer completo