Las llamadas UPEAS (universidades públicas estatales de apoyo solidario) tienen su origen en 1978, con la creación de la Universidad Estatal del Valle de Toluca, pero tuvieron un impulso decidido a partir de 1994. Se tratan en su gran mayoría de instituciones establecidas en lugares remotos del país. En un sentido podríamos decir que son instituciones huérfanas que no dependen de las universidades estatales ni de ninguna otra institución de educación superior (IES). Suelen ser instituciones con una matrícula reducida que se crearon sin un diagnóstico previo de pertinencia, su oferta de carreras puede incluir opciones convencionales (derecho, enfermería) o licenciaturas innovadoras (ingeniería en biotecnología, estudios socioculturales), pero sin responder a una lógica clara y –sobre todo– no parece ofrecer respuestas a la demanda del mercado laboral ni a los intereses de los jóvenes aspirantes. Quizá lo que sí han conseguido es instalarse en municipios o regiones con nula o baja oferta de educación terciaria.

Leer más

Leer completo

Desde finales de los años ochenta1 hemos presenciado la rápida expansión del sector privado en la educación superior. La educación superior privada ha experimentado un crecimiento de más del doble en lo que va del siglo XXI –concentrando actualmente al 33% de la matrícula de educación superior total del país–. De hecho, siete de cada 10 instituciones de educación superior en México pertenecen al sector privado. Pero uno de los fenómenos más importantes de los últimos 15 años de la oferta privada es el relacionado con la nueva tendencia de regionalización y dispersión territorial de la oferta educativa, caracterizada por rebasar los límites de las ciudades y expandirse hacia las zonas no metropolitanas de los estados.

Leer más

Leer completo

En 2012, el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto firmó 266 compromisos ante notario público que deberían de ser cumplidos al final de su mandato en caso de ser electo como presidente. El resto de la historia la conocemos y Peña Nieto asumió la presidencia en diciembre de ese mismo año. El compromiso 39 decía: “Más jóvenes en la universidad: aumentar al menos a 45% la cobertura en educación superior” (El Universal 2015), una meta muy ambiciosa si consideramos que el sexenio de Felipe Calderón reportaba, en 2012, una cobertura del 35% (SEP, 2012 y Tuirán, 2012), esto implicaba incrementar en 10 puntos porcentuales este indicador en el nivel superior para 2018.

Leer más

Leer completo