El viernes 4 de diciembre salieron al mercado bursátil los Certificados de Infraestructura Educativa Nacional (CIEN) en su modalidad de Certificados Bursátiles Fiduciarios. La colocación se realizó por un monto de 8 mil 581 millones de pesos, cifra mucho menor a la que se publicó en el aviso de oferta pública del día jueves, donde se anunció una recaudación esperada de hasta 15 mil millones de pesos.1

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¿Los CIEN son deuda? Para las entidades federativas, que son las beneficiarias del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), era importante que los CIEN no se consideraran como deuda pública porque les habría restado margen de su límite de endeudamiento que año con año aprueba cada Congreso local,2 lo que sin duda significaría una presión para el financiamiento de otros proyectos. Es por eso que el emisor de los títulos es el Banco Invex3 a través del Fideicomiso 2595, es decir, el deudor oficial de estos certificados es Invex y no las entidades federativas. No obstante, el pago de la deuda se realizará únicamente con el patrimonio del Fideicomiso, el cual se compondrá básicamente de los recursos que –mediante convenio– cedieron los estados por el 25% del total de los recursos que reciban del FAM4 durante los próximos 25 años. Si bien, técnicamente los CIEN son títulos de deuda que se comprometen a pagar una tasa de interés fija anual a lo largo de la vida de los certificados, las entidades federativas no contratan deuda, en cambio comprometen sus recursos del FAM al Fideicomiso; es decir, en vez de pagar un “servicio de la deuda” dejarán de recibir una parte de los ingresos provenientes de este Fondo.

¿Qué significa la calificación de los CIEN? Los certificados recibieron una nota AAA por parte de Fitch México y Standard & Poor’s, la más alta posible. Esta calificación se explica por la naturaleza del FAM y la estructura de la emisión. Los recursos de este Fondo son de procedencia federal, recurrentes para todas las entidades y otorgados por ley, lo que minimiza el riesgo de la fuente de pago de los CIEN. Sin embargo, la calificación sirve sólo como referencia para los inversionistas, quienes valúan los certificados y les asignan un precio (una tasa de interés) en una subasta, de tal forma que el emisor5 tiene el derecho de decidir el monto que se va a colocar y la tasa de interés máxima a pagar, eligiendo las posturas más competitivas. Esta medida busca no comprometer a quien emite los certificados a aceptar tasas demasiado altas.

Los resultados de la subasta de los CIEN arrojaron una de tasa de interés fija de 8% anual, cuyos principales compradores fueron las Afores y los Fondos de Inversión.6 Una referencia para evaluar esta tasa son los bonos del gobierno federal. Si como dijimos, los CIEN tienen la más alta calificación posible, quiere decir que la tasa no debería alejarse demasiado de lo que paga el gobierno federal. El día de la subasta (3 de diciembre), los bonos federales cerraron, al plazo de 25 años (plazo comparable con los CIEN), en 6.86 por ciento,7 con un diferencial respecto de los bonos del gobierno federal de 1.14 puntos porcentuales, diferencial relativamente alto y que explica las cifras de la colocación: se realizaron 42 posturas con un monto total de 14 mil 822 millones de pesos (pero al final sólo se colocaron 8 mil 581 millones),8 se trata de montos inferiores al especificado en la Oferta Pública (15 mil millones de pesos). En otras palabras, no hubo suficientes inversionistas interesados en el Certificado como para igualar la oferta, esto pudo deberse a varios motivos, entre ellos, la incertidumbre respecto del precio del petróleo y su afectación en la Recaudación Federal Participable futura que es referencia para el cálculo de los recursos del FAM.

Por otro lado, una de las razones por las que se busca financiar infraestructura mediante la emisión de certificados es porque con mayores recursos se podrán realizar obras con un tamaño suficiente como para provocar un cambio significativo en los beneficiarios. Esta “rentabilidad social” estará en función del beneficio que reciban los alumnos y profesores y dependerá de la efectividad en la aplicación de los recursos. Un factor determinante en el éxito del programa será la selección de escuelas donde se realizará alguna inversión. Como se estipuló en el convenio, la SEP y el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED) fueron los encargados de realizar la propuesta de las escuelas beneficiadas.9 Si bien dicha decisión parece centralizada, se contempla que las entidades federativas tengan la posibilidad de solicitar y proponer cambios en la selección a través de un Grupo de Trabajo conformado por los gobiernos estatales, la SEP y el INIFED.

Por ahora se ha realizado la primera fase del programa de inversión en infraestructura educativa, y es probable que haya sido la más sencilla de todas. Todavía quedan dudas importantes por resolver, por ejemplo ¿cómo se financiará el mantenimiento de las escuelas? pues una vez comprometida una fracción importante del FAM, las entidades federativas tendrán menos recursos para este fin. Por otro lado, también está por verse qué tanto son tomadas en cuenta las entidades al momento de solicitar cambios en las escuelas elegidas y los montos de los proyectos, así como también falta conocer con más detalle los proyectos a ejecutarse. Dos conclusiones iniciales sobre la salida de los CIEN son, en primer lugar, que al parecer el mercado no compartió el entusiasmo que han mostrado las autoridades educativas con los certificados y, en segundo lugar, que viene lo más difícil de la iniciativa: poner las escuelas “al 100”.

Gabriel Cadena* es analista financiero y economista por el CIDE.


*El autor agradece la lectura y los comentarios a este texto por parte un analista financiero anónimo especializado en el sector.
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 Aviso de Oferta Pública publicado en la Bolsa Mexicana de Valores.
2 Salvo en el caso del Distrito Federal, cuyo techo de endeudamiento es aprobado por el Congreso de la Unión.
3 Invex es un banco especializado en el ramo de inversión desde 1991, año en que comenzó sus operaciones como una Casa de Bolsa, actualmente su Presidente es Juan Bautista Guichard Michel. 
4 Esta afectación de los recursos del FAM la permite la Ley de Coordinación Fiscal en su artículo 52.
5 En este caso, si bien el Emisor es Invex, se acordó que fueran funcionarios de la SHCP los que tomaran la decisión en las subastas de los CIEN.
6 Cifras conforme a las declaraciones realizadas por la Secretaría de Hacienda.
7 Cifra de acuerdo con datos de Bloomberg.
8 La selección de planteles la encontramos en el Anexo A del Convenio.