Para que una escuela ofrezca una educación de calidad es necesario que el directivo cuente con conocimientos y habilidades que le permitan realizar una gestión directiva eficaz, entendiéndose ésta como la generación de acciones, diseño de estrategias, promoción de ambientes y obtención de recursos para el cumplimiento de la tarea sustantiva del centro escolar. Este artículo, tiene como finalidad dar a conocer los datos obtenidos en un estudio realizado a 35 directores de educación especial de 4 zonas escolares de las regiones sur, sureste y lagunas, del estado de Jalisco, específicamente en los elementos de visitas al aula, revisión de la planeación y orientación a docentes.

La idea de realizar este estudio surge a partir de la evaluación de desempeño 2017-2018, cuando 8 de los 35 directores tenían que evaluarse y a la hora de apoyárseles con asesorías, se verificó que sus prácticas no eran sistemáticas, por lo que tuvieron problemas para elaborar un proyecto de gestión, además que tenían dificultades para reflexionar sobre su quehacer a la hora de contestar las tareas evaluativas. Así mismo, se tomó en cuenta que en la evaluación de desempeño, se pueden hacer simulaciones presentando evidencias que se realizan en el instante sólo por cubrir el requisito solicitado y las preguntas más importantes que surgieron:¿qué seguimiento se les brinda después de que han sido evaluados? y ¿cómo verifican la congruencia de sus resultados con sus prácticas reales?

Ilustración: Daniela Martín del Campo

Para que los directivos transformen sus prácticas y sean líderes pedagógicos es necesario que conozcan a fondo sus fortalezas y áreas de oportunidad. Por esta razón surgió la idea de realizar un diagnóstico preciso y sistemático, pretendiendo que los directores que no han sido evaluados fortalezcan sus prácticas —aun cuando existen directores sin clave y que los que ya están evaluados las refuercen— y que sean congruentes con sus resultados y con lo que hacen en sus centros de trabajo. En el estudio realizado por Mexicanos Primero: La escuela que queremos, dicha organización menciona que se debe asegurar una estrategia para dar seguimiento y evaluar las propuestas de formación de directores para analizar si realmente está potenciado el desarrollo de prácticas de liderazgo en las escuelas. Por ello, se considera que el trabajo de acompañamiento y fortalecimiento de prácticas directivas, corresponde a supervisores y asesores técnico pedagógicos, a través de la elaboración de diagnósticos precisos y acompañamientos reales, no simulados, que permitan poner las bases para llevarlos hacia una gestión directiva eficaz.

En el equipo coordinador participaron dos supervisores y dos asesores técnico pedagógicos. El objetivo central fue identificar las prácticas de gestión directiva de los 35 docentes de educación especial de las zonas señaladas, así mismo tomar decisiones que favorecieran el liderazgo pedagógico y coadyuvar a que su gestión directiva propicie prácticas docentes que mejoren los aprendizajes en los alumnos.

Para este estudio se analizó a detalle el Perfil, parámetros e indicadores para personal con funciones de dirección en educación especial y se decidió que se centraría en la dimensión dos, tomándose en cuenta los 6 parámetros que corresponden a dicha dimensión, pues en conjunto forman la esencia de la acción directiva: un director que ejerce una gestión escolar eficaz. Este sustento fue la referencia para elaborar un formulario de seis aparatados: organización del trabajo; cumplimiento de la normalidad mínima; mejora escolar y calidad de los aprendizajes; mejora de prácticas docentes y logro de aprendizajes; construcción de ambientes idóneos de trabajo; gestión de recursos, espacios y materiales; también se anexó un apartado inicial de datos de identificación. Formulario que sirvió como instrumento de diagnóstico, el cual fue aplicado a través de formularios en Google Drive, debido a la gran diversidad de opciones que permite en las respuestas y que a su vez facilitaría subir evidencias.

Algunos de los datos encontrados fueron: de los 35 directores, sólo el 51% tiene clave directiva, mientras que el 49% no, lo cual representa casi la mitad tiene grupo y esto imposibilita que el director encargado realice un trabajo eficaz pues no dispone del tiempo disponible para la función directiva. En los datos específicos de la práctica, respecto a visitas al aula, los resultados arrojan que el 69% las realiza y el 31% no, del porcentaje que sí las realiza, sólo el 57% utiliza algún instrumento para hacer la visita, pero sólo el 51% describe los elementos que tiene su instrumento y sólo un 26% adjuntó evidencia. En la revisión de las evidencias de ese 26% se pudo constatar que hacían uso de bitácoras, sin indicadores específicos. En el elemento de revisión de la planeación, el 91% contestó que sí lo hace y el 9% que no revisa sus evidencias: del porcentaje que dijo que sí, sólo el 49% hace uso de instrumentos para revisarla, como listas de cotejo o bitácoras, el 51% describe los elementos que contiene su instrumento pero sólo el 23% adjuntó evidencias. En la revisión de las evidencias, los instrumentos que utilizan son listas de cotejo donde se incluyen elementos mínimos, sólo eligiendo sí o no. En el apartado de orientación a docentes, el 91% menciona que sí la realiza, mientras que el 9% respondió que no, mientras que el 63% menciona hacer seguimiento pero sólo el 31% adjuntó evidencias.

Después de tener los resultados de cada director, se procedió a hacer una devolución de los mismos de manera personal, en donde se les dio a conocer los hallazgos encontrados y el contraste entre sus respuestas y las evidencias que habían subido. En el estudió se encontró que había incongruencias entre lo que contestaron y lo que presentaban; de acuerdo a los resultados, los apartados del formulario con más incongruencias fueron: mejora escolar y calidad de los aprendizajes y mejora de prácticas docentes y logro de aprendizajes. Este estudio dio pie para la toma de decisiones, que permitió reunir a los directivos, presentar resultados y proponer acciones que permitieran mejorar su gestión y su liderazgo pedagógico, entre algunas otras, las que ya se llevaron a cabo se encuentran el diseño y la aplicación de instrumentos apegados a la normatividad vigente que permitieran obtener datos precisos en las visitas al aula y en la revisión de planeación, por lo que se elaboró un proyecto que aún sigue vigente y que tiene como sustento metodológico las 4 fases de la andragogía —que se refiere a la educación de los adultos— “necesitar, crear, aplicar y evaluar”. Esta metodología sustentada en la andragogía, es una herramienta cíclica que permite a los directores transitar por las 4 fases, en primer lugar se les ayuda a encontrar su necesidad, después se les guía para la creación de sus acción, se orienta en la aplicación de sus accionesy finalmente se les acompaña en la evaluación de las mismas, lo que permite la reflexión de sus propias prácticas.

Finalmente, es preciso preguntarse ¿por qué es necesario que el director conozca de manera detallada y real cómo son sus prácticas? Si se quiere lograr una gestión directiva eficaz, es necesario que los directores estén conscientes de sus necesidades para de esta manera, tomen decisiones que les permitan modificar sus prácticas a través de la reflexión sobre su propio quehacer, por tal motivo es necesario que se brinde un acompañamiento sistemático y en sus propios contextos; siendo necesario realizar propuestas que logren una gestión eficaz; hay que estar conscientes que el mandarlos a cursos no precisamente dará como resultado mejores prácticas, por el contrario debe haber un seguimiento que permita monitorear los resultados.

 

José de Jesús García Baltazar
Asesor técnico pedagógico de la zona 17 federal de educación especial en el estado de Jalisco