Durante 2019, la Dirección de Posgrados del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) no emitió convocatorias para evaluar la calidad de posgrados que buscaban su ingreso por primera vez al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC); sólo se emitieron convocatorias para posgrados que ya contaban con registro y necesitaban refrendar su vigencia, solicitar cambio de nivel u otros. ¿Qué sucedió? ¿Se ha puesto en duda el enfoque del PNPC? ¿Se preparan nuevos criterios para evaluar la calidad de los programas? En este artículo se explican los antecedentes de este instrumento de política educativa, sus alcances, enfoques y cambios para aventurar una hipótesis sobre el futuro del PNPC en 2020.

La calidad de los posgrados en México se ha evaluado a través de tres programas: el primero fue el Programa de Posgrados de Excelencia (PE) que operó de 1991 a 2000; el segundo fue el Programa de Fortalecimiento del Posgrado Nacional (PFPN) de 2001 a 2006; el tercero fue el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) cuya operación se ha mantenido desde 2007 a la fecha. Con cada nueva versión se ha buscado aprender de los errores para mejorar.

Ilustración: Belén García Monroy

El PNPC tiene un alcance limitado en la oferta de posgrado nacional. De acuerdo con datos del Diagnóstico del Posgrado en México 2014-2015, en esos años existían 10,576 programas en el país, de los cuales 6 341 (59 %) pertenecían a una institución del sector privado y 4 396 (41 %) a una institución del sector público. El Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad 2015 estaba integrado por 1,931 programas, es decir, se acreditaba la calidad de menos del 20 % del total de la oferta de este nivel educativo. Esto ha sido una constante desde hace varios años. Cuatro años después, el Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad 2019 se integró por 2 394 programas, de los cuales sólo 144 (6 %) pertenecían a una institución privada, este aspecto también se ha mantenido así desde hace varios años. Estos datos permiten comprender que, aunque la postulación de programas al PNPC es voluntaria, en el sentido de que no existe ninguna ley que obligue a las instituciones a enfrentar procesos de evaluación y acreditación de la calidad, ha sido el sector público el que ha recibido una mayor presión para que sus programas ingresen al padrón.

Han pasado 29 años desde que el Conacyt empezó a evaluar los posgrados nacionales. Durante los primeros años, los cambios en los formatos de evaluación se vieron reflejados en los nombres de los programas como se pudo notar al principio de este texto. Contrario a ello, durante el último sexenio el PNPC sufrió modificaciones en su interior sin cambiar el nombre del programa. Así, se agregaron tres nuevas modalidades —posgrados con la industria, especialidades médicas y la modalidad no escolarizada— y se incorporó la orientación profesional para los doctorados. Hay que recordar que, en 2001, con la apertura del PFPN esta opción sólo se abrió para programas de maestría. De acuerdo con los criterios de la SEP la modalidad únicamente puede ser escolarizada y no escolarizada; sin embargo, en el PNPC se aplicaron otros criterios que se pueden comprender revisando los objetivos de cada una de las modalidades propuestas.

Las especialidades médicas y los posgrados con la industria empezaron a evaluarse como modalidades distintas a la escolarizada a partir de 2012. De acuerdo con información del PNPC, las especialidades médicas tienen un carácter académico-profesional que las hace distintas a otros posgrados, esto permite que participen en su regulación las instituciones de educación superior y la Secretaría de Salud. El propósito del PNPC respecto a esta modalidad es reconocer la calidad de los programas que se imparten en sedes hospitalarias y unidades médicas receptoras de residentes. Los rasgos característicos de estos programas son: profundizar y ampliar conocimientos del ejercicio profesional, impartir cursos, realizar prácticas profesionales, adiestramiento en la solución de problemas de la salud, actividades complementarias y el desarrollo de líneas de generación y aplicación del conocimiento (LGAC) asociadas al programa.

Los posgrados con la industria son una opción con la que se busca lograr una nueva visión del aprendizaje relacionado con las necesidades de conocimiento de la práctica que identifican los mismos actores interesados.  La finalidad de estos programas es contribuir al “fortalecimiento de la competitividad y productividad de las empresas, mediante la formación de recursos humanos de alto nivel aptos para aplicar el conocimiento, desarrollar soluciones tecnológicas y con capacidad de innovar y de convertirse en los interlocutores entre la industria y la academia”. 

En 2014 se incorporaron al PNPC la modalidad no escolarizada y la orientación profesional para los doctorados. La modalidad no escolarizada es una opción exclusiva para los posgrados con orientación profesional en los tres niveles. En 2014 se publicó el documento 3. Fundamentos sobre calidad educativa en modalidad no escolarizada, en el cual se muestra la congruencia de esta modalidad con al menos dos objetivos del Plan Sectorial de Educación 2013-2018. También se señala que el propósito de esta modalidad fue “iniciar un proceso que genere condiciones que permitan el desarrollo real del posgrado nacional. Abrir la posibilidad de que posgrados a distancia y mixtos que cumplan con los criterios de calidad sean incluidos en el PNPC contribuirá al enriquecimiento del mismo Programa, siguiendo tendencias de política nacional e internacional que encuentran en la modalidad a distancia y mixta enormes ventajas para el logro de propósitos de desarrollo educativo y social”.

Además, se reconoce que la modalidad no escolarizada es una tendencia internacional. Esta modalidad estaría contribuyendo al logro de cuatro aspectos: la competitividad basada en la formación mediada por las tecnologías de la información y la comunicación; la coberturacentrada en abrir opciones que faciliten el acceso a más personas; credibilidadbasada en la confianza hacia las instituciones mexicanas, considerando que la modalidad no determina la calidad del programa;einternacionalizaciónreconociendo la importancia del conocimiento que se genera globalmente.

En la versión siete del PNPC publicada en noviembre de 2018 se retoma la descripción que hace Ulrich Teichler sobre los doctorados profesionales, cuyo objetivo es: "[…] preparar a los egresados para la resolución de los problemas difíciles en algún campo profesional, así como la generación de conocimientos aplicados. Este doctorado con frecuencia se completa estudiando medio tiempo, al lado de las responsabilidades laborales profesionales”. Más allá de esta definición, se considera que un doctorado profesional ofrece al menos cuatro ventajas: 1) el fortalecimiento de áreas profesionales y ocupacionales en educación, derecho, ciencias de la salud, administración, psicología clínica, entre otras; 2) la consolidación de vínculos con sectores de la sociedad; 3) nuevas oportunidades de estudio; y 4) sería la solución a la preocupación que existe en las empresas respecto a que los estudiantes de los programas de investigación carecen de experiencia práctica y de habilidades no especializadas o generales relacionadas con el trabajo. En el siguiente cuadro puede verse la relación entre niveles, modalidades y orientaciones, antes de 2012 y hasta 2018. Cabe señalar que esta nueva versión del PNPC ofrece un valor especial a la investigación, la innovación social y a la pertinencia del posgrado.

Niveles de posgrado por modalidades y orientaciones en el PNPC

Niveles

Antes de 2012

Al 2018

Modalidad

Orientación

Modadad

Orientación

Especialidad

Escolarizada

Profesional

Escolarizada

No escolarizada

Posgrado con la industria

Especialidad médica

Profesional

Maestría

Profesional

Investigación

Escolarizada

No escolarizada

Posgrado con la industria

Profesional

Investigación

Doctorado

Investigación

Escolarizada

No escolarizada

Posgrado con la industria

Elaboración propia.

Las nuevas modalidades y la orientación profesional del doctorado son cambios significativos recientes que han trastocado la tradición del PNPC y sus antecesores. La calidad dejó de entenderse como propiedad exclusiva de la formación de cuadros para el sector académico a través de un solo tipo de formación (dedicación de tiempo completo, en modalidad presencial, aprendizaje centrado en conocimientos académicos, tesis basadas en problemas de investigación de tipo teórico, etcétera). Entendido así, el PNPC estaría logrando un formato de evaluación que reconoce la diversidad, que valora otros saberes y busca la atención de problemas generados en la industria o en otros espacios de la sociedad. En síntesis, sería un programa con mayor pertinencia social y productiva.

¿Cuál es la opinión sobre el PNPC de María Elena Álvarez-Buylla, directora del Conacyt en la actual administración? No está muy claro, dado que no hay muchas declaraciones al respecto, pero hay indicios de que se está revisando. En la conferencia matutina del presidente de la República el 27 de junio de 2019 Álvarez-Buylla expresó: “lo que es muy delicado es que México se volvió en un gran productor de talentos especializados a nivel de posgrado que al terminar sus estudios no encontraron trabajo”. Esta frase revela preocupación sobre la formación de posgrado, lo cual podría ser un indicador de que los cambios implementados antes de su llegada serían vistos con buenos ojos. Esperemos que para 2020 la directora del Conacyt ratifique los cambios recientes y busque incrementar el alcance de este instrumento de política.

La falta de convocatorias para programas de nuevo ingreso al PNPC, así como los procesos pendientes relativos a los programas que esperaban evaluarse en 2019 y no lo pudieron hacer, puede generar un clima de incertidumbre en las instituciones de educación superior ya que la acreditación de la calidad influye en la cultura académica de los posgrados y en la obtención de recursos económicos tanto para las instituciones como para sus actores. Esperamos que la convocatoria mencionada se publique pronto.

 

Josefina Patiño Salceda
Profesora de la UPN, Unidad 096 de Ciudad de México.

Armando Alcántara Santuario
Investigador del IISUE-UNAM.