Los alcances e implicaciones que el movimiento estudiantil ha tenido en las transformaciones que está experimentado la educación superior en Chile son difíciles de prever en el largo plazo debido a los vaivenes políticos y las alternancias de gobierno con diferentes intereses políticos y financieros. Sin embargo, la medida de gratuidad parece que “llegó para quedarse” como ha admitido el gobierno entrante del nuevo presidente Sebastián Piñera, quien representa un ala moderada de la derecha.