Son tiempos extraños en la política mexicana. Las identidades e instituciones políticas tradicionales parecen estar de cabeza. Propuestas que deberían alzarse desde las trincheras de la derecha se asoman por la izquierda. En política educativa, el proyecto de nación de Morena es fiel reflejo de este pragmatismo. Ahí aparece una propuesta que cabría esperar de un tecnócrata neoliberal: el bono educativo o váucher.
Juan Espíndola Mata
Escuelas chárter y otras chatarras educativas en la era de Trump
De medias verdades, los argumentos parental de mercado, deriva gente como DeVos dos propuestas institucionales concretas: las escuelas chárter y los vouchers. En el primer caso, las escuelas chárter reciben dinero público (y privado si hay donantes generosos) y se desentienden de las regulaciones que controlan a las escuelas tradicionales públicas. En el segundo caso, la familia, y no la escuela (pública), recibe un subsidio directo del Estado –lo que aparentemente corresponde al dinero que cuesta la educación de cada niño o niña– el cual puede utilizar posteriormente para elegir la escuela (privada) que mejor satisfaga sus expectativas.
Lo barato sale caro: escuelas de bajo costo y equidad
Hay yerbas que envenenan, y nunca falta el marchante que sale a venderlas, o el charlatán que habla de ellas, como si fueran curativas y milagrosas. Por eso la cautela es virtud indispensable en el mercado herbolario. También en el mercado de las propuestas de política educativa hay mercaderes y charlatanes ofreciendo veneno como si fuera medicina confiable.