Elaborar estrategias que resuelvan la problemática con perspectiva interseccional es indispensable para cerrar las brechas que existen entre grupos. Los resultados positivos se han visto en las nuevas generaciones, pero no podemos olvidarnos del derecho a la educación de las personas adultas mayores, en especial del de las mujeres ni tampoco del de las mujeres indígenas.