De no atender la problemática financiera en el corto plazo, la crisis que enfrentan 11 UPES —Baja California, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Tabasco, Veracruz y Zacatecas— que no cuentan con recursos suficientes para terminar el año, podría presentarse en otras universidades. La dinámica que ha imperado en los últimos años es insostenible y las consecuencias para la educación superior podrían ser de gravedad.