Al igual que a las economías y las vidas de millones de personas alrededor del mundo, la crisis del coronavirus está cambiando drásticamente a la educación superior. La universidades han cerrado, las clases han sido suspendidas o se imparten en línea. Las conferencias académicas también se han cancelado. Los estudiantes que estaban participando en programas en el extranjero no podrán ser evaluados y algunos de ellos no pueden volver a sus países de origen aún. Los programas para estudiar fuera han sido cancelados hasta nuevo aviso. Se ha pedido a los académicos no viajar a países afectados por la pandemia o a evitar totalmente viajes internacionales. Las implicaciones inmediatas y los inconvenientes van a aumentar en la medida en que el coronavirus se extienda a más países y afecta a más personas.
¿Cuáles serán las implicaciones de la crisis del coronavirus en la educación superior en el mediano y largo plazo? En pocas palabras: no tantas. Hay colegas que predicen un impacto positivo no intencionado en este nivel educativo, en particular el incremento de la enseñanza y el aprendizaje en línea y una política de reclutamiento de estudiantes internacionales más diversa, dejando de depender tanto de países como China. En nuestra opinión, las tendencias tradicionales en la educación superior internacional realmente permanecerán y el campo de la educación superior volverá eventualmente a sus rutinas normales. Sin embargo, quizás el retorno acarreé otros problemas como una menor estabilidad financiera, que de hecho ya venía ocurriendo en varios países.

Ilustración: Gonzalo Tassier
Movilidad
Sin duda habrá un decremento en la movilidad durante el siguiente año, con disminuciones notables en el volumen total de movilidad estudiantil global y con implicaciones particulares en el número de estudiantes procedentes de China. Esta disminución —esperemos, temporal— será seguramente el final del boom de estudiantes internacionales chinos en el mundo que empezó hace dos décadas. Así, se prevé una baja significativa temporal y quizás una más modesta en el largo plazo, aunque China aún permanecerá como el país que envía el mayor número de estudiantes en el mundo por un buen periodo.
Una vez que pase la crisis del coronavirus habrá una reestructuración de los patrones de movilidad. A través del tiempo han existido cambios en los patrones y en los flujos de los estudiantes internacionales. En un momento Irán fue uno de los principales países que mandaba estudiantes a otros países y en la actualidad juega un papel realmente periférico en cuanto el envío de estudiantes. Brasil y Arabia Saudita han disminuido la cantidad de estudiantes que envían a otros países, mientras que Vietnam y de alguna forma India, continúan incrementando constantemente. Otros incrementos vendrán de África, principalmente de Nigeria y Kenia. También hemos sido testigos de la modificación de algunos de los patrones de movilidad de Europa hacia América del Norte; de Austria hacia Asia y Medio Oriente. Suponemos que los números totales no incrementarán rápidamente y —como mencionamos— se espera que bajen relativamente; además, los destinos de mayor preferencia seguramente también serán afectados. Estados Unidos, un país que ha sido percibido como poco amable con los extranjeros, seguirá reduciendo el número de estudiantes que recibe. Pero la idea de estudiar fuera no se detendrá.
Dependencia financiera de los estudiantes internacionales
Algunos países que reciben estudiantes, notablemente Australia, de alguna manera Reino Unido y algunas instituciones de educación superior con poco prestigio en los Estados Unidos han comenzado a depender de las colegiaturas que pagan los estudiantes internacionales para sobrevivir financieramente. Después de todo, la educación internacional es una industria global que representa ganancias de casi 300 000 millones de dólares.
La crisis del coronavirus muestra que esta dependencia económica es ampliamente problemática. En principio, las instituciones que dependen de estos recursos para subsistir enfrentarán múltiples dificultades. Esta crisis tal vez sea una señal de que, desde diversos ángulos, no está bien considerar a la educación internacional —principalmente— como una generadora de dinero. Y que quizás no habíamos considerado todos los riesgos involucrados en ello. Como consecuencia, paradójicamente, gobiernos e instituciones académicas quizás redoblarán esfuerzos para atraer a un mayor número de estudiantes.
Tecnología e internacionalización: ¿El fin de la movilidad?
Muchas instituciones de educación superior están enseñando a sus estudiantes usando múltiples recursos en línea dado que prácticamente todas las universidades están cerradas; contamos con algunos reportes anecdóticos de que las cosas marchan más o menos bien. Es impresionante que las instituciones de educación superior, o por lo menos una parte importante de ellas, han podido hacer la transición tan rápidamente a ofrecer sus cursos en línea. Somos escépticos, no obstante, de si lo que se ha ofrecido en la mayoría de los casos es de alta calidad académica, y en qué medida los estudiantes se encuentran satisfechos con lo que han recibido hasta ahora. No es, de ninguna manera, una exageración señalar que la gran mayoría de los académicos en el mundo no están capacitados para ofrecer cursos a distancia; que tampoco cuentan con la tecnología suficiente para hacerlo, y que son muy pocas las instituciones de educación superior que han adaptado su currículum para ser enseñado a distancia. Sabemos, por propia experiencia —por nuestra maestría en educación internacional en el Boston College, que ya lleva algunos años— lo difícil que es crear un ambiente de salón de clases en línea efectivo e interactivo. Son, entre otros, obstáculos importantes: las limitaciones tecnológicas de los alumnos, la falta de experiencia y equipo adecuado de estudiantes y personal administrativo, y a veces hasta docente.
Hay tantos aspectos y modalidades para tomar en consideración, por ejemplo: asincronía o sincronía de la enseñanza, cómo manejar las discusiones en grupo de manera efectiva, o cómo organizar tareas o evaluaciones a distancia. Estos son sólo algunos de los temas que deben ser resueltos Desde luego, la efectividad de la enseñanza y el aprendizaje en línea es posible, pero toma tiempo y apoyo. Tratar de hacer estos cambios rápidamente puede llevar a una disminución de su calidad. Y la calidad también disminuye en tanto los estudiantes carecen de equipo de cómputo en casa, de conexiones deficientes de internet o de pocos espacios físicos disponibles para trabajar en casa. Por lo tanto, si idealizamos el cambio en línea, estaríamos cayendo en un error.
Algunos han argumentado que los estudiantes internacionales que están buscando un grado de estudios eventualmente buscarán cada vez más cursos en línea. No es la primera vez que esto se predice; ha sucedido lentamente y sobre todo para educación continua. Es más seguro que los estudiantes internacionales, en su gran mayoría, continúen prefiriendo la experiencia de estudiar en otro país y busquen trabajo en otro país, de manera permanente o temporal, al término de sus estudios.
Es verdad que miles de estudiantes de América del Norte y de Europa que habían planeado con cuidado y se habían comprometido a participar en programas en el extranjero, de larga o corta duración, han tenido que suspender dichas ideas. Mientras que es problemático desde muchas perspectivas —por lo menos por ahora— no puede asegurarse tampoco que estos programas disminuirán dramáticamente. Quizás lo que puede pasar es que incremente la tendencia de programas de corta duración (menos de 8 semanas) y aumente la demanda de países considerados como “más seguros”. Como hemos visto, Francia y España recuperaron muy pronto a muchos estudiantes internacionales después de que sucedieron los ataques terroristas en sus territorios; sugerimos que lo mismo pasará con Italia luego de la actual crisis.
Sin duda el coronavirus es un serio problema para nuestras sociedades, individuos y desde luego para las instituciones de educación superior. Pero la crisis eventualmente pasará y, al menos en las áreas de internacionalización, el statu quo prevalecerá. Hay diversos problemas serios con respecto a la internacionalización y la educación en línea, estos incluyen una alta dependencia de las contribuciones de los estudiantes internacionales a las finanzas de muchas universidades, cumplir con altos estándares de calidad, inestabilidad en los planes de movilidad, entre muchos otros. Las instituciones de educación superior del mundo están haciendo un impresionante trabajo para manejar la crisis en circunstancias difíciles, pero aprender las lecciones en el largo plazo y las estrategias efectivas de planeación no ha sido precisamente algo que la comunidad académica esté muy acostumbrada a hacer. ¿Será la crisis del coronavirus esa llamada que por fin la despierte?
Philip G. Altbach
Profesor investigador y director fundador del Centro para la Educación Superior Internacional del Boston College en Estados Unidos.
Hans de Wit
Profesor investigador y director actual del Centro para la Educación Superior Internacional del Boston College en Estados Unidos.
Considero que esta crisis económica como otras tantas que han transcurrido, a nivel mundial como por ejemplo la crisis del tulipán , en el siglo XVII en los pises bajos especialmente en Holanda , luego fue el trading de alta frecuencia año 2010 y los latidos del dinero año 2015 entre otros , los cuales afectaron seriamente a la economía del mundo y arrastraron sus secuelas. Sera recordada pero también sera fácilmente olvidada pasara solo a ser parte de la historia, lo verdaderamente importante es la afectación que implica la perdida de esta forma a los seres humanos , miles de seres humanos que perdieron la vida eso si que no se puede recuperar, la economía se ira recuperando paulatinamente y apenas nos acordaremos de ella en unos cuantos años, pero es muy importante anotar que la perdida de tantas vidas de eso si que no nos vamos a olvidar.
La pandemia del coronavirus marcará un antes y un después en el mundo. El impacto será profundo en diversas áreas y, por otra parte, está recorriendo el velo de una realidad que está a la vista pero que hasta este momento podemos ver con claridad:
Excelente análisis. Creo que además de lo anteriormente mencionado. Tenemos que trabajar en las implicaciones de lo didáctico. El tema: La enseñanza-aprenidzaje-evaluacion en línea, se torna complejo de escudriñar aún . Pero las circunstancias y condiciones de hoy, seguramente nos obligarán a buscar alternativas, como sucedió con la modalidad a distancia. Pronto lo iremos construyendo.
los cursos only son miy interesantes pero a cursos de corto plazo de semanas y las carreras universitarias es un entorno global para los estudiantes internacionales (cursos , experiencias, deportes y cultura) son basicos en los 4 anos universitarios, se necesita un campus fisico . y estos cursos a distancias no reemplazaran el nivel mental y fisico del aprendizaje en conjunto.