Los libros de inglés de la NEM: un tropiezo más

Cuando hablamos de la precaria calidad de los aprendizajes que reciben los estudiantes en las aulas mexicanas generalmente nos referimos a los bajos resultados que obtienen en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Y cómo no hacerlo si en estos dominios de conocimiento se cifra el horizonte de futuro de los estudiantes y su capacidad para comprender el mundo e incidir en él. Sin embargo, a estas debilidades del sistema tendríamos que sumar otras carencias menos visibles, pero igual de importantes, como el aprendizaje del idioma inglés.

En México, el inglés es obligatorio para secundaria desde 1993. Para tercero de preescolar y primaria únicamente reciben inglés aproximadamente un 27 % de las escuelas que se encuentran adscritas al Programa nacional de inglés (Proni). A pesar de que las tendencias educativas mundiales y regionales han incluido el aprendizaje del idioma inglés en sus currículos, en México no ha tenido la relevancia que merece; ello a costa de una deuda impagable con las futuras generaciones por no dotarles de herramientas innegablemente necesarias para desarrollarse en los contextos actuales.

Los libros de inglés antes de la Nueva escuela mexicana (NEM)

En el Diario Oficial de la Federación del 12 de marzo de 2021 se establecieron los “Lineamientos para la selección, adquisición y distribución de libros de texto gratuitos de secundaria”. En dicho documento se describía el procedimiento de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adquirir de editoriales privadas los libros de inglés que posteriormente distribuiría a las escuelas.

El proceso iniciaba cuando, en concordancia con la Ley General de Educación, la SEP publicaba oficialmente el plan y programa de estudio de inglés. Esta información era el insumo para la elaboración de los libros de texto por parte de las editoriales. Una vez elaborados, se entregaban a consideración de la SEP que, a través de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), los revisaba y dictaminaba positiva o negativamente su idoneidad y pertinencia. Si el fallo era positivo, los títulos se integraban en un catálogo de libros seleccionados que los docentes podían consultar de manera electrónica o a través de las autoridades locales. Los docentes elegían los libros que se adaptaran al nivel de dominio de la lengua de sus estudiantes y a las características didácticas de su preferencia. Una vez que cada docente frente a grupo elegía los títulos que necesitaba, la autoridad local enviaba la lista a Conaliteg y dicha instancia procedía a adquirirlos a las editoriales privadas y enviarlos a los estados. Los estudiantes de escuelas públicas los recibían gratuitamente.

En el DOF del 15 de agosto de 2023 se abrogó el documento anterior; con ello, en automático y sin responsabilidad para la SEP, se canceló la participación de las editoriales privadas en la elaboración de los libros de inglés.

En febrero de 2024, la Dirección General de Materiales Educativos (DGME) publicó una convocatoria, abierta a docentes y personas formadas en el campo del inglés, para participar en el proceso de elaboración de los libros de inglés para preescolar, primaria y secundaria. Esta decisión se dio en el marco del antagonismo del titular de la DGME, Marx Arriaga, con la industria editorial (Caniem) por considerarlos “caciques” de la educación.

Ilustración: David Peón

Los libros de inglés de la NEM

En otros momentos he documentado las fallas estructurales de los libros de texto elaborados por la NEM. He señalado que su abordaje a nivel metodológico y didáctico es deficiente y desactualizado. Asimismo, especialistas connotados de diversas áreas han señalado el retroceso educativo que representan en términos de construcción de aprendizajes tanto para matemáticas como para el aprendizaje de lectura, entre otras. A pesar de las críticas informadas, los casi 20 millones de estudiantes de primarias y secundarias han recibido tanto el ciclo escolar 2023-2024 como en el actual dichos materiales.

Para el ciclo escolar 2024-2025 —en curso— tendremos libros de inglés elaborados por la SEP. Para estas fechas, los libros tendrían que estar impresos y en camino a los almacenes de las diferentes entidades para ser repartidos a las escuelas.

El 19 de agosto, la Conaliteg publicó en su sitio oficial la familia de libros de texto para este ciclo escolar. En él, y dentro del libro Lenguajes, se incluye un capítulo dedicado al inglés. Recordemos que la NEM organiza las disciplinas dentro de campos formativos; en este caso, el campo formativo de “Lenguajes” integra: lengua materna (puede ser español o alguna lengua indígena), inglés y arte.

La aproximación al inglés que se hace en este libro se basa en descripciones sobre diferentes temas como historia de la lengua, diversidad lingüística, tradiciones, multiculturalidad y comunidad, todo escrito en español. Se incluyen también algunas traducciones de diferentes temas y una que otra página dedicada al aprendizaje de verbos y algunas frases. Obviamente, este capítulo no es material para el aprendizaje del idioma inglés.

El pasado 2 de septiembre la Conaliteg publicó en su portal el libro Projects and Readings [Proyectos y Lecturas] para secundaria cuando desde el 20 de agosto, en la cuenta de Facebook de la Revista de la Dirección de Materiales Educativos, se encuentran disponibles no sólo esos títulos, sino también los de tercero de preescolar y todos los de primaria.

El despliegue atípico e informal por parte de una Dirección de la SEP en una cuenta de Facebook que publica prematuramente la información no sólo habla de la informalidad del proceso, sino de la confusión que genera este tipo de acciones entre docentes y directivos. Es lamentable el desinterés o la ineptitud de la SEP para tratar un tema tan importante en la formación de nuestras niñas y nuestros niños.

Más allá de todas las fallas de coordinación, lo más preocupante es que en realidad estos materiales no cumplen con las características de un libro de texto porque carecen de la secuencia y la organización que caracterizan a los libros de texto en todos los dominios y en todas partes del mundo. Se trata de documentos que acumulan, una vez más de forma desarticulada, diferentes temas organizados en proyectos, todos ellos traducidos directamente de los criticados libros de texto de español.

La enseñanza de inglés, como la de matemáticas, ciencias o lectura y escritura, es un campo de estudio especializado con al menos un siglo de tradición e investigación. Jack Richards y Theodore S. Rogers escribieron un libro seminal para el desarrollo de los enfoques y métodos en la enseñanza del lenguaje. En él describen los tres enfoques metodológicos que prevalecen en la enseñanza del inglés como segunda lengua, a saber: el gramatical-estructural, el funcional-comunicativo y el interactivo. No es este el espacio para describir cada uno de ellos, el apunte es sólo para destacar que el aprendizaje por proyectos, una técnica educativa valiosa para desarrollar habilidades de investigación y promover prácticas transdisciplinarias, no es parte de los métodos que reconoce la psicolingüística para el aprendizaje de la lengua.

Otro rasgo relevante en los nuevos libros de proyectos de inglés para primaria y secundaria es que son traducciones de los proyectos de los libros de español que, incluso, utilizan las mismas ilustraciones. Todo es idéntico.

A continuación, presento dos ejemplos, uno de primero de primaria y otro de primero de secundaria.

La decisión de que el libro para aprender inglés sea una traducción de los proyectos de los libros de español merece diversas observaciones (más allá de la veracidad de las traducciones y su pertinencia, tema en el que no me voy a meter). La primera es relativa a su idoneidad pedagógica: ¿aprenderán los estudiantes repitiendo los proyectos de su clase de español con su docente de inglés, ¿es esto significativo para los niños y las niñas?, ¿son las traducciones literales estrategias óptimas para aprender inglés?, ¿en dónde están la secuencia y el orden del conocimiento del inglés como segunda lengua?, ¿es posible controlar vis a vis la complejidad de vocabulario de la lengua materna con la lengua meta?

La segunda observación es de diseño. En los libros se observa una doble paginación. En la imagen se detecta en el extremo inferior la página del libro de inglés y, en la parte superior, la numeración correspondiente al proyecto del libro de español. Quizá la intención es que los estudiantes transiten entre uno y otro libro reconociendo el significado entre ambas lenguas. Desconozco si existe una metodología similar documentada o si esta decisión es una ocurrencia bien intencionada, pero ignorante.

Si la propuesta tiene fundamentos teórico-metodológicos, la SEP ya se tardó en ofrecer orientación a los docentes y generar documentos que permitan comprender lo sui generis del “método”. A estas fechas, la planeación didáctica de los docentes ya tendría que estar lista. Esto no es nuevo: toda la reforma curricular de la NEM ha tenido como sello principal la improvisación, la nula capacitación a sus docentes y la debilidad de los fundamentos metodológicos para el aprendizaje de las disciplinas.

La tercera observación tiene que ver con la ausencia de programas de estudio propios al inglés y que, de acuerdo con la Ley General de Educación (LGE), debieron ser publicados antes de elaborarse los libros de texto. El DOF del Proni del 30 de diciembre de 2022 para el ciclo escolar 2022-2023 contenía la propuesta curricular de la Universidad de Cambridge reflejada en la Estrategia nacional del aprendizaje del inglés. El siguiente año, el DOF del 26 de diciembre de 2023, que rige el ciclo escolar actual, estableció que:

El PRONI se sustenta en la propuesta curricular diseñada por la Dirección General de Diseño Curricular la cual integra contenidos que se vinculan con la Fase 6 (secundaria) del programa sintético del 2022, manteniendo los principios que enmarcan la Nueva Escuela Mexicana y la flexibilidad para integrarse al resto de las asignaturas del campo formativo: Lenguajes.

La SEP no ha publicado los programas de estudio de inglés de la NEM para preescolar y primaria. Con ello se incumple, nuevamente, un mandato jurídico, pero también un requisito pedagógico básico. Así sucedió hace un año con los libros de otras materias: la SEP elaboró los libros de texto y después los programas de estudio. La inconexión o desarticulación entre ambos momentos son un enorme obstáculo para la producción de los materiales educativos de calidad y —más aún— para la planeación didáctica que elaboran los docentes.

Además, lo publicado como programa de estudio de inglés para secundaria es una tabla con catorce contenidos para los tres grados de secundaria. Este apartado es de tal generalidad y deficiencia que no se entiende cómo podría funcionar como insumo para elaborar un libro o planear un curso.

Un currículo serio para el aprendizaje del inglés debe contener, al menos, el enfoque y la metodología en cuestión. El enfoque es la combinación de una reflexión teórica de la naturaleza de la lengua con un conjunto de supuestos relacionados a su enseñanza; por su parte, el método, es la lógica que seguirá la presentación secuencial de los contenidos. De este modo, el enfoque es axiomático y el método es procedimental.

Por otra parte, están los contenidos y las actividades. Los primeros son efecto del enfoque y se enuncian a nivel temático, esto es, los temas de aprendizaje, mientras que las actividades son las acciones que diseña el maestro para la enseñanza en el aula y forman parte de su planeación de clase.

La publicación que hizo la SEP de los programas de estudio de inglés para secundaria muestra una mezcla desorganizada de contenidos, actividades y un par de premisas que en todo caso irían en el desarrollo del enfoque; ni una palabra a la metodología que explique el abordaje de la materia. Los tres grados de secundaria se exponen en tres cuartillas. Documentos de este tipo denotan una capacidad técnica muy limitada de los autores.

En contraste, la Estrategia nacional de lectura de 2017, un buen documento, pero derogado porque formaba parte de la reforma del sexenio anterior, contenía ochenta cuartillas con la organización necesaria de los elementos del currículo: enfoque, metodología y contenidos. Contaba además con una revisión y dictamen de la Universidad de Cambridge. Asimismo, estaba alineado al Marco Europeo de Referencia en el dominio de la lengua con indicadores adaptados al contexto mexicano.

En otras entregas he argumentado que, sin contar con un diagnóstico real de la educación, la NEM ha eliminado programas, materiales y libros de texto que, si bien no eran perfectos, podrían seguir operando bajo procesos permanentes de evaluación y mejora. Eliminar lo existente para sustituirlo por materiales con deficiencias estructurales mayores me hace pensar que no haciendo nada esta administración hubiera hecho más. La reforma actual ha fragilizado aún más nuestro sistema educativo.

Actividades y lecciones

La última observación tiene que ver con las adendas que presentan los nuevos libros de inglés con actividades propias al aprendizaje del inglés, esto es, lecciones de grammar [gramática], vocabulary [vocabulario], listening [escucha], reading [lectura], writing [escritura] y speaking [hablar].

Libro de inglés: Projects and Readings. Primero de primaria

En una revisión completa para el libro de primero de primaria Projects and Readings se encontró un total de dieciséis proyectos en inglés, los cuales son traducciones literales, ubicados en los siguientes libros de español: seis en Proyectos Aula, cuatro en Múltiples lenguajes, cunco en Proyectos Escolares y uno no encontrado.

Referente al número de ejercicios y actividades propias para el aprendizaje del inglés, se encontró que lo siguiente:

Speaking (prácticas orales)

5

Listening (prácticas de escucha)

2

Reading (prácticas de lectura)

1

Writing (prácticas de escritura)

3

Vocabulary (vocabulario)

9

Grammar (Gramática)

16

Recursos digitales
(canciones de YouTube)

4

Libro de inglés: Projects and Reading. Primero de secundaria

El libro de inglés de primero de secundaria: Projects and Readings cuenta conveinte proyectos en inglés, de los que es posible ubicar dieciocho en Nuestro Libro de Proyectos de español y dos en Múltiples Lenguajes.

A continuación, se enlista el número de actividades y ejercicios relativos al aprendizaje del inglés:

Speaking (prácticas orales)

8

Listening (prácticas de escucha)

1

Reading (prácticas de lectura)

6

Writing (prácticas de escritura)

4

Vocabulary (vocabulario)

8

Grammar (Gramática)

19

Recursos digitales
(un ejercicio en línea y dos en YouTube)

3

Un método de inglés opta siempre por dar más peso al desarrollo de una habilidad o área de estudio. Por ejemplo, un enfoque gramatical estructural le da un énfasis mayor a la gramática y a la escritura (grammar y writing), mientras que los enfoques funcionales comunicativos se orientan mayormente a hablar y escuchar (speaking y listening). Dado que la NEM carece de un enfoque y una metodología explícitos, se desconoce la carga curricular que tendría que llevar cada rubro. En cualquier caso, resulta cuestionable que exista únicamente una práctica de audio (listening) para el aprendizaje de una segunda lengua.

La interpretación de esta tabla da para un artículo aparte, baste sólo mencionar el desequilibro existente entre las actividades, los exiguos recursos digitales y los pocos ejercicios de listening y speaking que son habilidades clave para el ejercicio funcional de la lengua.

Asimismo, no se aprecia una secuencia ordenada de contenidos en la presentación de actividades y ejercicios, probablemente por la falta del programa de estudios. Por último, en la traducción de proyectos del español al inglés se produjo un nivel de inglés lejano del dominio de los estudiantes. Si observamos el texto ejemplo para primero de secundaria se podrá detectar un nivel de inglés alrededor de B1, de acuerdo con la gradualidad del Marco Europeo de Referencia para el aprendizaje del inglés, cuando en realidad hay estudiantes de primer grado de secundaria que no han tenido ni un solo curso previo de inglés. El caso de primero de primaria también queda fuera de la comprensión del grado.

Consideraciones finales

Un elemento más a considerar es la (im)pertinencia de un solo libro de inglés para todo el territorio nacional. ¿Será el mismo nivel de inglés de un estudiante de Veracruz que uno de Nuevo León? El contacto con el idioma producto de su ubicación geográfica y el hecho que Nuevo León tenga una cobertura de cerca del 99 % de sus escuelas primarias con inglés mientras que Veracruz apenas llegaba al 4.7 % de sus escuelas, son datos suficientes para pensar que un libro único para contextos tan diversos será de poca utilidad.

Además, debe recordarse que en el procedimiento que se derogó, los profesores, frente a una lista de libros, elegían los que consideraban adecuados. En realidad la compra que hacía la SEP a las editoriales era un paquete de materiales que contenía: el libro del estudiante, uno o dos libros de lecturas con textos literarios e informativos y un CD con prácticas de listening e imágenes. También se contaba con un libro para el maestro con sugerencias didácticas de la materia y se entregaban versiones de macrotipo para estudiantes con debilidad visual.

¿Estaba preparada la SEP para emprender la tarea de los libros de inglés? La pregunta es retórica, por supuesto, pero el daño que causan a los aprendizajes es real y la vivirán día a día los docentes y estudiantes en la intimidad del sistema educativo: el aula.

 

Irma Villalpando
Doctora en Pedagogía y profesora de la UNAM en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán.

Agradezco el apoyo de la pedagoga Brenda Ballesteros en la revisión de los libros de texto consultados.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Reforma Educativa

13 comentarios en “Los libros de inglés de la NEM: un tropiezo más

  1. Muy interesante su artículo, realmente hace falta que maestros frente a grupo de la disciplina de Inglés den su opinión y sea escuchada y consensada antes de la elaboración de planes y programas de estudios para el aprendizaje de una segunda lengua para que, de esta manera, la metodología y los recursos(libros de texto entre otros )nos ayuden a lograr objetivos claros y reales, no podemos ser tan ingenuos para suponer que, al menos que secundaria general ,se pueda al finalizarla alcanzar un nivel B2 de acuerdo al MERL
    Reciba un saludo afectuoso.

  2. Buenas tardes.
    Leo la información del artículo. Leyendo con cuidado el libro de “lenguajes” de la Nueva Escuela Mexicana; en las demás asignaturas Español y Artes, es la misma problemática. En este ciclo escolar, solo se añadieron “contenidos” y PDA (Proceso de Desarrollo de Aprendizaje) y cree la SEP, haberla “librado”. Vamos de mal en peor.
    Por razones de inseguridad que vivo. El año pasado me sucede que casi me cesan de funciones. Por solicitar un cuadernillo a la SEP, para niños con BAP o (Barreras para el Aprendizaje y la Participación). El cuadernillo no existía el ciclo pasado y tal vez ni exista en este ciclo.
    Gracias por permitir este espacio. Muchas felicidades por el buen artículo que demuestra lo que hay en el sistema educativo. Saludos

  3. soy maestra de inglés en primaria desde hace 29 años, vi crecer un excelente programa estatal, con metodología clara, libro de texto de éxito internacional, etc. para ser luego disminuido a un programa nacional cada vez peor. dudo que se pueda aprender algo con una traducción como pretende la NEM

  4. Los libros de texto que enviaba la Secretaria de Educacion a las Secundarias generales con el programa anterior tampoco estaba basado en un diagnostico real del nivel de los aprendizajes de los estudiantes de Secundaria. Tampoco eran adecuados para el nivel de los estudiantes. Los mejores programas que se elaboraron fueron los realizados en el año del 2003 y anteriores pero tampoco estaban hechos de acuerdo al diagnostico respectivo.

  5. Hay una enorme distancia entre las leyes y la realidad. En las primarias, durante la década pasada, no se usaron los materiales de las editoriales (por qué no elaborar un libro propio, sería más barato). Aún así, algunos directores de primaria se las arreglaron para dar clases de inglés en sus escuelas.

    La comprensión lectora no se construye en el vacío. Requiere la formación de un sentido común basado en adquirir amplios conocimientos sobre el mundo, de historia. geografía, civismo, etc.

  6. Estoy 100% de acuerdo con lo publicado… los libros de inglés necesitan tener actividades propias del aprendizaje de inglés: grammar, vocabulary y las 4 habilidades del lenguaje y se deben ofrecer en los diferentes niveles del marco de referencia europeo… traducir el libro de proyectos de español al inglés como programa es propio de una autoridad que no tiene experiencia como maestro/a de inglés y mucho menos debe estar tomando esas decisiones que han de haber costado mucho dinero, esfuerzo y tiempo… solo para satisfacer un Ego incompetente.

    1. Muy acertado lo que se explica aquí respecto a la poca seriedad y comunicación que sufrimos los docentes de inglés al trabajar sin un plan. se nos da a destiempo.
      Cabe aclarar que había media docena de editoriales por grado, algunas con material adecuado en sus contenidos y otros que preferíamos no recibir.
      Nunca se nos consultó qué libro deseábamos recibir de acuerdo a las necesidades de nuestros alumnos. Y los libros que llegaban, llegaban pasado el medio ciclo escolar.
      Otro problema es que sí existe el presupuesto, pero no se usa en mejorar o corregir estás deficiencias.

  7. Siempre he externado mi punto de vista acerca de los LTG del idioma Inglés. con más de 30 años frente a grupo tristemente en secundaria el libro está hechinoara alumnos con un nivel B1 del idioma en cuestión…Lo que me gusta de la NEM es que le da autonomía al docente para que diseñe sumpropia planeación de acuerdo a las necesidades de los alumnos. Ojalá un día sean realmente maestros los que diseñen los Programas de Estudio. Es mi humilde opinión.

  8. Excelente análisis y muchas felicidades doctora. Pero lamento informarle que la falta de claridad en la metodología no es propia de la «disciplina» inglés, efectivamente los contenidos se encuentran desarticulados y yo he comentado con mis compañeros que son embarradas de PDA sin un objetivo claro.

  9. De acuerdo estoy con esta reseña sobre los libros para inglés de la NEM. Carecen de metodología para el aprendizaje. Tengo lus libros virtuales, lis analizamos un grupo de amigos docentes. Concluimos que como todos los libros de dicha escuela mexicana no tienen sentido su distribución. Conviene a todos los mexicanos volver a ka reforma 2011, hablo como docente interesado en el aprendizaje real de lis alumnos

  10. Buenas tardes a todos. Parece que no queda claro aún que la NFLTG de la NEM presenta meras sugerencias didácticas, no tienen en carácter de imposición, cada docente, según su contexto, lo debe adecuar.
    Los tiempo han cambiado, la educación, la forma de enseñar y de aprender, también.
    Seamos creativos, aprovechemos la libertad que se nos da para ser y hacer dentro del aula.

  11. He sido maestro de inglés durante casi 40 años. Muchos de estos he trabajado en escuelas privados y otros tantos en escuelas oficiales. Considero que el aprendizaje de un segundo idioma debe tener un enfoque comunicativo basado en situaciones reales tales como presentarse, saludar, disculparse, preguntar precios, entre otras. Un alumno que egresa de secundaria oficial no alcanza el nivel B1 por más que el docente haga maravillas con el «Programa» de la SEP. Otra posibilidad sería que los programas estuviesen basados en los exámenes de Cambridge, por ejemplo.

Comentarios cerrados