Consideraciones en respuesta a Carlos Mancera
La reciente reforma educativa descansa en el supuesto de que al cambiar los incentivos laborales y profesionales de los docentes en México éstos redirigirán sus esfuerzos hacia la enseñanza y –por lo tanto– mejorará la calidad de la educación y los aprendizajes de los niños. Carlos Mancera, en el último número de Nexos, presenta un interesante y provocador artículo donde analiza los resultados de la primera evaluación a los maestros y de la prueba PLANEA (que mide aprendizajes de los alumnos) para argumentar que la reforma va por buen camino.
Según el autor, el hecho de que los estados con mejores resultados en la evaluación de desempeño docente tiendan a presentar mejores resultados en PLANEA sugiere que los atributos que la evaluación mide inciden de manera significativa en los aprendizajes. Esto constituiría un espaldarazo a la reforma, en tanto ésta tiene en la evaluación su mecanismo principal de regulación del acceso y otorgamiento de incentivos a la función docente en general.
En nuestra opinión es necesario un llamado a la cautela. Justificaremos nuestra posición con base en argumentos metodológicos y conceptuales, de los cuales se desprenden cuatro posibles (y necesarias) líneas de investigación que, creemos, podrán fortalecer nuestro conocimiento sobre los efectos de esta reforma.
En primer lugar, no se ha probado que la evaluación docente califique aquello que es crucial para el aprendizaje: la práctica del maestro frente a grupo. Lo que se evalúa hoy son, por una parte, conocimientos “duros” o “formales” que pueden ser memorizados en corto tiempo; por otra, evidencias del trabajo pedagógico que podrían constituir un indicador aproximado de ciertos aspectos del desempeño en aula. Hasta ahora, la relación entre conocimientos, evidencias pedagógicas y prácticas efectivas no ha sido validada de manera independiente. Una validación sustantiva de la evaluación requeriría, por ejemplo, que se tomara una muestra de docentes evaluados, se observara y se calificara su práctica pedagógica por parte de expertos. Esto incluso debería reforzarse por un estudio del impacto de estas prácticas sobre los aprendizajes.
Aún si la evaluación valorara lo que afirma en el papel, puede presentarse un segundo argumento metodológico de peso para moderar el optimismo. No es suficiente presentar un análisis de correlación a nivel de entidades para sugerir que los maestros mejor evaluados generan mejores aprendizajes. Esto obedece al menos a tres razones, que deberían inclinarnos hacia la realización de análisis estadísticos más complejos:
- Al considerar datos tan agregados se pierde la heterogeneidad de cada entidad. En consecuencia, se puede transmitir la impresión de que la relación observada es mucho más fuerte de lo que es en realidad. Si esta relación se analiza con datos desagregados (a nivel individual, o como mínimo a nivel escolar), los resultados serán mucho más débiles.
- Al omitir variables relevantes del análisis se corre el riesgo de sobreestimar la fuerza de la relación, o incluso de inferir una relación en donde no la hay. Para el caso, la relación entre condiciones socioeconómicas y aprendizajes de los alumnos ha sido establecida con demasiada claridad por la investigación en el campo como para pasarla por alto (desde las tempranas publicaciones de Muñoz Izquierdo o Silvia Schmelkes hasta los recientes y exhaustivos análisis de las pruebas nacionales realizados por el INEE). Si las condiciones socioeconómicas del estado incidieran también sobre el desempeño docente (posibilidad razonable que el propio Mancera reconoce), la correlación observada podría no ser válida. Para decirlo más claramente: la tendencia a la semejanza en los resultados de alumnos y maestros podría deberse a que ambos se producen en las mismas condiciones, no necesariamente a una relación directa entre ellos.
- La relación causal sugerida podría tener, en realidad, el sentido inverso. Curiosamente, los resultados educativos de los alumnos podrían ser los “causantes” del desempeño docente observado en la prueba. Estrictamente no se trataría de una relación causal sino de un mecanismo de selección: los maestros con más experiencia tienen mayores posibilidades de escoger escuelas con alumnos más “educables”. No sería entonces la calidad de los maestros la que “produce” mejores aprendizajes, sino que las escuelas con mejores aprendizajes “atraen” a los maestros con mejor desempeño.
Nuestro tercer argumento cuestiona que esta reforma fortalezca el desarrollo profesional de los maestros. La profesionalización no es un proceso en el que pueda avanzarse a través de pruebas estandarizadas o de incentivos económicos; lo que requiere un profesional es autonomía, discernimiento y creatividad. De ahí que la base de la relación que forma y desarrolla a un profesional sea la confianza, no el escrutinio. Sin embargo, esta reforma ha apostado principalmente a este último método para estructurar la profesión docente, haciendo palidecer cualquier otra iniciativa, como por ejemplo la fundamental reforma de la formación docente inicial. Asimismo, a pesar de lo que está escrito sobre capacitación docente, es muy poco lo que se ha avanzado hasta ahora y no parece probable que se avance de manera sustantiva en el futuro. En consecuencia, no creemos válido afirmar que la reforma, tal como está siendo implementada realmente, fomente estas capacidades. La línea de investigación que sería interesante abrir en este caso apunta a las representaciones y opiniones de los propios maestros acerca del impacto que la reforma está teniendo en sus capacidades y/o mejora de sus prácticas. Si no se tuvo en cuenta a los maestros en su diseño, por lo menos deberían sistematizarse sus opiniones a la hora de la implementación.
Finalmente, el cuarto argumento pone en duda que esta reforma disponga una estructura de incentivos para recompensar a los mejores maestros. Esto último no lo afirma Mancera directamente, pero consideramos que está implícito en sus consideraciones, además de coincidir con el espíritu general de las transformaciones en curso. En abstracto, y si se cumplieran algunas de las condiciones señaladas anteriormente (sobre todo la adecuación metodológica de la evaluación), la idea no es mala. Sin embargo, en el momento actual son demasiadas las voces que denuncian violaciones a las prelaciones derivadas de las pruebas; habría muchos casos de maestros que alcanzan los puntajes más elevados, pero son relegados a la hora de la asignación de escuelas. Esto sugiere que en ciertos niveles el Sindicato seguiría teniendo injerencia sobre la distribución de plazas, con la aquiescencia de algunas autoridades. ¿No era esto, acaso, lo que se iba a terminar con la reforma? Tal parece que aquello que se quiso evitar sigue latente; esto indicaría que el problema no era la falta de evaluaciones, sino las formas de hacer política. Si el problema era la corrupción del sistema, no es posible solucionarlo evaluando a los maestros. Aunque desconocemos la real magnitud de este fenómeno, creemos que merece una investigación a fondo (en este caso no sólo no académica, sino también política), que hasta el momento no ha tenido lugar. El silencio no hace sino alimentar el rumor de que la reforma no ha eliminado las viejas prácticas de la política en la educación; sólo las ha hecho más discretas.
Emilio Blanco es investigador de El Colegio de México y Raúl Zepeda Gil es maestro en Ciencia Política por El Colegio de México.

Es muy positivo ver este tipo de artículos bien fundamentados en los tiempos que corren con tanta desinformación.
Concuerdo con que se necesita mucho más para establecer causalidad entre la reforma,las evaluaciones y los resultados en educación. Sin embargo dentro del mismo INEE (instancia bastante ignorada aunque fundamental en esta reforma) llevan varios procesos de evaluación de la reforma. Creo que valdría mucho la pena que se acercaran al consejo del INEE para conocer como va el proceso, las consideraciones y los obstaculos. Una entrevista con la consejera presidenta creo que sería fundamental.
Por otro lado creo que es bien importante apuntar que pasa con los incentivos y algunos procesos del nuevo Servicio profecional Docente, uno de los grandes obstaculos son las autoridades educativas locales que por incompetencia y triquiñuelas buscan sabotear los procesos, por ejemplo: no informar a los profesores en tiempo y forma del lugar y fecha de su evaluación, esto con el objetivo de que pierdan la plaza y puedan asignarlas discrecionalmente, esto obviamente aplica a los docentes de nuevo ingreso.
otro proceso que esta entorpecido por las autoridades locales es el de las «tutorías» que debenr ecibir los profesores.
El tema de la Reforma Educativa es complicado de entrada por no existir un documento único que defina tal reforma, es decir, se envió una iniciativa de Ley para modificar el Artículo 3° y 73° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Se realizaron modificaciones a la Ley General de Educación y se aprobaron la Ley del INEE y la Ley del Servicio Profesional Docente.
El problema está precisamente en eso, Se presupone que la Reforma Educativa parte de la idea de cambiar el sistema de incentivos laborales, sin embargo puede suponerse igual que ese cambio obedece a otras orientaciones, que es lo que afirma la CNTE.
El texto Constitucional en su Artículo 3° dejó establecido que la Educación que imparta el Estado «d) Será de calidad, con base en el mejoramiento constante y el máximo logro académico de los educandos;»
Asimismo en el texto constitucional se hicieron presentes algunos elementos tan étereos como dos Sistemas, uno en el 3ro. que denominados los legisladores en la fracción IX «Sistema Nacional de Evaluación Educativa», El cual se dice estará a cargo del INEE. Asimismo en el Transitorio Quinto Fracción I se establece algo que llaman Sistema de Información y Gestión Educativa. Así como obligaciones en materia de gasto educativo que se dictarían para mejorar la función social educativa. Cabe quedar claro que en ambos sistemas como tales no se ha avanzado mucho.
Ahora bien se decidió elevar al texto contitucional el llamado Servicio Profesional Docente y no sólo ello sino emitir una Ley que le regule, esto evidentemente dificulta los procesos de mejora de este elemento central en la Reforma, pues se parte de que la concepción supuesta de la Reforma no debiera «contaminarse» con negociaciones con el SNTE y la CNTE, sobretodo en el momento de la concepción d ela Reforma en que el SNTE tenía la presencia de Elba Esther Gordillo.
Si bien como se dice Carrera Magisterial fue sustituído por el Servicio Profesional Docente, no es correcto dicha concepción. El mencionado SPD pretende tener un magen mucho mayor de injerencia en el servicio educativo. Carrera Magisterial sólo se planteaba como un sistema de estímulos, en todo caso equiparable a lo que debiera ser el llamado Promoción en la Función que ofrece SPD, Y resulta evidente que los males atribuidos a Carrera Magisterial están presentes, es un sistema individualizado, que promueve el estudio memorístico personal, depende de un examen, (ahora no lo hace la SEP, sino CENEVAL ) donde ahora no hay derecho de réplica, (Carrera tenía la posibilidad de que el maestro se inconformara una vez hechos publicos los resultados), igual los resultados del sistema de promoción en la función no son públicos, al menos no con nombres y apellidos y en espacios públicos, igual tiene un esquema de incremento dividido en 7 niveles que suscederá esto que tanto a motivado la reacción de todos qué al dispararse los sueldos de quienes se promuevan resultarán igual de presionantes para el presupuesto.
Creo que este último punto es uno de los que no aparecen tan claramente en las discusiones y es el tema que motiva a muchos a manifestarse. Carrera Magisterial deja de pagarse en los términos establecidos en sus lineamientos y se paga como un monto que ya no se incrementará en la vida laboral, es decir si el sueldo base de un docente de primaria es de aproximadamente $ 7,324.97 pesos este año se incrementa en un 3.5 % ese sueldo, lo que ganaba en Carrera Magisterial, en un nivel A que equivalía a 9 horas más 2,600 pesos más, pues a esos 2600 ya no tendrán aumento, si la plaza era B y la diferencia de CM era cerca de $ 6,000.00, en el caso del nivel C $10,300 que no recibirán aumento y dicho por la propia SEP en voz de Alvarez Retana equivalen a más de la mitad de docentes a los que se les niega el incremento en una parte importante de su sueldo, además de en la práctica se les niega la posibilidad de mejora salarial. «Hasta ayer, de acuerdo con los datos, obtienen apoyos a través de CM más de 512 mil maestros, y cada año la SEP paga más de 53 mil millones de pesos con estímulos».
Ese es el punto fino de la Reforma, y entonces los supuestos de la misma si fueron laborales. En el entendido que Carrera Magisteria fue un programa avalado por la SEP y de conformidad con los organismos internacionales que lo dictaron, en su aplicación estuvieron implicados personajes como Guevara Niebla, (cuando fue SUbsecretario de Educación Básica 1992), Alvarez Retana, Treviño Cantú y todos los funcionarios que han vivido en la SEP los últimos 24 años.
Hoy en día la tecnología es fundamental en nuestras vidas como herramienta de apoyo. Por eso es muy importante reforzar nuestras habilidades con todos los medios posibles, ya sean físicos y virtuales. Lo más importante, es ocupar las aplicaciones disponibles,
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, contenido digital y de está manera la brecha digital será menor, por que no hay que excluirla en cambio hay que integrarla en el proceso de aprendizaje.
Es un artículo muy sólido y consistente. Una discusión impecable de los argumentos de Carlos Mancera.
Un artículo interesante y congruente que explica lo complejo de la práctica del maestro frente a grupo, así como las prácticas sobre los aprendizajes de los alumnos. Un análisis serio y alejado de visiones unívocas y lineales.
Es muy buen artículo, con mucha utopía pero cuando se conoce se felicita, aunque toda propuesta al final es y pareciera ambigua por la aportación de muchos, dejemos que sea el propio magisterio LA CNTE Y EL SNTE quienes se enfrenten a los gobiernos Estatales y Federales que defienden intereses neoliberales de políticas económicas trazadas por la OCDE Y ACONSEJADAS POR EL FMI. ambos organismos tienen que tener mucho cuidado en la planeación no los presionen, porque los grupos derechistas defensores del capitalismo siempre han sido malévolos, se dan vuelo a veces opinando pendejadas.
Es un artículo interesante y serio, que por lo menos plantea dudas fundamentadas (como debe ser en todo proceso de discusión e investigación), sobre las posibles fallas de la Polémica Reforma Administrativa -que suplanta la Educativa- en estos momentos.
¿como evaluar una reforma que no ha sido? sabemos todos que el sistema educativo esta mal, muy mal pésimo, sabemos que los maestros no iban a permitir así tan fácil perder privilegios (derechos le llaman ellos) entregados por los gobiernos por conveniencia de el propio sistema para mantener y asegurar su permanencia en el poder, sabemos que esto no es una reforma educativa sino laboral, pero que si se quiere una reforma educativa lo primero era quitarle al sindicato el poder de designar maestros a su capricho, esta construccion de decadas sabia el gobierno que no era facil desmontarla, que tendria un costo muy alto, que tendria sangre, si Calderon desaparecio LUZ Y FUERZA y liquido a sus trabajadores, ¿porque no se puede cancelar un contrato de trabajo con el sindicato y liquidar a sus maestros? total clases no hay, ¿porque no un nuevo comienzo en lugar de querer parchar este sistema dañado?