Los protagonistas del movimiento de ocupación brasileño son jóvenes de entre 15 y 18 años. Lo que este hecho significa va más allá de la reflexión llana o de la exaltación de la fulgurante juventud adolescente. Estos jóvenes, atípicos protagonistas de un movimiento estudiantil en el país con la mayor economía de América Latina, son herederos de movimientos estudiantiles históricamente protagonizados por estudiantes universitarios.