En el mundo, algunas universidades –incluyendo a ciertas instituciones mexicanas– han pasado de privilegiar un modelo de universidad de enseñanza a focalizar mayores recursos en la investigación. Así, mientras que del año 2007 al año 2013 aumentó en un 14.9% el número de docentes que laboraban en las 45 principales universidades autónomas estatales y federales, el incremento de investigadores, en estas mismas universidades, correspondió a un 40.2%.