Ningún programa (con reglas de operación o lineamientos) asegura al cien por ciento la satisfacción de las necesidades operativas y de mantenimiento de un plantel. Ello se debe a que sus recursos sólo pueden ser empleados en ciertos rubros especificados en el marco normativo. En consecuencia, las escuelas pueden recibir fondos públicos y aún así verse en la necesidad de conseguir más dinero por sus propios medios para atender todo aquello que el programa no contempla.
Escuela segura
Balas en el colegio
En Francia, Eric Debarbieux –el principal especialista en violencia escolar– acaba de presentar un informe sobre 40 años de relaciones complejas entre la educación nacional y las fuerzas de seguridad. Sería muy bueno replicar el estudio en México.