Los docentes son fundamentales para elevar los aprendizajes de los estudiantes. De hecho, mejorar la calidad docente es el principal mecanismo mediante el cual el Estado puede mejorar la calidad de la educación que reciben niñas y niños. Por ello, es importante que las políticas para seleccionar, formar y motivar docentes tengan un diseño adecuado y basado en la evidencia. En la actualidad, el Congreso de la Unión debate la conveniencia de eliminar del Artículo 3° constitucional la obligatoriedad del uso de concursos de oposición para regular el ingreso al servicio docente en la educación pública de nivel básica y media superior, entre otras propuestas de cambios. Estas modificaciones permitirían regresar al sistema de selección de docentes prevalente hace unos pocos años, caracterizado por un alto grado de discrecionalidad y opacidad.  Una primera pregunta que se debe responder es si esto ¿serían buenas noticias? Y sobre todo, ¿lo serían para los educandos? Pues bien, la evidencia indica que no.

Ilustración: Estelí Meza

En un estudio (de próxima publicación) analizo cuál es el efecto en el aprendizaje de los estudiantes de secundaria cuando se asigna a un docente seleccionado vía un concurso de oposición versus cuando se asigna a un docente seleccionado vía el sistema discrecional que imperaba hasta hace unos años en México. Los resultados muestran que los estudiantes con maestros seleccionados mediante el concurso aprenden mucho más que los estudiantes con maestros seleccionados por la vía discrecional. El artículo completo puede consultarse en el Journal of Labor Economics (o en versión documento de trabajo con acceso abierto), pero a continuación describo un panorama del estudio.

A grandes rasgos, evalúo el efecto de asignar a un docente seleccionado en un concurso de oposición versus uno seleccionado con el sistema discrecional en el logro académico en matemáticas y español de estudiantes que cursan el tercer año de secundaria en telesecundarias durante el ciclo escolar 2010-2011. El concurso al que hago referencia es el Concurso nacional para el otorgamiento de plazas docentes que se llevó a cabo entre los años 2008 y 2013. El logro académico lo medí a partir de la Prueba ENLACE, aplicada por la Secretaría de Educación Pública entre 2006 y 2013. Me enfoqué en el ciclo escolar 2010-2011 porque es ahí cuando por primera vez contamos con datos que permiten identificar quiénes son los docentes de nuevo ingreso, cómo fueron seleccionados y a qué escuelas fueron asignados. A continuación explico los resultados obtenidos.

El Concurso nacional para el otorgamiento de plazas docentes se puso en marcha en el año 2008, en el marco de la Alianza por la calidad de la educación, impulsada por el Gobierno Federal y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Este concurso se utilizó para ocupar una parte de las plazas disponibles en cada ciclo escolar (en un principio, eran sobre todo plazas de nueva creación). Según los cálculos que realicé, alrededor del 15% de los docentes de nuevo ingreso en el ciclo escolar 2010-2011 fueron seleccionados vía dicho concurso. El resto de los nuevos docentes siguieron siendo seleccionados mediante el sistema discrecional. Este concurso es el predecesor del actual concurso de ingreso al Servicio Profesional Docente.

Para identificar las escuelas que reciben docentes de nuevo ingreso utilicé el Registro nacional de maestros (compilado  por la Secretaría de Educación Pública en cumplimiento del mandato del Congreso de la Unión) y los resultados del concurso, los cuales me permiten identificar a la totalidad de docentes que ingresan al servicio docente en el ciclo escolar 2010-2011. A esta base de datos agregué los resultados de las escuelas en la Prueba ENLACE en el periodo 2006-2011 e información sobre las características de las escuelas y de las localidades donde éstas se sitúan (utilizando respectivamente el Formato 911 de la SEP y el Censo de Población del INEGI).

El estudio se centra en escuelas telesecundarias porque, desde un punto de vista estadístico, dado el menor tamaño de estas escuelas y el modelo de un docente por grupo, es más probable observar el efecto de un docente a nivel escuela. El sistema Telesecundaria atiende principalmente a jóvenes provenientes de entornos desfavorecidos y brinda cobertura a alrededor del 20% de la matrícula del nivel secundaria. Dado el rol del docente en este sistema, complementario a la tecnología educativa, los resultados aquí descritos son probablemente una subestimación del efecto en el sistema general.

La gráfica 1 presenta la evolución del logro académico en matemáticas en las escuelas telesecundarias que en 2010 recibieron docentes de nuevo ingreso, seleccionados ya sea por el concurso o el mecanismo discrecional. Como puede observarse, los dos grupos de escuelas muestran tendencias paralelas en la evolución de sus puntajes en la prueba ENLACE durante los cinco años previos a la asignación de los docentes de interés. Sin embargo, en el año 2010, el aprendizaje en las escuelas que reciben a los maestros del concurso aumenta de manera considerable con respecto al aprendizaje en las escuelas que reciben maestros seleccionados por la vía que llamo discrecional.

Evolución de puntajes de matemáticas de la prueba ENLACE en escuelas telesecundarias con nuevos docentes en el ciclo escolar 2010-2011

Fuente: Estrada, Ricardo “Rules vs. Discretion in Public Service: Teacher Hiring in Mexico”, Journal of Labor Economics, en prensa. Nota: La gráfica muestra la evolución de las medias anuales por escuela de los puntajes de matemáticas en la Prueba ENLACE de alumnos de tercer año de Secundaria. La línea vertical punteada muestra la puesta en marcha del Concurso nacional para el otorgamiento de plazas docentes y la línea vertical sólida separa el periodo antes y después de la asignación de los docentes de interés a estas escuelas. Los puntajes de ENLACE están estandarizados a nivel nacional con media 500 y desviación estándar 100 para 2006. En el eje horizontal se refiere al ciclo escolar 2005-2006 como 2005 y así sucesivamente. En líneas con puntos se muestran intervalos de confianza al 95%.

Para cuantificar el efecto mostrado en la gráfica 1 utilizo un modelo econométrico de diferencias-en-diferencias de panel con efectos fijos a nivel de escuela y controles por características de las escuelas que varían entre año y año. Los resultados de este modelo indican que los alumnos de los  docentes del concurso aumentan —en promedio— en 52 puntos en matemáticas y 31 puntos en español su puntaje en la prueba ENLACE (o .52 y .31 desviaciones estándar), en comparación con los alumnos de los docentes seleccionados por la vía discrecional. La magnitud de este efecto es considerable en el contexto de la literatura sobre intervenciones educativas y es de enfatizar que esta brecha se presenta en apenas un año. Los resultados son robustos a una amplia variedad de pruebas y especificaciones.

En resumen, los resultados de esta investigación muestran que los docentes seleccionados vía el mérito son más efectivos en aumentar el aprendizaje de sus estudiantes. Esto a pesar de que el concurso de la Alianza tenía muchos defectos. El concurso de oposición actual, a cargo del Servicio Profesional Docente y con la supervisión del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), representa un avance considerable sobre su antecesor. Sin duda, hay aún aspectos en el sistema vigente que requieren cambios para garantizar que sea el mérito el criterio determinante en el ingreso al servicio docente. La coyuntura actual puede aprovecharse para continuar avanzando en este camino. Por el contrario, regresar a un sistema de selección discrecional y opaco sería la peor noticia tanto para quienes ponen todo su esfuerzo en prepararse para ser maestros, como para los mayores beneficiarios de la calidad docente: las niñas y niños mexicanos.

 

Ricardo Estrada
Economista de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina. Las opiniones aquí expresadas son estrictamente del autor.