El pasado 28 de enero el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) —Esteban Moctezuma— participó en una sesión de trabajo con las Comisiones de Educación y Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados. En dicha sesión y con respecto a la enseñanza del idioma inglés en el sistema público, el secretario mencionó que se encuentran trabajando en una estrategia de enseñanza que constará: “de plataformas en donde el maestro dirige la enseñanza y el niño aprende inglés sin que el maestro necesariamente sepa hablarlo”. También aclaró que: “se va a continuar enseñando inglés a todos los normalistas que quieran”, pero afirmó: “no tenemos tiempo para esperar a que aprendan y después enseñen”. La respuesta al comentario del secretario en materia de enseñanza del inglés no se dejó esperar y se desarrolló una ola de críticas en redes sociales. Los titulares de varios periódicos resumieron la estrategia como: “Maestros enseñarán inglés sin saber hablarlo: SEP” o “Los maestros podrán enseñar el idioma inglés sin conocerlo”. Tal fue la cantidad de críticas que el Secretario respondió (en un video publicado en su cuenta de Twitter): “los ataques a la estrategia para la enseñanza del inglés son una campaña de desprestigio debida a la resistencia al cambio”. En su mensaje mencionó que históricamente las ideas innovadoras generan burlas y cuestionamientos y concluyó que se podrán ver en el futuro los resultados de la estrategia.

Ilustración: Estelí Meza

Al respecto, abordo 3 preguntas que considero necesarias para valorar la propuesta (muy general aún) en materia de enseñanza del inglés:

1. ¿Por qué es importante aprender inglés en el sistema público mexicano?

2. ¿Cómo ha hecho históricamente el sistema educativo público para que los estudiantes aprendan inglés?

3. ¿Qué retos enfrentamos a futuro en materia de enseñanza del inglés en el sistema público?

 

La lengua inglesa opera como lengua franca en los sectores de economía, negocios, educación, política y entretenimiento. A nivel macro, la investigación ha demostrado que existe una correlación entre las habilidades de inglés de la población y el desempeño económico de los países. La interacción entre el dominio de la lengua inglesa y el ingreso nacional bruto per cápita es un ciclo virtuoso, donde la mejora de las habilidades de inglés aumenta los salarios, lo que aumenta la inversión. Con ello, la investigación apunta a que es probable que los países que logren un mayor dominio de la lengua inglesa crecerán más rápido. Hoy en día, más del 80% de las interacciones a nivel global ocurren en inglés. La investigación también sugiere que las personas, sin importar su nacionalidad, creen que es importante aprender inglés para su desarrollo profesional. Así, muchos ven en el inglés una herramienta para la superación personal, pues reconocen que aporta ventajas en el mundo globalizado.

Dado que la relevancia del inglés es conocida, los gobiernos en América Latina han paulatinamente integrado en sus sistemas educativos estrategias para que los estudiantes tengan oportunidad de aprender inglés. No obstante, la región aún enfrenta grandes desafíos relacionados con la provisión de una enseñanza del inglés de calidad en las escuelas. En 2017, Education First publicó el índice de competencia en inglés (EPI por su siglas en inglés) el cual sugiere que el nivel de competencia en la lengua inglesa en América Latina es entre muy baja y moderada. México ocupa el lugar 57º de 87 países que participan en dicha clasificación con un nivel de competencia de nivel bajo.

En segundo lugar, vale la pena resaltar que en la Constitución la educación plurilingüe e intercultural no es descrita como un derecho (incluyendo la propuesta de reforma del artículo 3ero Constitucional). No obstante, la enseñanza del inglés ocurre en las instituciones públicas desde los años 70 limitándose a los niveles de secundaria y preparatoria. Desde principios de la década de 1990 —y en respuesta a la presión de organizaciones internacionales— se han producido varios intentos de incorporar la enseñanza del inglés en las escuelas primarias públicas. Los programas más importantes para la enseñanza del inglés que se han implementado en México en educación primaria han sido: programas estatales, Enciclomedia en inglés, el Programa Nacional de Inglés en Educación Básica (PNIEB) y el Programa Nacional de Inglés (PRONI).

A partir de la década de 1990, cinco estados lanzaron los primeros programas para enseñar inglés en las escuelas primarias públicas. A partir del 2000, otros 13 estados iniciaron programas, y en los siguientes años, cuatro estados más incluyeron programas de enseñanza de la lengua inglesa. De tal modo se encuentra documentado que en el año 2010, 22 de 31 estados contaban con algún tipo de programa de inglés en educación básica.

En 2006 se probó un modelo piloto de enseñanza de inglés en Enciclomedia dirigido a estudiantes de 6º de primaria. El enfoque del programa se basó en la idea de que el maestro de grupo, apoyado con un recurso digital, no tenía que saber inglés para conducir el trabajo de los alumnos. El programa fue diseñado para ser semi-autodidáctico, y el manual afirmaba que los materiales estaban preparados para que los maestros y los estudiantes pudieran aprender inglés juntos. Sin embargo, los maestros tuvieron problemas para dedicar las dos horas semanales previstas, no recibieron la asesoría esperada y se reportó que el material era un restringido apoyo audiovisual.

Por otro lado, el Programa Nacional de Inglés en Educación Básica (PNIEB) inició formalmente en 2009. El programa reemplazó varios programas estatales y tenía como objetivo establecer un currículo coherente y uniforme que pudiera extender la enseñanza del inglés a todos los estudiantes de primarias públicas del país. Sin embargo, el principal problema del programa es que se limitó a acciones administrativas y fiscales de trasferencia de recursos para contratación de maestros de inglés en los estados.

A partir de 2016, se enseña inglés en las escuelas públicas con el Programa Nacional de Inglés (PRONI). El PRONI es un programa presupuestario de modalidad “S”, sujeto a Reglas de Operación (ROP) y que tiene que ser evaluado en el marco de los programas de desarrollo social. Aunque no se menciona, el PRONI utiliza el marco curricular diseñado para el PNIEB. De acuerdo con este marco, todos los estudiantes de tercer grado de preescolar hasta sexto grado de primaria deben recibir de dos a dos horas y media de instrucción a la semana. No obstante su carácter de programa nacional, el PRONI ha alcanzado sólo al 18% de la población en edad escolar básica.

Vale comentar, también, que la enseñanza del inglés se incluye en el plan de estudios de educación básica 2011. En él, se establece que la enseñanza del inglés como lengua extranjera debe ocurrir desde prescolar (tercer grado) hasta secundaria, incluyendo escuelas indígenas y en particular en las escuelas de tiempo completo. 

En tercer lugar, el reto principal que debe enfrentarse es que no existe una política pública de enseñanza del inglés en sentido estricto. Como observamos, el sistema educativo provee la enseñanza del inglés a través de programas. Al operar como programa (presupuestario) la estrategia de enseñanza del inglés se integra mediante de la identificación y atención de escuelas beneficiarias, lógica que necesariamente deja a estudiantes sin acceso a la enseñanza del idioma. Además, con base en evidencia de la instrumentación de los programas de inglés instrumentados en México, se identifican los siguientes grandes retos compartidos:

• Reclutamiento y estatus laboral de los maestros: en casi todos los casos, los maestros de inglés son contratados de manera temporal. Con ello en las escuelas los profesores de inglés son tratados como asesores externos, no como profesores de asignatura. Existe gran rotación de maestros.

• Falta de un plan de estudios oficial: la mayoría de los maestros tienen que planear sus clases basándose en los libros de texto.

• Disponibilidad de libros de texto: a diferencia de los libros de texto para otras materias, los libros de texto de inglés no son gratuitos.

• Inglés es una asignatura “periférica”: los cursos de inglés están marginados y carecen de conexiones con el currículo regular. La materia de inglés no se incluye en la boleta de calificaciones de los alumnos limitando que estos la reconozcan como importante en su educación.

• Cobertura incompleta: en la mayoría de los estados, los programas llegaban a menos del 10% de la población escolar. El PRONI, por su parte, llega a la mitad de las escuelas públicas en contextos de baja marginación, pero sólo a 1 de cada 100 escuelas en contextos marginados.

 

Otro gran reto es que se mira al futuro de la enseñanza del inglés “reciclando” o “importando” ideas de manera inadecuada. Si bien el secretario defiende como nueva e innovadora la estrategia del uso de plataformas para la enseñanza del inglés, en sentido estricto no lo es. Como se enunció anteriormente ya se instrumentó un proyecto de inglés en Enciclomedia. El proyecto fracasó por la ingenuidad de creer que con el uso de tecnología tanto los estudiantes como los maestros podrían aprender inglés; con ello se ignoró que sin orientación y apoyo distinto a los materiales, los profesores que no sabían inglés, no podían ayudar a los estudiantes con preguntas sobre el idioma, ni fueron capaces de detectar las necesidades particulares de los estudiantes o proporcionarles apoyo para la mejora. No se puede negar que la idea de utilizar la tecnología como herramienta de apoyo en la enseñanza ha tenido buenos resultados en otros contextos. Tal es el caso de Ceibal en inglés que se implementa en Uruguay desde 2012. Sin embargo, no se puede obviar que el éxito de ese programa se debe en gran medida a que, desde 2010, Plan Ceibal logró la instalación de fibra óptica en todo el país, con lo cual Uruguay se volvió un líder en conexión a internet fija. Además, Ceibal en inglés no es un programa aislado. Es una serie de proyectos que combinan la pedagogía y la tecnología según las necesidades, las características y el contexto de los grupos de estudiantes y docentes que participan en cada proyecto. Ceibal en ínglés logró remediar la escasez de profesores de inglés para llegar a todos los niños en Uruguay como lo requiere México. Pero lo logró brindando oportunidades auténticas, tanto para alumnos como maestros, de uso de la lengua con profesores nativos que interactúan con ellos de manera remota.

México en realidad requiere de una política lingüística que se base en un diagnóstico adecuado y contextualizado. Cualquier programa o estrategia sin una política lingüística clara, y por extensión, de un marco legal que garantice su continuidad, enfrentará un resultado similar al de los programas que preceden. Con ello, es importante que la autoridad educativa garantice planes y programas de estudio de la lengua inglesa, que se cuente con los materiales educativos necesarios y adecuados para impartir enseñanza, así como profesores suficientemente capacitados para cumplir con la tarea. Toda estrategia a mi parecer fracasará si no se considera la evidencia y se toma en cuenta el contexto de nuestras escuelas (volumen, infraestructura, acceso a Internet).

 

Jimena Hernández Fernández
Profesora Investigadora del Programa Interdisciplinario sobre Política y Práctica Educativa (PIPE) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).