La educación en los primeros años de la vida adquiere gran importancia en muchos sistemas educativos del mundo. Por primera vez fue reconocida en la Conferencia Mundial de Educación para Todos (Jomtien, 1990), estableciendo en su marco de acción la expansión de los servicios de asistencia y atención de la primera infancia, poniendo énfasis en la atención de los niños y niñas en situaciones de vulnerabilidad.