Educadores y profesores, no sólo tenemos una responsabilidad sino una enorme oportunidad, que puede vivirse con gozo académico e interés personal, al entender las razones y argumentos de las chicas, al leer en conjunto textos que nos hacen recordar la historia de represión y castigo hacia las mujeres y sobre todo al tratar de remendar y reparar su presente tan asediado de manera insistente y cotidiana.