El brote actual de sarampión evidencia una creciente población susceptible —sobre todo niños, estudiantes y docentes— y plantea riesgos significativos para la salud pública y la continuidad educativa.
El brote actual de sarampión evidencia una creciente población susceptible —sobre todo niños, estudiantes y docentes— y plantea riesgos significativos para la salud pública y la continuidad educativa.