Ecoems: su primer año de implementación

Crédito de la imagen: Víctor Solís

Después de casi treinta años de que el ingreso a la educación media superior (EMS) en la Ciudad de México y zona metropolitana estuviera coordinado por la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems), este 2025 se llevó a cabo un nuevo proceso de asignación organizado por el Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior (Ecoems).

Tras esta modificación, se han generado diversas reflexiones enfocadas en analizar los cambios, similitudes y permanencias respecto a Comipems. En este mismo espacio expuse cómo se distribuye geográficamente la oferta educativa que integra Ecoems y las implicaciones de ello en términos de equidad. A varios días de haberse publicado los resultados de este nuevo proceso, resulta importante realizar una primera aproximación a sus alcances y retos en este primer año de implementación, con base en la información disponible y en algunas experiencias de los jóvenes que participaron en él.

Ecoems en cifras

En su momento, Comipems difundía, principalmente, los resultados a través de una gaceta, cuyas primeras páginas incluían una numeralia general con datos sobre el proceso de admisión. En el caso de Ecoems, aunque se mantuvo el uso de la gaceta de resultados, este documento ya no contiene dicha información. Estos datos se reservaron para un comunicado en el que sólo se proporcionan cifras relacionadas con los jóvenes que optaron por opciones de acceso directo.

Es importante recordar que, en Ecoems, las y los jóvenes pueden optar por tres modalidades de registro. En la modalidad 1, las y los aspirantes deben elegir exclusivamente instituciones de acceso directo —en las que no es necesario presentar examen de admisión— como el Colegio de Bachilleres (Colbach), los Centros de Estudios Tecnológicos Industriales y de Servicios (CETIS), el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), los bachilleratos estatales del Estado de México, entre otros. La modalidad 2, contempla opciones cuyo ingreso está mediado por un examen y corresponden únicamente a planteles de bachillerato de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Por su parte, la modalidad 3 permite combinar instituciones de acceso directo con aquellas en las que sí se requiere presentar examen de admisión. Es decir, un híbrido entre la modalidad 1 y 2.

La información que se presenta a continuación para cada una de estas modalidades deriva del análisis de poco más de 272 mil folios publicados en la Gaceta Electrónica de Resultados de Ecoems 2025.

Con base en lo anterior, en la modalidad 1 se identificó que alrededor de 111,335 aspirantes fueron asignados a algún plantel de instituciones de acceso directo, es decir, sin necesidad de examen. Según el comunicado de Ecoems, citado previamente, un 97% de quienes optaron por esta modalidad aseguraron un lugar en alguna de sus tres primeras opciones, frente a un 49% que lo lograba cuando el proceso estaba a cargo de Comipems.

Del total de aspirantes que ingresaron por la modalidad 1 de Ecoems, 57% fue asignado a planteles de instituciones dependientes de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México (SECTI). Casi la mitad de ellos en preparatorias oficiales de esa entidad, seguidos por quienes se incorporarán al Conalep-Edomex, los Centros de Bachillerato Tecnológico (CBT), el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de México (CECyTEM), el Colegio de Bachilleres del Estado de México (Cobaem) y los Telebachilleratos Comunitarios (TBC).

El resto de las y los aspirantes que no fue asignado a instituciones de la SECTI, obtuvo un lugar en planteles de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial y de Servicios (18%), Colegio de Bachilleres CDMX (11 %), Conalep CDMX (7 %), Instituto de Educación Media Superior (6 %), Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar (0.9%), Dirección General de Bachillerato (0.6%) y Universidad Autónoma del Estado de México (0.04%).

Por su parte, en la modalidad 2, 37,200 aspirantes buscaron un lugar en los bachilleratos de la UNAM y el IPN; sin embargo, sólo 38% logró ingresar a algún plantel de la UNAM y 23% a uno del IPN. Al igual que en los últimos años de Comipems, la preparatoria 6 de la UNAM registró el puntaje mínimo más alto, pues se requirieron al menos 114 aciertos (de 128 máximo) en el examen de admisión para obtener un lugar. En la siguiente gráfica se muestra el rango de aciertos —mínimos y máximos— registrados en todos los planteles que participaron en la modalidad 2 de Ecoems.

Resulta interesante que este año seis aspirantes de la modalidad 2 alcanzaran la puntuación máxima de 128 aciertos en el examen de admisión. Cinco de ellos ingresarán a la preparatoria 6 y uno a la preparatoria 5 de la UNAM.

Un 39% restante que no fue asignado a la UNAM ni al IPN deberá buscar un lugar en alguna institución de acceso directo, ya que esta modalidad no contemplaba otras alternativas. El diseño mismo de dicha opción implicaba este riesgo.

En lo que respecta a la modalidad 3, un total de 124, 057 aspirantes consiguió un lugar en planteles de la UNAM, el IPN o en instituciones de acceso directo. De ellos, un 17.2% fue asignado a la UNAM y un 15.4% al IPN. Un 67.4% restante —que no alcanzó un lugar en estas dos instituciones— fue colocado en opciones de acceso directo, principalmente, en el Colegio de Bachilleres de la CDMX y en planteles dependientes de la SECTI. Cabe recordar que esta modalidad permitía registrar tanto opciones de ingreso directo como mediante examen de admisión. Por ello, quienes no obtuvieron el número de aciertos necesarios para ingresar a la UNAM o al IPN fueron asignados a una de sus alternativas de acceso directo, conforme al orden de preferencia señalado en el listado elaborado por las y los aspirantes.

En la modalidad 3 se registraron tres casos adicionales de aspirantes que obtuvieron los 128 aciertos del examen: dos en la Preparatoria 6 y uno en la Preparatoria 2. Es así como el total de jóvenes que alcanzaron un “examen perfecto” ascendió a nueve este año.

Por último, en la siguiente gráfica, se presenta cómo se distribuyeron los aspirantes de cada una de las tres modalidades de acuerdo con la institución a la que fueron asignados.

Ecoems desde la experiencia de las y los aspirantes

Los datos anteriormente presentados nos proporcionan un panorama general que permite imaginar cuántos aspirantes participaron en el proceso de asignación a la educación media superior y en qué instituciones obtuvieron un lugar. Sin embargo, las particularidades del proceso pueden conocerse mejor considerando la experiencia de quienes participaron en este primer proceso coordinado por Ecoems. Los testimonios que se presentan a continuación provienen de tres jóvenes que decidieron compartir su experiencia y contaron con la aprobación de la madre o padre de familia.

En primera instancia, algunas de las dificultades que se presentaron desde el cambio de Comipems a Ecoems, fue la gran cantidad de dudas sobre el nuevo proceso. En el caso de los jóvenes entrevistados, buena parte de la orientación sobre este proceso recayó en sus familias y los cursos de preparación para el examen a los que se inscribieron:

Mi familia me ayudó pagándome las asesorías para que personas me acompañaran en todo este proceso de asignaciones.

Aspirante 1, modalidad 3

Me apoyaron mi mamá y mi tío. La lista la armamos entre los tres. Yo pedí que incluyéramos las que más quería, que eran Prepa 3 y CCH Vallejo, y ellos me recomendaron otras por cercanía o por seguridad.

Aspirante 2, modalidad 3

[Mi familia me apoyó] recomendándome cuáles opciones me convendrían.

Aspirante 3, modalidad 2

Las principales dificultades que se les presentaron a estos jóvenes ocurrieron durante el examen, ya que los problemas relacionados con el internet, la cámara y la vigilancia por medio de inteligencia artificial les agregaron retos de otra índole distinta a la académica:

Tuve el problema de que no me podía conectar, la cámara no me servía, me suspendieron [el examen] y ya después me lo volvieron a reconectar […]. Perdí 2 horas, tuve que contestarlo [el examen] nada más en una.

Aspirante 1, modalidad 3

Lo que más se me complicó fue que casi al final del examen me aparecieron dos advertencias en la pantalla diciendo que habían detectado movimiento fuera de cámara. Eso me puso muy nerviosa porque ya no podía ni bajar la mirada sin que me apareciera el aviso de que me podían cancelar el examen. [Me sucedió en] matemáticas, yo necesitaba hacer operaciones en mi hoja, pero ya no pude usarla por miedo a que me invalidaran el examen.

Aspirante 2, modalidad 3

Se me dificultaron cosas en cuanto a los horarios y equipo de cómputo.

Aspirante 3, modalidad 2

Lo que comenta el aspirante 3 refiere a que el examen de admisión en línea se realizó en periodos de tres horas, cuyo primer grupo inició a las 8 y el último a las 17 horas. Por otra parte, estos jóvenes coinciden en que pudieron haber tenido un mejor desempeño si el examen hubiera sido presencial:

Si hubiera sido presencial, no hubiera tenido el problema de las dos horas que me quitaron y que pues hubiera podido concentrarme más y hubiera tenido más tiempo para pensar y analizar mejor.

Aspirante 1, modalidad 3

Creo que si hubiera sido presencial sí me habría ido mejor, porque ahí puedes usar tu hoja de operaciones con calma y sin ese miedo constante de que te marcaran como sospechoso.

Aspirante 2, modalidad 3

Tal vez sí [me hubiera ido mejor de manera presencial], pero me gusto que fuera virtual porque me sentía más cómodo haciéndolo en mi casa.

Aspirante 3, modalidad 3

Al final, aunque todos ellos no se quedaron en sus primeras opciones —que eran planteles de la UNAM— dos están satisfechos con haber obtenido un lugar en el IPN, situación que contrasta con la aspirante 2:

Me siento muy contenta [de quedar en el CECyT 3] porque, a pesar de que perdí 2 horas, tuve la oportunidad de contestarlo nada más en una.

Aspirante 1, modalidad 3

No [obtuve un lugar en mis primeras opciones], pero estoy conforme en la opción que me quedé [CECyT 14].

Aspirante 3, modalidad 2

Me sentí triste porque no quedé en las opciones que más quería y esperaba un mejor resultado. Aun así, pienso que no todo está perdido. Aunque el bachilleres 1 no era mi primera opción, voy a intentar adaptarme.

Aspirante 2, modalidad 3

Avances y desafíos de Ecoems

En su primer año de implementación, Ecoems abrió nuevas oportunidades de acceso a la educación media superior al incorporar la opción de ingreso directo, lo cual resultó atractivo para muchos jóvenes. Prueba de ello es que un 40% de los aspirantes optó por la modalidad 1 y obtuvo un lugar a través de esta vía. Sin embargo, este avance aún está lejos de llegar a ser un proceso justo y equitativo.

Por un lado, persiste el mecanismo del examen de selección que caracteriza a las modalidades 2 y 3. No se trata únicamente de la prueba en sí ni de los factores escolares que intervienen en un proceso de esta naturaleza, ampliamente documentados por la investigación educativa. La modalidad en línea ha acentuado las desigualdades socioeconómicas, pues exige contar con acceso a internet, con un equipo de cómputo que reúna ciertas características técnicas e, incluso, con un espacio adecuado para presentar el examen en condiciones óptimas libres de ruido e interferencias. A ello se suma la incorporación de sistemas de vigilancia basados en inteligencia artificial, los cuales se han convertido en un factor adicional con el que las y los aspirantes deben lidiar.

Del otro lado, existe el desafío de superar el espejismo del acceso irrestricto. Si bien esta opción favorece el ingreso a la educación media superior, ésta excluye aquellas instituciones que suelen ofrecer mayores oportunidades de tránsito a la educación superior, como la UNAM e IPN. Esto es un reto cuando la segmentación entre instituciones educativas caracteriza a la EMS y cuando los diferentes subsistemas experimentan limitaciones presupuestales con las cuales deben atender a una matrícula creciente.

En su comunicado, la Secretaría de Educación Pública destacó como un logro que 7 de cada 10 jóvenes que solicitaron acceso directo fueran asignados a planteles ubicados en un radio menor a cinco kilómetros de su lugar de residencia. Sin embargo, este hecho puede entrañar una “trampa geográfica” que, como se ha señalado, corre el riesgo de aprisionar a los estudiantes en instituciones con condiciones limitadas de operación y, en consecuencia, con restringidas oportunidades para quienes ingresan en ellas. Un acceso justo y equitativo también requiere garantizar los recursos necesarios para que todos los subsistemas de la EMS cuenten con las condiciones adecuadas que les permitan ofrecer las mejores oportunidades a las y los jóvenes.

Un avance importante sería, en principio, contar con información detallada sobre el proceso de ingreso a la educación media superior en la Ciudad de México y su zona metropolitana. Este no es un problema exclusivo de Ecoems, pues su antecesor también se caracterizó por el hermetismo en la difusión de datos, situación que diversos investigadores educativos han señalado. Disponer de esta información permitiría realizar diversos análisis más capaces de identificar y plantear con precisión distintas maneras para avanzar realmente hacia un acceso justo y equitativo.

Humberto González

Investigador en temas sobre acceso a la educación media superior y educación superior.

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Publicado en: Reforma Educativa

2 comentarios en “Ecoems: su primer año de implementación

  1. ECOEMS excluye una evaluación justa y adaptada para chicos con discapacidad intelectual, sobre todo en la modalidad de examen de ingreso a UNAM. No hubo ajustes razonables y se evaluar en igual que alumnos sin discapacidad intelectual, lo cual es injusto, inequitativo, discriminatorio y no visibilizado.. Ojalá entrevistarán a chicos con discapacidad intelectual, sus tutores, cuántos de ellos fueron elegidos, a qué y demás y así reflejar una sociedad incluyente vs excluyente de oportunidades para TODAS y TODOS independiente de su condición de discapacidad. No veo ningún reportaje al respecto por ningún periodista, incluyendo el autor de este reporte que no habla de ese sector de personas con discapacidad como si no existieran o no hubieran hecho examen.

    1. Estimada Laura:

      Coincido totalmente. Las condiciones del examen el línea para la UNAM e IPN sin duda se convirtieron en una barrera adicional para los aspirantes con discapacidad. Falta mucho por conocer acerca de estos casos. Lamentablemente, no siempre podemos acceder a ellos. Si conoces algún caso, te agradecería mucho que nos pusieras en contacto.

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