El decrecimiento de la escuela privada en México

Cuando el 23 de marzo del 2020 la Secretaría de Educación Pública (SEP) ordenó el cierre de escuelas por la pandemia, el sector educativo inició una de las experiencias más disruptivas en la historia de la educación moderna. Las escuelas de los diferentes niveles y modalidades enfrentaron el doble desafío de mantener a flote el sistema educativo y dar continuidad a los aprendizajes de los niños, niñas y adolescentes.

Las escuelas particulares sufrieron con fuerza el impacto del cierre de aulas. Hace dos años —en julio del 2020— en este mismo espacio, señalé los riesgos que enfrentaban estas escuelas. Por un lado, el deterioro de las economías de los hogares; por el otro, la presión de las mismas familias que exigían cuotas reducidas al pensar que el servicio escolar a distancia era menos costoso que el presencial.

Con base en los datos de la SEP, describiré qué tanto y por qué fueron afectadas las matrículas de las escuelas particulares en los niveles preescolar, primaria y secundaria.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

El origen

Las escuelas particulares en México son centros educativos que no dependen del presupuesto gubernamental para su sostenimiento. Su origen está ligado a escuelas religiosas (en sus inicios se llamaban confesionales) que datan de más de dos siglos. Más adelante, con la llegada del Estado laico, este tipo de escuelas quedaron acotadas a un segmento de la población cuyo interés era construir un vínculo de pertenencia a determinada clase social y, a su vez, preservar intergeneracionalmente valores religiosos (católicos, principalmente).

En la actualidad, las escuelas particulares son una mezcla de diversos grupos sociales con diferentes intereses como pueden ser de clase, de aspiración por movilidad social y de expectativa de mejor calidad educativa. Así, existen escuelas de alto, medio y bajo costo. También las hay laicas y religiosas; mixtas y de un solo género, con intereses lucrativos o sin ellos, entre otras. En cuanto a su pedagogía existen diferencias; algunas son de inclinación progresista mientras que otras se encuentran más cerca de la tradición conservadora. Algunos rasgos en común que comparten son: la enseñanza de inglés, horarios extendidos y asignaturas extras al currículo oficial.

Para el ciclo escolar 2019-2020, en el inicio de la pandemia, el porcentaje de alumnos en escuelas particulares de preescolar, primaria y secundaria era de 11.4 %. Un año después, para el ciclo 2020-2021, la matrícula particular cayó a 9.7 % .

La educación preescolar

La SEP considera como preescolar al nivel educativo que atiende a niños y niñas de tres a cinco años y once meses de edad. El nivel preescolar, junto con la educación inicial, primaria y secundaria, forma parte de la educación básica.

El análisis de la información que presento corresponde al ciclo escolar 2019-2020 y 2021-2022 (inicio de pandemia y reapertura de las escuelas, respectivamente) y se muestra en dos formatos: las tablas muestran el número de alumnos y alumnas que perdió cada entidad federativa mientras que las gráficas presentan el porcentaje de decrecimiento de cada estado. Observar los resultados tanto por el número de estudiantes como por el decrecimiento porcentual ofrece una perspectiva más amplia de lo sucedido. Por ejemplo, para el caso de preescolar, el Estado de México fue la entidad que mayor cantidad de alumnos perdió; sin embargo, en proporción a su matrícula, Hidalgo fue el de mayor afectación.

La matrícula nacional cayó en 37 %, muy por encima de las caídas en primaria (11 %) y secundaria (6 %). Las entidades que se distinguen en las tres gráficas con un tono más claro hacen notar cierta consistencia en su decrecimiento en los tres niveles educativos. Por ejemplo, Hidalgo y Quintana Roo son dos de las entidades que mayores pérdidas mostraron tanto en preescolar como en primaria. La CDMX registró fuertes caídas en los tres niveles. En contraparte, Colima y Durango sufrieron un menor impacto en los tres niveles educativos.

Los preescolares particulares representaban el 16 % del total de la matrícula en el ciclo escolar 2019-2020, para el ciclo escolar 2021-2022 dicho porcentaje cayó a 11 %. En números absolutos los preescolares particulares perdieron cerca de 300 000 alumnos. ¿Dónde están estos alumnos?, ¿en sus casas o en el sistema público? Aún no se cuenta con información pública para responder con precisión estas preguntas, pero algo se puede deducir con lógica argumentativa.

Para los mismos ciclos la matrícula de los preescolares públicos cayó en un 8 %. Es muy probable que parte de los niños que abandonaron las escuelas particulares se hayan alojado en preescolares públicos. Esto significaría que el abandono neto —es decir, sin contar las inscripciones provenientes de los preescolares privados— del preescolar público sería superior al 8 %. Este argumento se fortalece si consideramos que diversos estudios señalan que entre más bajo es el nivel socioeconómico de los padres más riesgo hay de abandono escolar. Así, es factible pensar que un porcentaje significativo de los niños de preescolares privados optaron por trasladarse al sistema público mientras que un porcentaje mayor del sistema público desertó.

La educación primaria

La primaria es el tercer nivel de la educación básica y atiende a niñas y niños de 6 a 11 años. La caída de las primarias particulares no fue tan pronunciada como la del preescolar. Antes del cierre de escuelas, la matrícula de la primarias particulares representaba el 9.9 % del total, un ciclo después representó el 8.9% ¿Por qué fue menor la caída en las primarias? La respuesta quizá descanse en que la mayor parte de las escuelas privadas optó por continuar las clases a través de videoconferencias sincrónicas lo cual funcionó mejor para niños de mayor edad. Para los niños de preescolar, donde el juego y el movimiento ocupan un lugar preponderante, el modelo de videoconferencia resulta mucho más complicado e ineficaz. Otra posible razón es que, contrariamente a lo que arroja la investigación respecto a la relevancia que reviste el preescolar para el desarrollo ulterior de los niños, niñas y adolescentes, éste es el nivel educativo donde se reporta un alto ausentismo, entre otras razones porque las familias en México lo consideran de menor importancia frente a niveles educativos posteriores.

En números absolutos, las primarias particulares perdieron 151 067 alumnos mientras que las públicas reportaron una pérdida de 246 830 alumnos. Al igual que en preescolar, con la información oficial disponible, no es factible saber a detalle si los niños de primarias particulares migraron al sistema público. Si ese fuera el caso, la pérdida de la escuela pública quizás sería mayor porque están sumando los alumnos del sistema privado. Tomemos un ejemplo de una alcaldía de la Ciudad de México: las primarias particulares ubicadas en Azcapotzalco perdieron en total 1343 alumnos y las públicas 47. Es poco probable —dado el argumento sostenido arriba respecto a la relación entre nivel económico y abandono escolar— que haya mayor deserción en el sostenimiento público que en el privado. Por ello, es conducente sugerir que la cifra de 47 alumnos haya sido mitigada por la migración de los alumnos de las primarias privadas a las públicas. Si este argumento es válido, sería preocupante concluir que el sistema público en realidad perdió más alumnos de los que reporta.

La educación secundaria

La secundaria es el cuarto y último nivel de la educación básica. En el ciclo escolar 2019-2020 la matrícula de la secundarias particulares representaba el 9.5 % del total. Para el ciclo escolar 2020-2021 dicha matrícula descendió al 9.0 %. En la medida que aumenta el nivel educativo la caída de la matrícula fue menor. En números absolutos se perdieron alrededor de 32 000 estudiantes de secundarias particulares de todo el país.

La tasa nacional de decrecimiento de secundarias particulares fue del 6 %. Entre las entidades que destacan con mayor porcentaje se encuentran nuevamente Quintana Roo, Campeche y CDMX, mientras que Colima, por tercera ocasión, se coloca entre las entidades que sufrieron menor impacto. Es interesante observar el comportamiento de ciertas entidades. Por ejemplo, Nuevo León, cuya matrícula de alumnos en escuelas particulares es similar al de Guanajuato y Puebla en los tres niveles educativos, reporta una caída notablemente menor. Otros casos interesantes son la CDMX y el Estado de México que, teniendo números muy similares en inscripción de alumnos en el sistema privado, reportan claras diferencias. La CDMX tiene una disminución del 10 % en tanto que el Estado de México cae apenas el 4 %.

Comentario final

La fuerte caída de la matrícula de las escuelas particulares es mala noticia por dos razones: la primera porque ocurre como efecto de las crisis de salud y económica provocada por la pandemia y no por la elección voluntaria de los padres de familia. La segunda, porque su decrecimiento no se tradujo en acciones para el fortalecimiento de la escuela pública. En este sentido, ambos sostenimientos perdieron.

La escuela pública es un espacio democrático necesario para construir una sociedad con mayor cohesión y mejor convivencia. Los países que han incrementado su oferta educativa particular lo han hecho en el marco de una sociedad inequitativa y bajo la percepción de una oferta pública deficiente.

No es posible determinar si el decrecimiento de las escuelas particulares en México provocado por la pandemia sea pasajero o duradero, lo que sí es posible señalar es que existe un acuerdo tácito o silencioso entre los sistemas público y privado que conviene a ambos. Para el gobierno: el beneficio gubernamental de ahorrarse 134 000 millones de pesos anuales (considerando un costo aproximado de 30 000 pesos anuales por cada niño o niña que se matricula en la escuela particular); para los particulares: la oportunidad de gozar de cierta autonomía en la práctica educativa, promover ambientes de aprendizaje más flexibles, menos estandarizados y con currículos más robustos. Es urgente, aprovechando que tenemos nueva titular de la Secretaría de Educación Pública, contar con datos consolidados sobre el abandono escolar por nivel, por tipo y modalidad educativa y por estados de la República. Eso como primer paso.

 

Irma Villalpando
Profesora en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Dirige una institución educativa de carácter privado.

Agradezco al Dr. Eduardo Andere los valiosos comentarios y recomendaciones a este texto.