Chiapas se encuentra frente a una encrucijada histórica: un bono demográfico juvenil que demanda educación y empleos. Presentaré un panorama de la educación superior en el sexenio que está por concluir y los avances de las Universidades del Bienestar en Chiapas, el programa de educación más importante del actual gobierno.
Durante el ciclo escolar 2022-2023, se registraron en Chiapas 921 programas educativos adscritos a 183 instituciones de educación superior (IES); 42 instituciones son públicas y atienden al 48 % del estudiantado. Las IES particulares registradas fueron 141 y brindaron servicios al 52% de la matrícula de educación superior.
De acuerdo con la ANUIES, durante el ciclo escolar 2022-2023 la matrícula de licenciatura y posgrado fue de 124 609 estudiantes; 65 826 mujeres y 58 783 hombres. Durante este ciclo ingresaron 38 692 nuevos estudiantes y egresaron 31 726 lo que representa 6966 nuevos ingresos a la educación superior. En 2022, laboraron en Chiapas 11 374 docentes de educación superior; solamente un 5 % (565) pertenencia al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
El Plan Estatal de Desarrollo Chiapas 2019-2024 propuso mejorar la calidad de la oferta educativa en un 30 %; incrementar la cobertura en educación y disminuir en un 11.5 % el abandono de los egresados de la educación media superior (EMS).
El contraste de información en diversas bases de datos muestra que estas metas no se alcanzaron por completo. La disminución de las partidas presupuestales destinadas al crecimiento de la matrícula, los problemas financieros de la IES estatales heredados por gobiernos anteriores, la ausencia de directrices para el crecimiento de instituciones y matrícula, así como la falta de pertinencia de la oferta y la calidad educativa de las IES privadas acentuaron problemáticas preexistentes en la educación superior en Chiapas. Al cierre de 2023, esta entidad federativa ocupaba el lugar 32 en cobertura en este nivel.
En 2022 la tasa bruta de escolarización en educación superior fue del 23 %, mientras que la media nacional del 42.5 %. El análisis longitudinal de datos revela que en Chiapas, lejos de cerrarse la brecha con el centro del país, ha incrementado. Chiapas ha decrecido en su capacidad para absorber a jóvenes que egresan de la EMS: mientras que en el año 2012 se incorporaba al 66.3 % de los egresados de la EMS, durante el ciclo escolar 2022-2023 se absorbió al 54.3 %, 12 % menos que diez años antes. Es posible prever la existencia de varios factores que inciden de manera conjunta en la cobertura de educación superior en Chiapas. Aquí mencionaré algunos de ellos.
Primero. El aumento de instituciones y programas educativos no ha crecido al mismo ritmo que el bono demográfico juvenil en la entidad. En el año 2020, el Inegi registraba la existencia de cerca de 1 millón de jóvenes chiapanecos en edad escolar para cursar la educación media superior y superior; en este mismo periodo, los espacios disponibles no superaban los 300 000.
Segundo. Si bien las universidades privadas han contribuido a incrementar la cobertura y absorción de los egresados de la EMS, no se han corregido los desequilibrios en la oferta educativa. Veinticuatro programas de Ciencias Sociales y Derecho, Administración y Negocios y Educación concentran cerca de un 50 % de la matrícula. Existe sobresaturación en carreras como Derecho, Contabilidad y Fiscalización, Enfermería y Administración de Empresas; las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) no superan los 2600 estudiantes.
Tercero. Las acciones de descentralización de la oferta en educación superior iniciadas a comienzos del siglo XXI con la creación de la Universidad Tecnológica de la Selva (UTS), la Universidad Politécnica de Chiapas (UP) y sedes regionales en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) no han rendido los frutos esperados. La depresión económica de las regiones, la ausencia de inversión en el sector primario y secundario de la economía, y el nulo crecimiento del PIB de Chiapas en los últimos diez años, han incentivado la migración juvenil. Durante 2024, Chiapas se convirtió en la sexta entidad federativa con mayor recepción de remesas en el país.
Cuarto. El nulo crecimiento de la actividad industrial en la entidad (-4.19 %) incide en la ausencia de nichos laborales para los egresados de carreras STEM. La crisis económica y de salud generada por la pandemia y la falta de políticas para asegurar el retorno de los jóvenes a las aulas ha acentuado las desigualdades. Entre los años 2020 y 2022 la matrícula con discapacidad disminuyó de 1715 estudiantes a 955. A este contexto se suma la crisis de inseguridad en al menos cinco regiones del estado, situación que incide en la permanencia de los estudiantes de la EMS y ES. Además, la centralización de la oferta persiste en las 13 regiones socioeconómicas de Chiapas con menor cobertura educativa. A finales de 2023, la región metropolitana de la capital de Chiapas concentraba el 40% de la oferta de ES.

Las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García: ¿una respuesta al cierre de brechas educativas en Chiapas?
Al cierre de 2023, las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJG), contaban con 24 sedes en Chiapas y más de 4000 estudiantes inscritos, lo que representa el 12 % de la oferta educativa nacional de este subsistema. De acuerdo con la información disponible en la página web de las Universidades para el Bienestar —consultada en mayo de 2023 y junio de 2024—, menos de la mitad de sus sedes en Chiapas (13 en total), contaban con clave de registro ante la Dirección General de Profesiones.
Mapa 1. Universidades del Bienestar en Chiapas (2024)

Fuente: Elaboración propia con información disponible en la página de las Universidades del Bienestar
El modelo de las Universidades del Bienestar plantea que para que sea instalada una sede deben cumplirse tres criterios: baja densidad poblacional, alta marginación y oferta educativa escasa. Sin embargo, en Chiapas estos criterios no se cumplieron del todo, solamente cuatro de las catorce sedes se encuentran en localidades con alto grado de marginación (Ocosingo, Salto de Agua, Chenalhó y Chilón), y tres de ellas no cuentan con oferta educativa preexistente.
La UBBJG han orientado su oferta educativa a las carreras de salud, ingenierías y ciencias sociales. Un acierto es la creación de la Unidad Académica en Ocosingo y Salto de Agua, en donde la demanda de servicios de salud es alta, no así en el municipio de Venustiano Carranza, en donde la UNICACH cuenta con la Licenciatura en Enfermería y la UNACH imparte educación superior en la modalidad a distancia. Resulta incomprensible que en una localidad dedicada a la actividad ganadera como Ostuacán se haya abierto la ingeniería en acuicultura, y en Escuintla, un municipio con vocación agrícola y ganadera se haya creado la carrera en estudios sociales. En al menos en seis sedes de la Universidad del Bienestar ubicadas en localidades con baja densidad poblacional compiten inequitativamente con la oferta educativa instalada por otras instituciones de educación superior en el estado.

Al cierre del ejercicio fiscal 2022 el gasto de inversión de siete sedes de la UB en Chiapas superaba los 136 millones de pesos. Sabemos que las UBBJG siguen creciendo, sin embargo, es esencial que la creación de nuevas sedes de este sistema se armonice con los criterios que la misma dependencia estableció en su programa institucional, para la apertura de sedes académicas y se consideren las vocaciones productivas de las regiones en donde son instaladas. El aislamiento en que han operado genera muchas dudas sobre su eficacia e impacto en cierre de brechas educativas en la entidad.
Cobertura y calidad
Las tendencias de crecimiento en la cobertura y calidad no han sido iguales en todas las IES públicas de Chiapas. La política de educación superior nacional ha privilegiado el incremento presupuestal de los programas de becas, que han tenido un crecimiento del 15.1 % entre 2019 y 2024, estos programas han reducido la tasa de abandono educativo de 6.8 % a 5.3 % anual.
En la gráfica 1, se observan diferencias entre las principales instituciones públicas de Chiapas. Se trata de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), la Universidad Tecnológica de la Selva (UTS), la Universidad Politécnica de Chiapas (UP), la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH) y la Universidad Politécnica de Tapachula (UPT). Si bien los Institutos Tecnológicos Nacionales ubicados en Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y Comitán cuentan con un número importante de matrícula (cerca de 9000 estudiantes), no fue posible contar con series históricas que permitieran analizar su evolución presupuestal y su crecimiento de matrícula.

Tres instituciones decrecieron en matrícula durante el periodo 2019-2023. Se trata de la UTS, la UPT y la UP. La falta de crecimiento en el número de estudiantes está directamente relacionada con la desaparición de los presupuestos destinados al incremento de la matrícula, así como la ausencia de políticas e impulso a la formación tecnológica en el país.
Por otra parte, las instituciones que registraron un ligero crecimiento de matrícula fueron la UNICACH, que pasó de 8174 estudiantes a 9180. La UNICACH incorporó un 11 % de matrícula nueva, meta que ya se había alcanzado en el año 2021 y que se mantuvo estable hasta 2023. Cabe destacar que el crecimiento de estudiantes más importante lo obtuvo la UNICH, que sumó a 803 alumnos, lo que representa un crecimiento del 37 % de su matrícula en cinco años. Por su parte, la UNACH sumó a 6290 estudiantes, un 20 % más que la matrícula registrada en el año 2019. El aumento en su presupuesto, la apertura de nuevos programas educativos en la modalidad a distancia, la actualización de los planes y programas de estudio en la modalidad mixta y la disciplina financiera permitieron a la UNACH crecer en el número de nuevos estudiantes durante este sexenio.
En lo que refiere al presupuesto estatal y federal, en el gráfico 2 se incluye a lsa cuatro IES con mayor matrícula. Estos datos fueron recopilados en el portal de Transparencia de la SEP-DGESU y la SEP DGUTyP. Como se puede observar, las cuatro IES recibieron incrementos en sus presupuestos anuales con diferente proporción: mientras que la UNICACH incrementó su presupuesto en un 34.77 % y la UNACH en un 26.98 %, la UNICH recibió un incremento del 1.37 %. Estos aumentos están por encima de la tasa real anual para la educación superior nacional que fue del 0.3 %. En el caso de la UP y UPT no fue posible encontrar los convenios de asignación de recursos del periodo 2019-2024, pero con la información disponible de los años 2019 y 2023 se estima que su crecimiento presupuestal fue poco significativo.

Es importante mencionar que la UNICACH recibió parcialmente los subsidios estatales de los ejercicios fiscales, 2019, 2020 y 2021; sin embargo; al igual que la UNACH, informó haber recibido subsidios extraordinarios del gobierno estatal y liquidó adeudos a dependencias como el IMSS, el Infonavit y la Secretaría de Hacienda. El plan de reestructuración financiera y de austeridad de la UNACH fue uno de los más agresivos de todas las IES, representó el despido de más de 300 profesores de tiempo completo y la disminución del personal administrativo en la institución.
A nivel nacional hay un descenso en el gasto por alumno: mientras que en 2012 el gasto nacional era de 95 624 pesos para 2022 había descendido a 72 524 pesos. Sin embargo, la gráfica 3 nos muestra las claras desigualdades estructurales entre las principales IES públicas de Chiapas. Mientras que la UNICACH y la UNACH tienen un gasto superior a los 68 000 pesos por estudiante, instituciones como la UNICH ha hecho crecer su matrícula en más del 37 % con el mismo presupuesto, sacrificando el gasto por alumno. El caso de la Universidad Tecnológica de la Selva es el más dramático, ya que el gasto por estudiante es de los más bajos en el país. La UTS gasta el 93 % de sus recursos en el pago de nóminas y destina menos del 10 % al gasto de mantenimiento e inversión. La UP y la UPT experimentan una situación similar, enfrentan graves dificultades para cubrir las necesidades de mantenimiento y pago de prestaciones.

Esta desigualdad presupuestal es estructural, ya que tanto la UNICH como la UTS se ubican en regiones con los más altos índices de marginación y atienden a las juventudes indígenas con históricos reclamos de igualdad y justicia.
Horizontes posibles
Ante el desafío de cobertura universal en la educación superior que establece la Nueva Ley General de Educación aprobada en el año 2021, en Chiapas se requiere impulsar un Programa estatal de ampliación de la oferta de la educación superior que tenga como prioridad la incorporación igualitaria de la población hablante de lenguas indígenas, que representa 26 % del total de la población estatal. De acuerdo a cifras de la estadística 911 de la SEP, durante el ciclo escolar 2021-2022 en Chiapas cursaron educación superior 5371 estudiantes indígenas, lo que representa un 4.94 % del total de estudiantes de educación superior.
También es necesario elaborar un Programa de desarrollo para la educación superior en el estado de Chiapas, que proyecte la ampliación y diversificación de la oferta de cara al nuevo plan de gobierno Chiapas Transformador 2024-2030. Las oportunidades de crecimiento económico que ofrece la frontera sur de México —en especial el nearshoring— así como los proyectos estratégicos ferroviarios y portuarios localizados en el sureste de México como el Tren Interoceánico, el Tren Maya y Puerto Chiapas, muestra la urgente necesidad de reestructurar la oferta educativa en la entidad e impulsar el crecimiento de la IES públicas. Para ello también es necesario diversificar sus fuentes de financiamiento.
Chiapas necesita tejer una amplia vinculación con los sectores público, privado y social, articular los ecosistemas de producción industrial y a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyME), las industrias creativas y culturales asociadas al turismo y emprendimientos comunitarios, así como formar profesionistas en los sectores potenciales de la petroquímica, metalurgia, minería, logística y movilidad, ingeniería automotriz, inteligencia artificial, tecnologías digitales, ciberseguridad, análisis de datos, agroindustria, industria textil, industrias turísticas y farmacéutica. Esta es parte de la oferta educativa que requiere crearse o ampliarse en Chiapas. Esta formación profesional deberá brindarse con modelos educativos que pongan al centro el desarrollo de competencias profesionales asociadas a la creatividad, la innovación, las tecnologías digitales, la inclusión y las habilidades blandas.
Se requiere formar entre las jóvenes vocaciones hacia la educación científica y tecnológica, incentivando el ingreso a las carreras STEM. Es necesario impulsar un ambicioso programa de becas con perspectiva de género e interculturalidad, así como cursos de inducción a las carreras de ingenierías en toda la entidad. Chiapas deberá tener una participación importante en el Fondo para el incremento de matrícula de educación superior, fideicomiso federal que ya tuvo asignaciones presupuestales en 2024. Se requiere impulsar el cierre de brechas internas de financiamiento entre las IES de Chiapas; para ello, se debe de igualar el gasto por alumno entre instituciones y retornar los fondos para mantenimiento y crecimiento de la infraestructura educativa, particular atención demanda el subsistema tecnológico estatal.
Es imprescindible incrementar el gasto por estudiante en la UP, UPT, UTS y UNICH, instituciones que cuentan con un gran potencial para el crecimiento de la matrícula y que atienden a la población indígena de la entidad. También es necesario ocuparse de las demandas laborales del personal académico y dirimir los conflictos derivados de los contratos colectivos de trabajo, que han puesto en vilo a varias IES de la entidad.
Se encuentra en proceso el diseño de un ambicioso proyecto de digitalización para el estado de Chiapas, lo que permitirá incrementar los servicios de acceso a internet. Con esta infraestructura disponible, las IES estatales podrán incrementar la cobertura educativa en el nivel superior. Para ello es necesario que las IES de Chiapas realicen una urgente actualización de los planes y programas de estudio e implementen la modalidad mixta, figura aprobada por la SEP desde el año 2018 para la educación superior. Esto permitirá ampliar la captación de egresados de la EMS con el apoyo de plataformas para el aprendizaje. Se estima que un ambicioso proyecto de educación mixta y a distancia podría incrementar entre un 2 y 5 % anual la cobertura en la ES en Chiapas. Instituciones como la UNACH ya han avanzado en este sentido con la actualización de sus planes y programas de estudio en la modalidad mixta, y con la instalación de 78 sedes de educación a distancia en todo el estado.
Los posgrados requieren una intervención urgente. Es prioritario fortalecer el posgrado público y revertir la tendencia actual. Actualmente 13 598 estudiantes de posgrado estudian en IES privadas y 2186 en IES públicas. La ausencia de estudios de factibilidad y de planeación en la apertura de programas de posgrado ha hecho que la oferta educativa se concentre en campos como la educación y las ciencias administrativas, dejando de lado la formación tecnológica y en ciencias.
Es prioritario repensar la regionalización y la pertinencia de la educación superior en Chiapas e involucrar a todos los subsistemas educativos en los ejercicios de planeación educativa local, regional y estatal. A este compromiso deberán sumarse las más de 140 instituciones que imparten educación superior privada y las Universidades para el Bienestar que funcionan de manera aislada y sin vinculación con el subsistema de educación superior en Chiapas. La creación del sistema de Universidades Rosario Castellanos y la Universidad de la Salud anunciada por la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, debe considerar a Chiapas como una entidad prioritaria para el crecimiento de la cobertura y el necesario desarrollo económico e industrial de la Frontera Sur de México.
Flor Marina Bermúdez Urbina
Investigadora del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH)