Cortesía de Editorial Terracota, presentamos un adelanto exclusivo de La escuela que necesitamos (2024), de Alma Maldonado-Maldonado. El libro forma parte de la colección Eutopía, que se presentará el miércoles 27 de noviembre en la librería Octavio Paz del Fondo de Cultura Económica, y el domingo 01 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
La educación inicial abarca de los 43 días de nacidos a los dos años once meses y se trata de un tema del que nunca se hablará lo suficiente. Un consenso en la investigación educativa es que la educación inicial es la etapa más importante en el desarrollo, por lo que no se explica que sea uno de los niveles más descuidados en términos de políticas públicas y, en especial, en cuanto al financiamiento que recibe; de hecho, son pocos los países que tienen este nivel como prioritario. En el caso de México, tal parece que, al ser un nivel dedicado a los más pequeños, no importa mucho porque esos niños y niñas no votan, igual que no votan los niños de otros niveles, y aún más importante, el tema no trasciende en la agenda pública.
Si bien la discusión sobre su relevancia en el desarrollo humano ha tomado vigor recientemente, dado su impacto, debería ser el nivel prioritario porque se sabe que los primeros años de vida de los seres humanos sirven para que el cerebro “se conecte”, ya que, para facilitar el parto, la cabeza es plástica y por decirlo de forma sencilla, el cerebro humano nace “equipado pero desconectado”. Entonces, los primeros años de vida son necesarios para el desarrollo neuronal y el cuerpo se mantiene sin cambios extremos. Luego vienen la pubertad y la adolescencia y entonces es el tiempo, para que una vez que el cerebro ya está “bien instalado”, se produzca el desarrollo hormonal, el crecimiento decisivo del cuerpo y la preparación para la reproducción.
Así, el propósito de los primeros meses de vida —de los primeros tres años— es lograr que sucedan millones de conexiones neuronales que determinarán la arquitectura cerebral de las personas. Esa estructura cerebral es clave para la capacidad futura que permite aprender.
Esta etapa, además, es relevante para el desarrollo sensorial y motor, los bebés aprenden que son un ente que se mueve, siente y puede controlar su cuerpo; asimismo, es el inicio del establecimiento de los vínculos emocionales y afectivos. Los seres humanos somos de los animales que dependen completamente, en sus primeros meses de vida, del cuidado adulto, como los elefantes, los primates y las orcas, así que iniciamos nuestra vida en completa vulnerabilidad, por lo que el cuidado es fundamental (Claude y ChatGPT me dieron un listado de los animales con esta similitud con los humanos). Además, en esta etapa se debe procurar el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el descubrimiento del entorno. El cuidado de la salud y la nutrición, en particular la lactancia y la posterior alimentación balanceada, sientan las bases para un crecimiento físico adecuado, que prevenga enfermedades. Igualmente, en esta etapa se debe contar con el cuadro completo de vacunas. Todas estas son razones de sobra para que esta etapa fuera la más vigilada, apoyada e impulsada.
Por desgracia, esto no es así.

¿Derecho u obligación?
Existe un debate sobre la obligatoriedad de la educación inicial en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM). En la última reforma, el artículo tercero quedó redactado de esta forma:
Toda persona tiene derecho a la educación. El Estado —Federación, Estados, Ciudad de México y Municipios— impartirá y garantizará la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior. La educación inicial, preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias, la educación superior lo será en términos de la fracción X del presente artículo. La educación inicial es un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia
El enunciado final, cuando la educación inicial se distingue como derecho, no como obligación, confunde. La Ley General de Educación, que es de menor rango que la Constitución, dice en su artículo 6: “Todas las personas habitantes del país deben cursar la educación preescolar, la primaria, la secundaria y la media superior”, y no incluye la educación inicial. O sea que este tema está sujeto a diferentes interpretaciones; sin embargo, si nos atenemos a la redacción del primer enunciado de la CPEUM, entonces podemos afirmar que la educación inicial es obligatoria. Si se quisiera más claridad sobre esto, se debe revisar la redacción del artículo tercero y del artículo 31 de la Constitución, que habla de las responsabilidades de los mexicanos y en su primera fracción dice: “Ser responsables de que sus hijas, hijos o pupilos menores de dieciocho años concurran a las escuelas para recibir la educación obligatoria”. Al decir “escuelas”, excluye a la educación inicial que no es realmente escolarizada. Igualmente, se tiene que reformar el citado artículo 6 de la Ley General de Educación para evitar confusiones y no dejar dudas sobre la obligatoriedad de la educación inicial. Como alguien que participó en uno de los equipos que trabajó en propuestas de redacción del artículo tercero vigente, pienso que esa parte quedó mal escrita.
De manera que lo que debería ser una decisión audaz, se ha quedado en un buen deseo, cuando mucho, o en una mera declaración establecida en la Constitución. Lamentablemente se replica en muchos otros casos en materia educativa y en otros temas: la ley casi nunca se cumple.
El rubro que revela la importancia asignada a la educación inicial es el raquítico presupuesto que se le asigna. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el presupuesto directo a la población de cero a cinco años es apenas de 1.6 % del gasto total identificado para la población, cuando ese segmento de edad representa 8 % del total. Una primera decisión de política que se debería tomar es —por lo menos— duplicar el presupuesto para la primera infancia. En términos del producto interno bruto (PIB), esto equivale apenas a 0.7 %. En comparación con otros países de América Latina, México es uno de los que menos dinero destina a esta población.
La gran mayoría de las instituciones que ofrecen educación inicial son las llamadas “guarderías”, se trata de prestaciones sociales para trabajadores del Estado o para empresas particulares. Como su nombre lo indica, la idea de estos espacios es resguardar a los bebés como un apoyo a las madres trabajadoras, en primer término, aunque el servicio se ha extendido para padres, en algunos casos. Conservar el nombre “guardería” remite a una idea pasiva de custodiar a los niños y las niñas. La educación inicial debe cambiar los nombres, pero sobre todo la perspectiva de atención que ofrecen este tipo de espacios; deberían constituirse en lugares donde los bebés recibieran las herramientas para activarse.
Los servicios de educación inicial en México, denominados Centro de Atención Infantil (CAI), están integrados por las guarderías, los Centros de desarrollo infantil (Cendi), las Estancias de bienestar y desarrollo infantil (EBDI), los Centros de asistencia infantil comunitarios (CAIC), kínderes y jardines de niñas y niños, entre otros. También existen estancias infantiles afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); sin embargo, cuando se presentan datos oficiales, solo se hace referencia a los CAI que obtienen información por medio de los formatos 911 de los Cendi, kínderes y jardines de niñas y niños. Los formatos 911 son parte de la base de datos de la SEP y recopilan información de todo el sistema educativo en México. Muchos de los datos usados en este libro provienen de esa base (indirectamente, porque esa base no está abierta al público). En el ciclo escolar 2021-2022 se atendieron 388 726 niños en las modalidades escolarizada y no escolarizada. La educación inicial es el nivel educativo más pequeño, representa 1.6 % de la matrícula de educación básica y casi 1 % del total del sistema educativo. Para 2020, la cobertura de educación inicial fue de 3.8 % (en un estimado con datos de 2021-2022). De acuerdo con el CIEP, la cobertura de educación inicial es de 4.1 %. Es decir, que tomando un dato u otro, de ninguna forma se llega a 5 % de cobertura de los niños de 43 días de nacidos a tres años, aun cuando se trata de educación obligatoria. Si la cobertura siempre ha sido limitada, con el cierre de las estancias infantiles que ordenó en 2019 López Obrador, la situación se complicó aún más. No debe olvidarse que la meta inicial de cobertura, en el sexenio de AMLO, fue de 6 % para educación inicial no escolarizada y 15 % para educación inicial escolarizada.
La idoneidad
La obligatoriedad del Estado de ofrecer educación inicial cuenta con dos retos importantes: uno es la cobertura, como ya se vio, y el otro, la idoneidad. Para llegar a toda la población, la educación inicial requiere diferentes instituciones que la ofrezcan, programas diversificados; por ejemplo, para poblaciones migrantes, hablantes de lenguas indígenas, bebés con necesidades especiales educativas, hijos e hijas de trabajadores del sector informal, hijos e hijas de madres solteras, entre muchos otros grupos. Deberían existir programas de educación inicial con suficiente flexibilidad dadas las diferencias entre las poblaciones que han de ser atendidas.
La educación inicial en México requiere dos grandes propuestas, la primera es la profesionalización de los promotores de educación inicial con alcance en las comunidades más alejadas, pero también en las comunidades urbanas con grandes concentraciones poblacionales. Si bien existen algunos programas que ofrecen formación de educadores en la primera infancia, se tienen que promover más carreras profesionales dedicadas a esta población, que ofrezcan una serie de competencias básicas.
Esto se podría enseñar en las escuelas normales si contaran con más programas de licenciaturas en educación inicial. Además, se puede pensar en cursos específicos con credenciales que certifiquen este tipo de capacitación, para que las personas encargadas reciban una formación más moderna y basada en evidencia científica sobre cómo estimular mejor a los bebés, ayudarlos y procurar su mejor desenvolvimiento. Falta promoción de este tipo de estudios para que más instituciones de educación superior ofrezcan planes al respecto; algunos programas son en “educación inicial y preescolar”, pero dadas las características de los bebés y niños, convendría empezar con un tronco común y luego especializarse en uno u otro.
La segunda propuesta es desarrollar un programa de escuelas para padres y madres como parte de un programa de educación no formal. De 2006 a 2011 hubo un proyecto de escuelas para padres, se impartía los fines de semana, se orientaba a los tutores mediante pláticas en centros de salud, ese programa también desapareció. En muchas ocasiones, durante la crianza se dan cosas por sentado, se cree que todo el mundo posee más o menos la misma información y que esta es verídica, pero eso no sucede en un país tan desigual como México. Hay comunidades donde predominan prácticas obsoletas y cuestionables en la crianza de niños y niñas, ideas absurdas sobre lo que beneficia o perjudica a los bebés, desconocimiento sobre la importancia de la comunicación, la demostración de afecto y los estímulos desde el primer día de nacidos.
Otro eje permanente en todos los niveles educativos debe ser la equidad: establecer mecanismos de compensación de las desigualdades, de manera que quienes menos tengan reciban más. Las personas con menos educación y con muy limitados recursos económicos necesitarán más apoyo en cuanto a la educación inicial, información y orientación, pero sobre todo en materia de servicios. En el caso de las poblaciones más marginadas, además de ofrecer servicios de educación inicial, se deben buscar maneras de compensar las carencias iniciales de estos bebés en términos nutricionales y médicos. En algunos países como China se ofrecen complementos alimenticios, suplementos vitamínicos o directamente hierro, para aminorar problemas como la anemia dada la importancia de este elemento en el desarrollo del hipotálamo; este problema está presente en las zonas rurales de México y también en zonas conurbadas. Este tipo de complementos se puede ofrecer desde los seis meses de nacidos. Un estudio en Bangladesh sugiere que los problemas de nutrición en los primeros meses de vida pueden representar una pérdida de hasta unos 15 puntos de coeficiente intelectual. En otro estudio, realizado en Estados Unidos, se encontró que los niños que crecieron en contextos de pobreza tuvieron una afectación en el desarrollo de su materia gris de entre 8 y 10 %.
Una de las cosas más urgentes que necesita el país es información sobre las condiciones de la población de cero a cinco años. Seguimiento sobre su peso, crecimiento, condiciones nutricionales y cuidado en general. En un país donde hay una gran cantidad de huérfanos por situaciones como la pandemia de covid-19 o la violencia, o cuyos padres y madres migraron a Estados Unidos o están desaparecidos, apremia tener datos sobre los niños y las niñas que se encuentran al cuidado de sus abuelos o de otras personas que no son sus padres y madres para ofrecer asistencia especial, cuando se requiera.
Para las propuestas y su ubicación se deben tomar en cuenta siempre las diferentes escalas a las que se quiera llegar con el servicio y el ofrecimiento de distintas modalidades, según la zona geográfica.
Algunas experiencias exitosas
En esta etapa es muy importante revisar el tipo de actividades que se lleven a cabo. El principal motor de esas acciones ha de ser el juego, tanto en la educación inicial como en la educación preescolar. El juego debe servir para estimular a las niñas y los niños, para vincularlos con su medio, para experimentar sus sentidos y para comenzar a comunicarse con el exterior.
La educación inicial requiere espacios físicos adecuados para el desarrollo de actividades lúdicas. Se puede pensar que la educación inicial no requiere una gran infraestructura, pero los mejores modelos de educación inicial contemplan contar no sólo con escuelas dignas sino con escuelas estéticamente hermosas.
Aquí incluyo una síntesis de las principales lecciones que se derivan de experiencias internacionales exitosas en la educación inicial:
- Considerar a los bebés, niños y niñas como aprendices, seres que buscan aprender y conocer.
- Fomentar la curiosidad, la exploración, la creatividad y la resiliencia.
- Contar con capacitación adecuada para las familias (a través de cursos de educación no formal), que se inicie desde antes del nacimiento de los bebés.
- Formar de manera profesional a las personas que trabajarán en la educación inicial.
- Incluir a las comunidades en la educación de bebés, niñas y niños, para que se cuente con un contexto adecuado.
- Respetar los ritmos y tiempos de los niños y las niñas para aprender, adquirir nuevos conocimientos y descubrir sus habilidades; avanzando paso a paso en el aprendizaje.
- Contar con materiales adecuados que permitan una experimentación directa para lograr un aprendizaje más efectivo.
- Tener un programa de asistencia social y de salud para supervisar el crecimiento adecuado, tanto físico como psicológico.
- Fomentar la independencia de las niñas y los niños, así como la cooperación que les permita contar con herramientas colectivas para la resolución de conflictos y para un aprendizaje más efectivo.
- Documentar pedagógicamente los avances en el aprendizaje, para que, con base en esos registros, se pueda hacer un seguimiento de su óptimo desarrollo.
Algunas de las experiencias más exitosas son: el enfoque Reggio Emilia de Italia, que ha sido replicado en numerosos países como un referente del desarrollo infantil y por contar con herramientas muy concretas para impulsar el aprendizaje desde la primera infancia. El método Montessori también se ha empleado como un ejemplo de la manera en que se debe impartir la educación en este nivel educativo, al respetar el trabajo al ritmo de los niños y las niñas según sus intereses. Existen otros ejemplos del buen trabajo que se desarrolla en la educación inicial, como el caso de la educación en Finlandia, no solamente a nivel de educación inicial sino también en niveles educativos sucesivos.
Otros casos de éxito son el sistema de Educación Inicial de Nueva Zelanda (llamado: TeWhāriki), que usa enfoques biculturales y logra que las comunidades arropen a los niños y las niñas en su desarrollo.Y en Estados Unidos, el modelo HighScope (con un enfoque participativo) y Educare (una red de apoyo escolar hasta los cinco años para familias de escasos recursos).
En estos ejemplos hubo coincidencia entre ChatGPT 4o y Claude Opus 3. Lo que yo hubiera mencionado con seguridad es el modelo Reggio Emilia, pero agrego esas otras referencias porque pueden resultar de utilidad.
Un elemento adicional que quiero agregar para considerarlo en la educación inicial es la enseñanza de una lengua adicional a la materna, para aprovechar la plasticidad cerebral que existe a esa edad y que hace que la enseñanza de una lengua extranjera o una segunda lengua sea algo mucho más sencillo de aprender.
La búsqueda de un enfoque integral
La escasa inversión en educación inicial parece responder a prioridades políticas, no a la preeminencia de este nivel educativo. Para los gobernantes, destinar recursos a los más pequeños tiene poca visibilidad y rédito electoral, a diferencia de invertir en jóvenes o adultos que votan en las elecciones. Esto incluye, desde luego, a los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. Si bien está claro que muchas veces las familias no le dan la suficiente importancia a la educación inicial, correspondería al gobierno ponerla en el centro de la atención pública, pero no lo están haciendo. Un reflejo de esta situación son los bajos salarios y la precariedad laboral de quienes trabajan en educación inicial, a menudo sin un salario formal sino con becas o apoyos como sucede en el caso del sistema del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), cuyos educadores de la primera infancia, voluntarios, reciben apenas una tercera parte del salario mínimo mensual.
Fortalecer la educación inicial con un enfoque integral, que abarque salud, nutrición, estimulación y alianza con las familias es un desafío pendiente y urgente. Expandir y mejorar este nivel, que es crucial para el desarrollo humano, debería ser una prioridad educativa nacional.
Alma Maldonado-Maldonado
Investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del Cinvestav y editora de Distancia por tiempos, blog de educación de nexos
Referencias
Babbage-The Economist, “How Better Nutrition Can Make the World Smarter”, Babbage. 17 de julio de 2024
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, Indicadores nacionales de la mejora continua de la educación, 2023
Consejo Nacional de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, ¿Sabes qué es un CAI?, 14 de julio de 2020
Hola que tal, Leer este tipo de Investigaciones nos dan mucho gusto, ya que hemos buscado que la Educación Inicial en el País sea posible, somos el SISTEMA ESTATAL DE EDUCACIÓN INICIAL en México, nos dividimos por asociaciones en cada estado, buscamos prevalezca el derecho superior a la educación inicial, nuestra asociación trabaja en tres niveles, federal, ejecutivo y legislativo, con algunos gobernantes hemos tenido buena respuesta y por otra parte hay hay gobernantes que lamentablemente no tienen la capacidad de poder distinguir la importancia que tiene blindar a la niñez mexicana… es un tema muy hablado pero poco tratado, nosotras cómo asociación tenemos lo más importante LA POBLACIÓN, La infraestructura, La Certificación, Buscamos apoyo para la profesionalización y para poder ayudar a través de nuestras estancias SISEIN a los niños en zonas vulnerables, somos inclusivas y nos interesa el desarrollo de los beneficiarios, Esperamos que este Gobierno no ignore a la niñez, las acciones por las niñas y niños en el país no son suficientes, necesitamos que se active el país.. «Por las niñas y niños todo»
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Sistema de Educación Inicial en el País
Instituto de Educación Inicial
soy VERÓNICA y soy promotora educativa de educación inicial no escol. es muy cierto..no tenemos una buena remuneración económica..pero me gusta realizar activ. que ayuden a la estimulacion y aprendizaje del niñ@