La crisis sanitaria ocasionada por la pandemia tuvo impactos muy importantes en todos los ámbitos, incluido el educativo. Pese a que las escuelas y docentes hicieron su mejor esfuerzo para continuar con los procesos de enseñanza y aprendizaje, se dio una coyuntura muy compleja, con pocas posibilidades de un trabajo a distancia. Aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) apoyó el trabajo de los docentes mediante la estrategia denominada “Aprende en casa”, ésta resultó insuficiente para atender la emergencia, debido en parte a la poca relevancia y pertinencia de los contenidos y también a los horarios de transmisión de sus programas televisivos. Sin dejar de lado que ello demandaba un acompañamiento no siempre posible por parte de las familias a sus hijas e hijos.

La falta de conectividad a Internet y a dispositivos para uso personal —como computadoras, celulares inteligentes e incluso televisores— impidió que muchos estudiantes tuvieran acceso a los contenidos de “Aprende en casa” y, en general, a otras formas de trabajo a distancia. Las brechas digitales se hicieron más patentes.
Antes de la pandemia, con las pruebas Planea aplicadas en 2018, ya sabíamos que 5 de cada 10 niñas y niños que terminaban sexto de primaria no alcanzaban los aprendizajes mínimos en el área de lenguaje y comunicación, y 6 de 10 los aprendizajes mínimos de matemáticas. Ello explica, sin duda, por qué pocos estudiantes alcanzan la educación superior: para el ciclo 2022-2023, sólo 28 de cada 100 estudiantes que iniciaron su primaria en el ciclo escolar 2006-2007 lograron egresar de la licenciatura. Aunque las brechas de aprendizaje y los bajos resultados educativos no son cosa nueva, el cierre de las escuelas por casi dos años exacerbó las desigualdades educativas del país.
Varias investigaciones sobre el impacto de esta crisis en el ámbito educativo a nivel internacional revelaron efectos preocupantes y de largo plazo. Kuhfeld y coautores1 señalan que los logros de aprendizaje en lectura fueron de entre el 63 y el 68 % de lo esperado en un ciclo regular, y en matemáticas de entre el 37 y 50 %. Kaffenberger,2 además, habla sobre las consecuencias a largo plazo de esta pérdida de aprendizajes, sugiriendo que los efectos podrían persistir y afectar a los estudiantes en los años venideros. Para México, Monroy-Gómez-Franco y coautores estimaron,3 en 2021, que cada tres meses de confinamiento resultarían en una pérdida de aprendizaje equivalente a un año escolar, con variaciones regionales significativas.
De hecho, todos los estudios enlistados resaltan la gravedad de las interrupciones educativas causadas por la pandemia, mostrando pérdidas importantes en el logro académico o de aprendizajes, sugiriendo la urgente necesidad de implementar intervenciones educativas y políticas que abonen a la recuperación de aprendizajes.
En México, además, la crisis por la pandemia se vivió con opacidad. Frente a la falta de información de carácter oficial y pública, como resultado de la reforma educativa de 2019 que desapareció al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), y con ello la evaluación de logro de aprendizajes, algunos investigadores nos dimos a la tarea de cubrir ese hueco.
Así, por ejemplo, Hevia y coautores4 realizaron una evaluación específica en Xalapa, Veracruz; enocontraron que muchos estudiantes enfrentan dificultades en áreas básicas como lectura y matemáticas, destacando la influencia de factores como la edad y la brecha digital en el rendimiento escolar. En la Universidad Iberoamericana también hicimos una evaluación de aprendizajes. El ejercicio, que se aplicó en 2021, tomó como base las pruebas Planea diseñadas por el INEE y que fueron liberadas por la Secretaría de Educación Pública. Las pruebas, que se levantaron para los grados terminales de primaria, secundaria y media superior, revelaron una pérdida relativa de 72 puntos en el área de lenguaje y comunicación y de 51 puntos en el área de matemáticas, en lo que toca al nivel de la educación media superior. En secundaria hubo una pérdida de 12 puntos en el área de matemáticas, y en primaria de 34 puntos en matemáticas y de 42 puntos en lenguaje y comunicación.
Es importante señalar que, aunque de forma tardía, hoy ya contamos de nuevo con datos oficiales para México sobre los aprendizajes, esto a partir de la Evaluación diagnóstica realizada por el organismo que sustituyó al INEE, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu). La información general de esta evaluación es pública, pero no viene desagregada, razón por la que la Ibero habilitó un espacio en la web en donde se pueden consultar los resultados por entidad, grado y modalidad educativa, entre otros.
También hay que decir que el historial de evaluaciones de aprendizaje realizadas en México no es de fácil seguimiento, en parte debido al cambio de escala (ahora se reporta de 0-100 pts), y en parte también al cambio de metodología y de definición de qué se evalúa. En virtud de ello, en la Ibero también realizamos un ejercicio cuidadoso de re-escalamiento y análisis psicométrico de la información brindada por Mejoredu —del ciclo escolar 2022-2023— que nos permite afirmar que, como en el estudio realizado por la Ibero en el año 2021, existen muchos aprendizajes que no fueron alcanzados luego de la contingencia sanitaria.
Así, por ejemplo, al comparar el levantamiento Planea INEE con Diagnóstica-Mejoredu, levantados en 2017-2018 y 2022, dependiendo el nivel escolar (2017, secundaria y 2018 primaria y media superior), vemos que para 2022 hubo una pérdida de 46 y 54 puntos para el área de lenguaje y comunicación, y matemáticas, respectivamente, en el caso de las y los estudiantes de sexto de primaria; y una pérdida de 46 puntos en el área de matemáticas para el caso de los estudiantes de tercero de secundaria.
|
Grado |
Prueba |
PLANEA INEE (2017-2018) |
PLANEA IBERO (2021) |
Diagnóstica Mejoredu* (2022) |
INEE-Mejoredu |
|
6to Primaria |
Lenguaje y comunicación / Lectura |
501 |
459 |
455 |
-46 |
|
|
Matemáticas |
503 |
469 |
449 |
-54 |
|
3ero Secundaria |
Lenguaje y comunicación / Lectura |
495 |
496 |
497 |
+2 |
|
|
Matemáticas |
497 |
485 |
451 |
-46 |
|
3ero Media Superior |
Lenguaje y comunicación / Lectura |
500 |
428 |
NA |
NA |
|
|
Matemáticas |
500 |
449 |
NA |
NA |
* Reescalada a los puntajes originales del INEE.


Curiosamente, y eso es algo que hay que estudiar más, ni Planea Ibero, ni la prueba Diagnóstica Mejoredu reportan pérdida de aprendizajes en el área de lenguaje y comunicación para el caso de las y los estudiantes de tercero de secundaria, pero sí pérdidas muy importantes, y en eso hay consistencia entre ambas pruebas para el caso de matemáticas, tanto en el caso de estudiantes de sexto de primaria, como de tercero de secundaria (y en el caso de Planea-Ibero, también para las y los estudiantes de tercero de media superior).
Hace unos días, además, se hicieron públicos los resultados de las pruebas PISA 2022, que anticipaban por cierto una caída generalizada de los puntajes alcanzados por todos los países, no sólo México, luego de la pandemia. Y sí, aunque la caída fue para el grueso de los países que participaron en la prueba, los resultados de la edición 2022 muestran una disminución importante en los puntajes de México en matemáticas (14 puntos menos), ciencias (9 puntos menos) y lectura (5 puntos menos), en comparación con los puntajes de 2018, retrocediendo casi 20 años en el tiempo. Destaca, además, un preocupante aumento en el porcentaje de estudiantes mexicanos por debajo del nivel mínimo en matemáticas, alcanzando el 65.8 % en 2022 frente al 56.2 % en 2018.
Estos datos resaltan la necesidad urgente de revisar y mejorar las políticas educativas en México, enfocándose en la equidad y colaboración para abordar las desigualdades en el sistema educativo.
Los datos que hoy tenemos denotan una grave crisis educativa que atender. Por ello, nos parece muy importante insistir en la necesidad de seguir contando con distintos ejercicios de evaluación, que, independientemente de sus resultados, sean públicos y que se sigan levantando de manera periódica y sistemática, permitiendo, en la medida de lo posible, su comparabilidad. No sólo necesitamos más y mejores sistemas de evaluación, incluso a nivel local, como el que ha desarrollado el estado de Nuevo Léon (“Nuevo León Aprende”) sino que sus resultados den pauta para actuar en consecuencia.
La evaluación educativa es una herramienta indispensable, aunque no suficiente para la mejora. No se puede pensar en un sistema educativo que se transforme si no genera información que diagnostique de dónde parte. Pero para que la información ayude a informar la política educativa se necesita también de voluntad política y de ciudadanos informados que exijan mejores políticas. Así que, desde la academia, seguiremos insistiendo en la importancia de la evaluación educativa y en la necesidad de una política educativa basada en evidencia.
Luis Medina Gual
Académico de tiempo completo en el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
Arcelia Martínez Bordón
Académica de tiempo completo en el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
1 Kuhfeld, M., Soland, J., Tarasawa, B., Johnson, A., Ruzek, E., y Liu, J., “Projecting the Potential Impact of COVID-19 School Closures on Academic Achievement”, Educational Researcher, 49(8), 2020, pp. 549-565.
2 Kaffenberger, Michelle, “Modelling the long-run learning impact of the Covid-19 learning shock: Actions to (more than) mitigate loss”, International Journal of Educational Development. 81, 2020
3 Monroy-Gómez-Franco, Luis, Vélez-Grajales, Roberto y López-Calva, Luis F., “The potential effects of the COVID-19 pandemic on learnings”, International Journal of Educational Development, Elsevier, vol. 91, 2022
4 Felipe J. Hevia, Samana Vergara-Lope, Anabel Velásquez-Durán, David Calderón, “Estimation of the fundamental learning loss and learning poverty related to COVID-19 pandemic in Mexico”, International Journal of Educational Development,Volume 88, 2022