La participación del SNTE en los procesos de asignación y promoción docente

La reforma educativa de 2013 acotó la participación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en asuntos educativos —aunque no de forma total, menos en la política de la carrera docente— con el argumento de que eran los responsables del control de las plazas docentes y de los bajos logros de aprendizaje. Sin embargo, aunque la participación del SNTE se ha visto acotada y debilitada, también se nutre de ciertas prácticas que le han permitido tener una posición más activa en las negociaciones que se llevan a cabo en el sistema educativo nacional, en específico, en lo concerniente a los procesos de asignación y promoción docente.

Por un lado, la reforma educativa vigente le concede una participación más activa al SNTE, pero en un escenario donde el Sindicato no ostenta el poder ni la representación, como los tuvo en otros gobiernos. Empero, el Sindicato genera, como lo demuestra su historia —producto del corporativismo— formas de negociación y distribución del poder que le han permitido sobrevivir en diferentes administraciones de gobierno. Y el gobierno en turno no es la excepción. Incluso la tendencia ha sido recuperar espacios. La propuesta de candidatura plurinominal al Senado de Alfonso Cepeda Salas, líder sindical, por parte de Morena, puede darle un giro importante a la participación del SNTE en las decisiones educativas.

En ese tenor, la intención en las siguientes líneas es mostrar la participación del SNTE en los procesos de asignación de plazas y promoción docente durante este sexenio. A pesar de que el gobierno actual enfatiza su combate a la corrupción y la revalorización docente, las prácticas corporativas diluyen tal aspiración. El SNTE está recuperando el control de las plazas docentes a través de dos elementos que se articularon a su favor: lo laboral y lo político.

En lo laboral: los sindicatos se rigen por las regulaciones que dicta el Estado y a través de reglas ilegítimas, pero institucionalizadas. La reforma educativa de 2019 le otorgó de nueva cuenta al SNTE el control de la asignación de plazas. Lo anterior requirió dos vías: la formal y la informal. La formal se cristalizó en la reforma al apartado B del artículo 123 constitucional que le dio al Sindicato el 50 % de las plazas docentes de nueva creación o disponibles. De manera paradójica, la vía informal nació con la transgresión de la normativa: se basificó a docentes que no transitaron por los procesos de selección, sino porque poseían una plaza sin titular, según lo dicho por la secretaria de Educación Pública, Leticia Amaya. También por participar en mítines políticos, por tener una “palanca” con el sindicato, o porque las autoridades educativas federales o estatales “esconden” las plazas —no las reportan como vacantes a la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestras y Maestros (Usicamm)—. Hay entidades que sólo ofrecen 20 o 30% de las plazas vacantes, porque no se tiene conocimiento de las plazas docentes de nueva creación o porque no se someten a concurso todas las plazas vacantes por jubilación, renuncias o decesos.

Ilustración: Patricio Betteo

La presente administración nutre la opacidad y la corrupción, y desdeña la transparencia. Los datos de la Tabla 1 no nos muestran un crecimiento en los distintos procesos de admisión y promoción al servicio educativo a lo largo del tiempo. Incluso hay un decrecimiento si comparamos la asignación y la promoción de las plazas docentes con las cifras de las vacantes de los diferentes concursos en los ciclos escolares 2020-2021 y 2022-2023. Por ejemplo, en las vacantes docentes por plaza jornada y de promoción por función directiva y supervisión, hay una disminución del 40 % y, en el concurso de oposición por horas clase, hay un decrecimiento del 60 % —de 37 184 a 13 951 vacantes—. Ello contrasta con lo que refiere el tercer informe de gobierno de la administración actual, con 387 867 docentes incorporados o promovidos, un crecimiento del 90 % respecto al sexenio de Enrique Peña Nieto (206 836 docentes). Los datos que presenta el gobierno ni son transparentes, ni se sostienen.

Tabla 1. Vacantes ofertadas por tipo de plaza y función

Entidad federativa

Plaza jornada por Ciclo escolar

Plaza por horas por
Ciclo escolar

Plaza función directiva por Ciclo escolar

Plaza función de supervisión por Ciclo escolar

 

20-21

21-22

22-23

20-21

21-22

22-23

20-21

21-22

22-23

20-21

21-22

22-23

Aguascalientes

7

57

17

483

144

72

96

134

17

17

21

1

Baja California**

24

457

181

933

1321

119

107

611

2

5

34

0

Baja California Sur

0

0

15*

10

0

30*

58

84

1

1

7

0

Campeche

34

0

102

0

0

26

28

71

0

0

3

0

Chiapas

25

0

4*

345

0

7*

117

185

0

15

46

0

Chihuahua

90

60

61*

288

307

20*

408

526

55

38

67

7

Ciudad de México

268

164

265

1284

1489

3017

181

135

113

25

5

49

Coahuila

120

38

106

1032

1515

48

258

317

11

22

29

1

Colima

12

0

8*

0

0

0*

65

86

19

9

14

4

Durango

100

44

75

119

241

0

130

159

26*

16

41

7*

Estado de México

149

55

33*

231

397

9*

41

1649

767

2

34

0

Guanajuato

1007

358

301*

9155

14366

373*

275

431

121*

13

27

10*

Guerrero

s.d.

663

350

s.d.

4540

620

s.d

s.d.

0

s.d.

s.d

0

Hidalgo

83

0

0

1367

0

494

138

285

3

22

37

13

Jalisco

1615

630

690

8854

7187

2519

0

519

0

0

56

0

Michoacán

0

0

13*

0

0

11*

0

30

0

0

4

0

Morelos

19

7

151

0

0

1404

89

120

0

16

26

0

Nayarit

234

92

145

2385

1563

1103

108

131

0

8

9

0

Nuevo León

506

0

0

0

0

60

0

77

98*

0

8

1*

Oaxaca

531

406

38*

2440

2240

1*

s.d.

s.d.

0

s.d.

s.d.

0

Puebla

1513

464

864

954

2040

2263

332

669

66

25

106

11

Querétaro

1

6

7*

991

1593

8*

163

214

14

18

26

3

Quintana Roo

0

0

29*

0

0

52*

51

81

19*

0

4

5*

San Luis Potosí

112

0

117

87

210

884

138

170

16

18

24

9

Sinaloa

0

0

41

0

0

0

107

187

0

9

24

0

Sonora

12

0*

0

476

56*

0

202

377

112*

17

34

13*

Tabasco

0

0

32

0

0

543

215

312

39

13

15

0

Tamaulipas

58

0

194*

1695

609

151*

106

124

4*

26

35

0*

Tlaxcala

40

71

66

655

527

96

63

89

23

4

10

0

Veracruz

0

150

76*

1129

0

20*

371

305

0

43

35

0

Yucatán

6

0

10*

0

0

1*

118

160

68*

8

15

8*

Zacatecas

289

0

216*

2271

45

0*

146

278

41

6

25

5

Total

6855

3722

4297

37184

40390

13951

4111

8516

2535

396

821

147

Elaboración propia con base a las convocatorias que emiten las entidades federativas del país
*Estos datos no se obtuvieron de las convocatorias de las entidades, pues no se referían. Para obtenerlos se utilizó el Sistema Abierto y Transparente de Asignación de Plazas (SATAP) o las plataformas de asignación de plazas que utilizan las entidades.
**Los datos hacen referencia a Baja California y Tijuana

En lo político: la participación de los sindicatos y las diversas secciones no es homogénea. A partir de los datos de la Tabla 1, puede apreciarse que en el concurso de oposición para vacantes docentes por horas clase en el ciclo escolar 2021-2022, Guanajuato y Jalisco en conjunto ofertan un total de 21 553 vacantes, el 50 % del total en el país. Ambas son entidades que cumplieron de manera cabal —Jalisco, con “excelencia” — con el proceso para la homologación de las disposiciones locales en materia educativa. Armonizaron sus estructuras legales locales con lo dispuesto en la reforma constitucional. Para la armonización en Jalisco se diseñaron foros de consulta donde participaron empresarios, líderes sindicales y especialistas en educación. Ello generó ciertas respuestas efectivas. En contraparte, las entidades que no adecuaron sus disposiciones emiten, en varias de sus convocatorias, vacantes con cero plazas docentes. Tal es el caso de Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa, Veracruz, Yucatán y Zacatecas. En el caso de Zacatecas, la no armonización de las leyes pudo llevarse a cabo por la negociación que realizó el Sindicato con las autoridades estatales en defensa de los derechos laborales de los docentes. El Sindicato, tanto en Jalisco como Zacatecas, logró incidir en la política educativa con diferentes recursos y bajo diferentes posiciones: una, como aliado de la reforma educativa; otra, como opositor y negociador administrativo de asuntos laborales.

En suma, las prácticas corporativas continúan en la presente administración, pese al discurso que enfatiza el combate a la corrupción. Si bien el SNTE o los sindicatos no tienen una participación con tanto alcance en el presente gobierno, es un hecho que están recuperando el control de las plazas docentes, y no precisamente por ser un contrapeso en los procesos de selección, sino por las ambigüedades que se generan en lo laboral y en lo político. Sin embargo, la esperanza está en la pluralidad de organizaciones sindicales y la gestión que se genera en las diversas entidades. Parece que ello puede ser un contrapeso importante en los procesos de asignación y promoción docente.

 

Juan Rubén Compañ García
Profesor de educación secundaria en el Estado de México.
Este texto es producto de una investigación más amplia que se encuentra publicada aquí.


2 comentarios en “La participación del SNTE en los procesos de asignación y promoción docente

  1. Gracias por su texto. Pero creo que esto es IMPRECISO: La reforma educativa de 2019 le otorgó de nueva cuenta al SNTE el control de la asignación de plazas. Lo anterior requirió dos vías: la formal y la informal. La formal se cristalizó en la reforma al apartado B del artículo 123 constitucional que le dio al Sindicato el 50 % de las plazas docentes de nueva creación o disponibles.
    No encuentro una reforma al Artículo 123 en el sentido que señala. Lo establecido en la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado decía eso en el Artículo 62 desde el siglo pasado, pero con la Reformas al Artículo 3o Constitucional pierde vigencia para los docentes. Y la Reforma de 2019 mantuvo el precepto de ingreso solo por los mecanismos de la Ley reglamentaria correspondiente.
    No digo que el peso del gremio sea fuerte para los procesos de ingreso y promoción docente, pero no son por ahí.

  2. Creo hace falta delimitar las funciones que un sindicato debe cumplir (asignar plazas no es una de ellas), pero si atender los derechos laborales de sus agremiados. Paradójicamente, antes de la reforma educativa un maestro con plaza no podía ser despedido fácilmente, ni siquiera por el sindicato, por lo que los maestros en activos no le hacían caso.

    La reforma educativa del 2013 fue realmente una reforma laboral. si, era necesario atender cómo se asignaban las plazas, pero también se disminuyeron los salarios y prestaciones de los maestros. Eso va en la tendencia a disminuir el tamaño y obligaciones del estado: primero fueron las pensiones, luego los maestros; con la austeridad republicana de obrador (muy parecida la motosierra de milei) fueron varias dependencias públicas y los salarios y prestaciones de médicos y enfermeras (como se hizo en ecuador el año pasado).

    Es necesaria una reforma fiscal (México es el país de la OCDE que menos recauda como porcentaje del pib; también es de los más bajos en el examen PISA y el país que menor capacidad de refinación tiene), para poder aumentar el presupuesto en educación en investigación (y en salud).

    Hace cincuenta o sesenta años, los grupos de primaria tenían 50 o 60 alumnos. Los alumnos que terminaban la primaria estudiaban tres años de escuela técnica y ya podían entrar a trabajar (y ascender dentro de su trabajo). Ahora, los jóvenes estudian 14 años desde preescolar hasta preparatoria, y salen sin saber hacer algo (según el mercado laboral). ¿Eran mejores los maestros de hace 60 años?

    Se gasta mucho en la evaluación y selección de los maestros, pero no se pone la misma atención en si la SEP funciona adecuadamente, si los planes de estudio están bien elaborados (no lo están desde hace más de 30 años, por ejemplo se eliminó la gramática de los planes de estudio de español), si los maestros reciben la capacitación adecuada, en si las escuelas cuentan con enfermeros, agua, electricidad, psicólogas, maestros de educación espacial, salones o por lo menos pupitres y pizarrón; no se pone atención a si las escuelas quedan cerca de los niños, o el contexto social que viven.

    Como tema aparte, en EEUU han surgido indicios de que los alumnos tienden a califican mejor a los profesores que mejores notas les ponen; en el largo plazo se observa una reducción del nivel de exigencia para contentar a los alumnos. Otro dato curioso, a los niños en Japón no se les evalúa sino hasta los 8 años.

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