La reforma curricular 2022:
disyuntivas entre la política y las aulas

Durante los últimos meses han aparecido discusiones respecto a los ajustes curriculares que se proyecta implementar en la educación básica y media superior de México. Específicamente me refiero a las modificaciones al plan de estudios y los programas de los niveles de preescolar, primaria, secundaria, y al marco curricular común de la educación media.

En el ciclo escolar 2022-2023 comenzó el proceso de capacitación dirigido al personal adscrito a instituciones públicas y privadas que ofrecen educación básica en el país. Con la finalidad de conocer cómo han ocurrido estos procesos y contar con la mirada de sus participantes, se organizó un proceso de seguimiento a veinte escuelas de una zona escolar del municipio de Acapulco de Juárez, Guerrero. A continuación presento los resultados preliminares.

Ilustración: Ricardo Figueroa
Ilustración: Ricardo Figueroa

Opiniones de docentes en una zona escolar focalizada

La zona escolar cuenta con veintitrés escuelas; de éstas, siete son de sostenimiento público y dieciséis de sostenimiento privado. Todas se ubican en el contexto urbano del municipio de Acapulco; la mayoría se ubican en colonias altamente pobladas que, a su vez, cuentan con todos los servicios públicos. Durante el ciclo escolar 2022-2023 estas escuelas contaron con una matrícula de 4203 estudiantes, atendidos por 202 docentes.

El primer paso fue comunicarse con los veintitrés directores (o coordinadores en el caso de las escuelas particulares) y darles a conocer los objetivos del estudio, así como la metodología de trabajo a realizar durante el ciclo escolar 2022-2023. Se obtuvo la autorización de veinte instituciones —únicamente tres escuelas particulares no tuvieron interés en participar—, lo que representa el 87 % del total de escuelas que conforman la zona.

Posteriormente, se les indicó que el seguimiento se realizaría en cada una de las sesiones de Consejo Técnico Escolar (CTE); estas sesiones, por disposición de la Secretaría de Educación Pública (SEP), son los espacios asignados a las escuelas para desarrollar los procesos de capacitación respecto a la reforma curricular. Es importante destacar que en agosto de 2022, y previo al inicio de estos procesos de capacitación, la SEP no contaba con la totalidad de los documentos de trabajo (en sus versiones finales) para realizar estas sesiones —por ejemplo, el Plan de Estudios 2022 para la Educación Básica apareció publicado en el Diario Oficial de la Federación en agosto pasado—. 

Así, se solicitó a los directores o coordinadores, en su calidad de responsables de las sesiones, que facilitaran el contacto directo con tres docentes que estuvieran frente a grupo de primer a sexto grados; fue prioritario elegir al menos uno por cada fase en el nivel primaria. Se contactó a sesenta docentes —lo que representa un 30 % del total de docentes que laboran en esta zona—, prácticamente 50 % hombres y 50 % mujeres. Con ello se buscó que, además de recabar información de cada sesión con el director/coordinadora de la escuela (a través de un cuestionario), se les pudiera acompañar en el seguimiento a su organización, principalmente a sus actividades. Para ello se diseñó un guión de observación.

La intención principal de la participación de profesores y profesoras frente a grupo era que compartieran, de manera periódica, su percepción de las sesiones y, sobre todo, del contenido que la SEP promueve como parte de los procesos de capacitación sobre la reforma curricular en proceso. Para ello se utilizó una encuesta capturada en un formulario que se les envió directamente a los sesenta participantes a través de WhatsApp.

Primeros resultados

Hasta mayo de 2023 se habían realizado siete sesiones ordinarias del CTE en las escuelas, por lo que se ha aplicado la encuesta a los profesores en tres momentos: noviembre de 2022,y febrero y abril de 2023. A continuación, se reproducen los primeros resultados obtenidos. Es importante recordar que su objetivo es obtener información relacionada a la percepción de los docentes respecto a la capacitación que están recibiendo.

Sobre las sesiones de capacitación

Casi la mitad de quienes respondieron (45 %) opina que las sesiones del CTE son monótonas, aunque observan importantes avances en la síntesis y concreción de los propósitos esperados. Destacan que no sólo se espera que lean textos sugeridos, sino que haya momentos para el diseño de actividades relevantes.

La mayoría (71 %) opina que la SEP únicamente les brinda recursos como los textos en PDF y los videos de apoyo, pero que existen otros que pueden ser aprovechados mejor, como conferencias o talleres virtuales. No obstante, reconocen como limitante la infraestructura de las instituciones donde realizan sus sesiones de CTE (proyector, computadoras, bocinas, entre otros).

Casi un 90 % opinó sobre la importancia de la capacidad del responsable de la sesión para incorporar otras actividades o recursos que no necesariamente están disponibles en las orientaciones que la SEP emite para cada sesión. Además, se observó una mejora de un 30 % en la aceptación de estas sesiones como espacios de formación entre cada uno de los tres momentos en los cuales se les aplicó la encuesta. Sin embargo, consideran que estos tendrían que complementarse con diplomados, especialidades o incluso posgrados, no sólo para capacitarse sobre la reforma curricular en curso, sino en otras necesidades docentes: la atención de la discapacidad, atención de la diversidad, recursos para propiciar el aprendizaje, entre otras.

Sobre el contenido de la reforma curricular en el nivel primaria

La gran mayoría (92 %) dijo desconocer el contenido de la reforma curricular, de los documentos de trabajo y de las implicaciones y alcances en los procesos de capacitación que se realizarán durante el ciclo escolar 2022-2023. De igual manera, manifestaron que su principal fuente de información al respecto eran las redes sociales, especialmente Facebook y WhatsApp, donde encuentran o se les comparten videos realizados por “profesores o asesores” quienes dan a conocer información sobre las modificaciones.

Casi un 83 % señaló que, después de la sexta sesión, aunque iban comprendiendo parte de los cambios curriculares, todavía no les encontraban sentido. Específicamente, lo diferentes que eran frente a lo que han conocido en reformas curriculares, como las de 1993 o 2011. En este sentido, consideraron que estos cambios ocurren más por decisiones políticas que por la búsqueda de una mejor educación; como ejemplo, dijeron que esperan que en 2024 se notifique que estos cambios se modificarán por otros, por lo que seguramente habrá que volver a empezar.

Finalmente, cuando se les preguntó en la primera encuesta acerca de los fundamentos o razones políticas, ideológicas o pedagógicas en los que la SEP sustentó en 2022 la necesidad de estos cambios curriculares, la mayoría de las y los docentes señaló desconocerlos, aunque, cuando se les dieron algunos ejemplos que aparecen en los documentos de trabajo que la SEP emitió en agosto de 2022, algunos mencionaron que tenían algunas nociones o ideas vagas del trabajo de pedagogos como Paulo Freire o la Pedagogía Crítica en su conjunto. Casi el 100 % dijo que le interesaría conocer más de estos fundamentos, aunque reiteraron que la mejor manera de familiarizarse con esta información es a través de procesos de capacitación como talleres, conferencias o posgrados, no necesariamente la tradicional “cascada” que la SEP suele utilizar.

Acerca del tema educativo en el contexto del sexenio 2018-2024

Al respecto, la mayoría de las y los participantes mencionaron que consideran que la educación sigue igual o peor que antes de 2018; afirman que la revalorización magisterial prometida no se tradujo ni en mejores salarios ni, mucho menos, en mejores procesos de formación. Tampoco la han visto reflejada en espacios educativos con condiciones y recursos necesarios para llevar a cabo su función.

En contraste, la mayoría dijo que desempeñan su quehacer con menor presión que antes de 2018, sin estar preocupados por una evaluación que condicione su permanencia “frente a grupo”. Además mencionaron que, aunque reconocen la necesidad de capacitarse, es complicado hacerlo si no existe ni la oferta pública ni las condiciones salariales para “invertir” en un posgrado o un proceso de formación. Casi la misma proporción dijo que al final del sexenio no habrá un cambio sustancial en las condiciones educativas de México. Mencionaron que el principal problema son los “políticos” y la estructura burocrática que impide dar seguimiento a los procesos que están funcionando en las escuelas. Destaca que la zona escolar focalizada contaba con una escuela dentro del Programa de Tiempo Completo. Los tres docentes de esta escuela manifestaron su rotundo desacuerdo con la desaparición del programa; lo consideraban “algo integral” que impactaba de manera positiva en los estudiantes.

Para reflexionar

En los fundamentos del Plan de estudios 2022 destaca el apartado que enuncia los antecedentes y la situación educativa en México. Busca situar la narrativa de que todo lo realizado hasta 2018 no funcionó, por lo que este Plan se presenta como algo innovador que detonará una transformación del sistema educativo. En este sentido, los procesos de capacitación de los profesores han tenido, al menos en organización, los mismos principios que aquellos que se cuestionaba o califica como “el pasado”. Ello es un ejemplo de que romper tendencias y prácticas en el sistema y sus componentes es más complejo que lo que reconocen las autoridades civiles y educativas.

Los resultados preliminares enfatizan lo que especialistas internacionales y nacionales han reiterado respecto a las reformas educativas: se tratan de procesos complejos que requieren tiempo y recursos. Si bien los procesos de formación no son tan innovadores como desearían, el compromiso de las y los docentes les da aliento para participar. Sin embargo, asumen que, como en otras ocasiones, lo único que recibirán de las autoridades será el tradicional “espaldarazo”.

De acuerdo con Popkewitz, las reformas educativas son complejas porque en ellas subyacen muchos componentes e intereses a la vez. Su éxito o fracaso no se traduce solamente en la mejora de los niveles de rendimiento de los estudiantes, sino también en la posibilidad de que los profesores se vuelvan más competentes en el ejercicio de sus funciones. Por lo tanto, la tarea primordial de otros actores es generar condiciones propicias para que estos procesos se lleven a cabo. Por último, este tipo de investigaciones en Guerrero deberían desarrollarse en otros contextos, y desde los gobiernos estatales y el federal para tener un pulso de los procesos de formación relacionados con la reforma curricular 2022.

 

Irving Donovan Hernández Eugenio
Director de una escuela primaria en Guerrero; docente-investigador universitario.