Como el tsunami noticioso ocasionado por el virus que se disemina cruzando fronteras, el día 14 de marzo circuló a través de redes sociales, grupos de maestros y canales de comunicación institucional —en ese orden— la conferencia de prensa del secretario de educación pública, Esteban Moctezuma Barragán y el subsecretario de salud, Hugo López Gatell, informando la suspensión de actividades educativas presenciales al 23 del mismo mes. La Secretaría de Educación Pública (SEP) dio a las escuelas siete días para responder un “examen extraordinario” que consistía en implementar una estrategia de educación a distancia. Esta circunstancia inesperada desató un oleaje de cuestionamientos personales, comunitarios, sociales e institucionales que se manifestaron con efervescencia en cada medio de comunicación disponible al personal que labora en las escuelas; las dudas y soluciones los acuerdos y diferendos y los ¿quién? y ¿cómo? estuvieron a la orden del día.
Cuando la necesidad emergente supera la ejecución burocrática y se cuenta con recursos escasos, como es habitual en un sistema educativo obligatorio que alberga 36.6 millones de alumnos, se apela a la creatividad y a los saberes de los más experimentados o, en su defecto, al instinto y la motivación para esbozar un plan coherente, funcional y contextualizado. Así, en el seno de las escuelas se articularon pequeños y continuos trabajos de planeación, diseño y modificación de secuencias didácticas; se identificaron los mecanismos más rápidos y accesibles, así como a las personas claves para sistematizar actividades y gestionar la comunicación con las madres y los padres de familia.

Ilustración: Gonzalo Tassier
La instrucción de la SEP que aterrizó con urgencia en la diversidad del sistema educativo nacional se adaptó —no sin dificultades— a las características, fortalezas y debilidades de cada centro escolar. Los elementos diferenciadores intraescolares puestos en evidencia durante el proceso de planeación en ciernes no se limitó a los recursos tecnológicos, materiales y conectividad a internet, sino y sobre todo, recayeron en la enorme brecha de desigualdad social y despliegue de capacidades humanas de las y los docentes, así como en la disposición de los familiares de los educandos. Fichas, hojas impresas, grupos de Whatsapp y Facebook, videollamadas, copias fotostáticas, libros de texto, llamadas telefónicas, correos electrónicos e ingresos fallidos y exitosos a Microsoft Teams y Google Classroom fueron la constante.
Dado que en una primera etapa las acciones escolares no se armonizaron con las herramientas de apoyo que dispuso la SEP hasta el 27 de marzo con el Boletín No. 80, en el que se informó del micrositio “Aprende en Casa”, maestras y maestros resolvieron previamente el reto de autogestión de saberes para innovar en la propuesta didáctica sin contar con las nuevas herramientas institucionales. Entre compañeros conocidos y desconocidos se facilitaron y recomendaron libros, notas, youtubers, cursos, recursos tecnológicos, páginas de internet, videos y plataformas de autoaprendizaje, tutoriales, apps educativas y estrategias de enseñanza. En páginas, cuentas y perfiles de redes sociales como: “Soy docente: evaluaciones y más”, “Maestros creativos”,”Material para maestros”, “Lo que callamos los maestros”, “Los profesores”,“Observatorio docente” “Educación especial hoy”, el repositorio de recursos de educación a distancia de la "Red de mujeres unidas por la educación" y otras, se puso de manifiesto por escrito, con fotografías y audios, el proceso de adaptación y los esquemas de trabajo de maestros que saturaban comunicaciones con dudas, motivaciones, inquietudes, preocupaciones, estrategias y propuestas; cada uno en su intento personal y comunitario por lograr aprendizajes en sus alumnas y alumnos ante circunstancias sin precedentes.
Quedan para la memoria el diagnóstico y la estrategia posterior, las diversas opiniones de maestras y maestros sobre las condiciones de las escuelas; la conectividad a internet; el freno consistente que la pobreza y marginación de las comunidades imprime a la posibilidad de comunicarse y enseñar; las dificultades para sostener la motivación de padres de familia; el liderazgo cuestionado o avalado de los directivos escolares; la disposición de plataformas y dispositivos para el aprendizaje o la renuencia a utilizarlas; la conjunción o desarticulación de esfuerzos escolares e institucionales; los excesivos trámites burocráticos para comprobar el trabajo realizado ante la autoridad y el reconocimiento de las habilidades o limitaciones pedagógicas de los profesores que enfrentaron con ánimo o franco desinterés el periodo de Jornada nacional de sana distancia.
Si bien ha concluido la primera etapa, es pertinente señalar que apenas el pasado 17 de abril, el secretario de educación pública publicó un video donde exhortó a los maestros a continuar con clases a distancia a partir del 20 de abril usando plataformas virtuales y/o televisión educativa, además de buscar comunicación con los estudiantes. Sin puntualizar los objetivos del programa, los medios para consultar la programación, ni los canales en los que se transmitiría en los estados, se evidencia que ante escenarios de incertidumbre no alcanza con que Esteban Moctezuma dirija mensajes generales, sino que se espera una respuesta institucional con una estrategia comunicativa específica, puntual, constante y especializada acerca del marco general, líneas de acción prioritarias, recursos y alcances. Es decir, informar y documentar a los docentes y comunidad educativa qué se espera lograr, qué se ofrece como institución con descripción de sus contenidos, en qué términos se da por cumplida la meta y cuáles son los periodos aproximados para rendir cuentas.
El 21 de abril, un día después de iniciar la segunda etapa de educación a distancia, se presentó formalmente, en la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el programa "Aprende en casa" que consta de cinco herramientas: libros de texto gratuitos; programación en televisión educativa dirigida al 90 % de población que tiene cobertura de señal en canales Once, Tv UNAM y televisoras públicas estatales; radio educativa para comunidades indígenas; cuadernillos del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) que se distribuirán en zonas marginadas; y la plataforma “Nueva escuela mexicana en línea” con Google Educación para estudiantes con acceso a internet. Cabe señalar que a la fecha no se han publicado documentos institucionales que garanticen que todas las maestras y los maestros conocen esta información, sólo se confía en la amplia difusión de la conferencia mañanera.
El mismo día a las 11 horas se conectaron simultáneamente 250 mil personas, la mayoría de ellas, docentes convocados por la SEP, para atender el webinarde Google México en el que se dieron a conocer las herramientas digitales que estarían disponibles después de asignar cuentas institucionales; incluidos tutoriales para diseñar planeaciones didácticas con aplicaciones digitales, redes de maestros, webinars para capacitaciones y centros de información técnica alineados a la “Nueva escuela mexicana en línea”. En esta prometedora conferencia se echó de menos la calendarización para generar las cuentas de correo electrónico; sin embargo, el tamaño de la audiencia demuestra el interés de las y los profesores por acceder a cualquier apoyo para enfrentar el reto de educar a distancia.
Ante una situación nunca antes experimentada como la que se vive en el país —y en el mundo—es indispensable que en el futuro inmediato la autoridad educativa informe con transparencia y prontitud el acontecer de la epidemia y su efecto en el retorno a las aulas. Si bien el regreso se estableció para el primer día de junio, es preciso delinear previamente los múltiples escenarios posibles en situaciones cambiantes y explicar de forma transparente a los involucrados las rutas alternativas a efecto de concluir satisfactoriamente el ciclo escolar el día 17 de julio. Como ha reiterado el secretario de educación en videos publicados el 3 y el 7 de abril, se cumplirá con los aprendizajes esperados. No es deseable ni posible la determinación unilateral, inamovible y específica en tiempos de incertidumbre: una comunicación de riesgos exitosa implica proporcionar actualizaciones regularmente para evitar interpretaciones poco realistas e inflexibles de un proceso en desarrollo del que se desconoce a ciencia cierta la magnitud del resultado.
También serán determinantes la función de CONAFE para localizar y acompañar alumnos de comunidades distantes y marginadas, o maestros foráneos que han migrado a sus lugares de origen y tienen serias dificultades para comunicarse; el alcance y difusión de Radio Educación como medio alternativo para continuar con aprendizajes en comunidades indígenas, y el diseño de actividades para estudiantes discapacitados que dependerán de maestros adscritos a Centros de Atención Múltiple (CAMs), dado que no se hay contenidos para alumnos con estas características ni en televisión ni en línea. Los puntos críticos de un sistema educativo que pretende eliminar la inequidad se mostrarán en la posibilidad de atender mejor a los educandos más desfavorecidos.
Finalmente, en las próximas semanas es trascendental hacer una reflexión acerca de los elementos a incorporar a la estrategia general de educación. Es decir, contextualizar el aprendizaje y situarlo en y ante la emergencia sanitaria y posiblemente económica que se avecina. Esto incluye no sólo adaptación de programas y diseño de actividades de aprendizaje en torno al conocimiento de la dimensión epidémica y sus aspectos biológicos, sino que debe responder a las necesidades de los educandos en el amplio sentido de educar para la vida.
Por tanto, idealmente cada escuela debe seguir el consejo de Esteban Moctezuma e incluir secuencias didácticas para desarrollar habilidades socioemocionales en los estudiantes que coadyuven a disminuir estrés, depresión y ansiedad derivados del confinamiento y situaciones de violencia exacerbada que puede vivirse al interior de sus hogares; manejo emocional ante la pérdida, el miedo y la desesperanza; fomento a los valores humanos como la solidaridad, la responsabilidad, la tolerancia y el respeto; medidas de autocuidado y ciclos de prevención de riesgos caseros y externos, preparación ante emergencias y mejorar capacidad de respuesta ante eventos adversos y reunirlas en las “ carpetas de experiencias ” de los alumnos. El distanciamiento social, el llamado a quedarse en casa y el comportamiento de la curva epidémica, abre nuevas oportunidades para planificar objetivos y actividades de mayor alcance, que superen el término de dos semanas, para la flexibilización de proyectos académicos y actividades dirigidas a motivar el aprendizaje y la convivencia entre alumnos y sus familias, para divulgar cotidianamente mensajes de salud pública y desarrollar programas de sanitización previo al regreso escalonado a las aulas.
La educación, más que nunca, probará su utilidad como bien público en el desarrollo de capacidades intelectuales y humanas, como plataforma de apoyo para sortear los desafíos de la época, para impulsar la resiliencia ante escenarios de adversidad, y como palanca de concientización y encuentro social. Es momento de cuestionar los qué y para qué de la educación en tiempos excepcionales para responder a este “examen extraordinario ” de preguntas abiertas que nos convoca a todas y todos.
Claudia Iliana Limón Aguirre
Maestra de educación básica en secundaria mixta 67 y educación media superior en el CETIS #14 en Zapopan, Jalisco.
Iván Israel Carmona Alejandre
Asesor técnico pedagógico de la zona escolar 13 y director encargado en la secundaria mixta #36 en Guadalajara, Jalisco.
Es verdad que esta situación nos enfrenta a un reto impensable hace unas cuantas semanas. Todos los maestr@s lo estamos enfrentando pero hay un elemento que no preocupa a aquellos que pertenecen a la SEP. Muchos de los que trabajamos en escuelas particulares, también nos enfrentamos al temor de que se nos pague o no nuestro sueldo, pues muchos papás, no están pagando sus colegiaturas…entendible al modelo anterior que teníamos, pero esta contingencia cambió todo y las escuelas particulares, al igual que las empresas, no todas manejan grandes capitales, muy pocas pueden solventar esta situación. Así, muchos maestr@s, ademas de cumplir lo mejor que se pueda nuestro trabajo, estamos en una frágil situación económica. No es seguro nada.
Se
De acuerdo con el contenido de esta intervención, al señalar el caso relevante de la educación privada en el contexto de la emeegencia sanitaria, con la larga precariedad laboral como trasfondo gravísimo.
Estamos e frentando una situacion dificil a nivel mundial, una pandemia que a todos nos afecta, sin embargo cada uno de los marstris hacemos lo propio para avanzar con los aprdndizajes de los alumnos, con el gran apoyo de los padres de familia implenentando mi escuela en casa.Juntos saldremos adekante.
Para cada momento difícil nos deja buenos aprendizajes. Considero que hoy más que nunca tenemos un monstruo en frente a quien tenemos que vencerlo y para lograrlo necesitamos tener unidad dejando a un lado diferencias. El covid-19 nos está enseñando a recuperar la práctica de valores olvidados.
Las nuevas realidades, las que deja al descubierto esta crisis enorme. No podemos imaginar que la depauperación económica, sanitaria, política, de seguridad, educativa no se relacionen!
En las escuelas se resolverá administrativamente la conclusión del ciclo escolar. Es preocupante el aprendizaje y la formación de estudiantes. Dos aspectos son de interés.
El manejo de herramientas digitales como WhatsApp y el correo electrónico como alternativa escolar para “comunicarse con estudiantes”, menos para promover aprendizajes. Los conocimientos y habilidades de los profesores es una zona que debe atenderse para la modernización. El segundo aspecto es el de los ciclos truncos como éste. Cuando las aulas se abran ¿se han diseñado acciones que permitan conocer lo que se hizo y lo que no? O simplemente la inercia tomará las riendas!