El proceso de alfabetización tiene muchas implicaciones en el desarrollo de la persona. No solemos darle importancia al papel que juegan la lectura y escritura básicas en nuestras vidas porque las damos por hecho, como si hubiéramos nacido con ellas. Sin embargo, no es así: son aptitudes que se desarrollan, principalmente durante la infancia, y son condiciones necesarias para acceder a un nivel de vida digno. El analfabetismo no sólo se traduce en la privación del derecho a la educación, sino también en un canal importante para la marginación y la pobreza. Cuando una persona no tiene acceso a la educación —especialmente, al proceso de alfabetización— es muy probable que tenga implicaciones sobre su bienestar económico y sobre su acceso al resto de los derechos sociales.

Ilustración: Estelí Meza
Existe una amplia literatura sobre el impacto de enseñar en un idioma conocido por las y los estudiantes, lo cual no únicamente tiene un impacto sobre su logro académico, sino sobre otras variables relevantes como la asistencia escolar. Al respecto, un estudio del Banco Mundial señala:
Cuando a las y los niños se les enseña por primera vez en un idioma que comprenden bien, aprenden más, están en mejores condiciones para aprender otros idiomas, es más probable que permanezcan en la escuela y disfruten la experiencia escolar adecuada a su cultura y circunstancias.
En todo caso, esta evidencia tiende a señalar que la enseñanza básica tendría que basarse en la lengua materna, mientras que el castellano se aprende sólo como segunda lengua durante los primeros años. Si, eventualmente, se llega a secundaria o preparatoria sin haber aprendido castellano, el desempeño escolar será menor en promedio que el de aquellos estudiantes bilingües o cuya lengua materna es el español.
La población indígena de nuestro país es una de las más afectadas por esta problemática: en 2010, el porcentaje de la población de 15 años o más con analfabetismo se situó en 6.9 %; sin embargo, entre la población hablante de un lengua indígena, la cifra se elevó a un 27.3 %. La situación es aún más grave entre adultos mayores y mujeres: en el mismo año, un 72.7 % de las mujeres de 60 años o más que hablaban lengua indígena eran analfabetas.
En México existió un programa llamado Programa de Inclusión y Equidad Educativa (PIEE), coordinado por la Secretaría de Educación Pública (SEP). El programa surgió en 2014 y contaba con seis componentes: i) apoyo a escuelas de educación indígena; ii) apoyo a centros educativos para migrantes; iii) apoyo a servicios de educación especial; iv) apoyo a escuelas de educación telesecundaria; v) apoyo a Centros de atención a estudiantes con discapacidad (CAED) de educación media superior, y vi) apoyo a instituciones públicas de educación superior (IPES) para la inclusión de estudiantes con discapacidad o en contextos de vulnerabilidad.
El presente estudio se enfoca, únicamente, en el componente de apoyo a escuelas de educación indígena, a cargo de la Dirección General de Educación Indígena de la Subsecretaría de Educación Básica. En el diagnóstico del programa se identifica que el problema público que atiende es una "inadecuada oferta educativa a las diversas necesidades de las niñas, los niños y los jóvenes en contexto vulnerable”.
Básicamente, el programa entregaba, a través de las autoridades educativas locales, subsidios a las escuelas primarias de educación indígena que lo solicitaban para dos fines.
1. Acciones para el fortalecimiento académico: diplomados, congresos, seminarios, viáticos y transporte, subsidios para educación continua de docentes indígenas, asesoría y asistencia técnica.
2. Acciones de contextualización: adaptación de contenidos y materiales, diseño de métodos y estrategias de enseñanza, ejecución de programas de lectura y escritura en lengua indígena y compra de materiales educativos.
Existe una amplia literatura sobre el impacto que tiene mejorar la infraestructura educativa sobre el logro académico y la asistencia escolar de alumnos y maestros, entre otras variables. Sin embargo, De Hoyos, Holland y Troiano argumentan que este tipo de acciones basadas en resultados (input-based) dependen de la capacidad institucional y docente para transformar la infraestructura en aprendizajes. A partir de esta discusión, parte la pregunta: ¿el PIEE funcionó para mejorar los aprendizajes de las y los estudiantes indígenas en México?
Como contexto, en México hay más de 10 000 escuelas de educación indígena distribuidas en 24 entidades. No todas formaron parte del programa, lo que permitió estimar un modelo de diferencias en diferencias con información municipal de los Censos y Encuestas Intercensales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del Formato 911 de la SEP a nivel escuela. La información sobre cobertura del programa se obtuvo a través de una solicitud de información mediante la Plataforma Nacional de Transparencia. Entre 2014 y 2019, el 33.36 % de los municipios percibieron subsidios por parte del programa (817 municipios). Para contribuir a futuros estudios que estén interesados en utilizar los datos con los que se construyó la parte empírica de esta evaluación, queda a disposición pública el repositorio de GitHub que contiene el documento completo de la evaluación, el R Markdown con el código, todas las bases de datos y tablas de regresión.
Mapa 1. Cobertura del Programa de Inclusión y Equidad Educativa entre 2014 y 2019
El modelo de diferencias en diferencias se utiliza cuando la distribución del programa no es aleatoria, pero existen grupos de control y tratamiento con información de tipo panel; éste consiste en incorporar dummies de tratamiento, por año y sus interacciones. Estas últimas son conocidas como dobles diferencias y permiten estimar la diferencia entre las medias del grupo del programa y un contrafactual: esto es, qué hubiera pasado con el grupo del programa de haber seguido el mismo comportamiento que el grupo de control. Por ello, el principal supuesto del modelo es denominado tendencias paralelas: es decir, que el grupo del programa hubiera seguido la misma tendencia que el grupo de control en ausencia del programa.
A partir de las estimaciones del modelo, se encontró que, en promedio, la presencia del PIEE incrementó el alfabetismo entre la población de 6 a 11 años de cada municipio en 3.42 puntos porcentuales de 2010 a 2020. Para verificar la credibilidad del supuesto de tendencias paralelas, se incorporaron dobles diferencias para 2000 y 2005, cuando aún no existía el programa y, por lo tanto, representan efectos placebo. No se detectan diferencias significativas en esos coeficientes, lo que aporta robustez a los resultados del modelo.
Las tablas de regresión se encuentran disponibles en el repositorio pero, como referencia visual, a continuación se muestra el comportamiento de los grupos entre 2000 y 2020, estimando el efecto del programa a partir de la curva del supuesto de tendencias paralelas: es decir, qué hubiera pasado si los municipios del programa no hubieran percibido estos subsidios (siguiendo la tendencia del grupo de control). La diferencia entre la curva punteada que representa el contrafactual y la curva azul que representa al grupo de tratamiento es el efecto del programa.
Gráfica 1. Diferencias en diferencias sobre alfabetismo por municipio
Asimismo, se presenta un gráfico de estudio de evento (event study) para visualizar el efecto del programa antes (placebo) y después de su aplicación en 2014 para cada año, incorporando intervalos de confianza al 95 % para el efecto promedio del tratamiento sobre los tratados (ATT) estimado de cada año.
Gráfica 2. Estudio de evento del Programa de Inclusión y Equidad Educativa
¿Cómo ocurrió esto? Porque, además, incrementó la asistencia escolar de niñas y niños de 6 a 11 años en 1.31 puntos porcentuales por municipio, en promedio. A continuación, se presentan los resultados del modelo, así como la gráfica que muestra el comportamiento de los grupos (control y programa), en comparación con el contrafactual que es la línea punteada.
Gráfica 3. Diferencias en diferencias sobre asistencia escolar por municipio
También, incrementó la matrícula escolar en 6.78 alumnas y alumnos por escuela y el número de aulas en 0.54 por escuela, en promedio. De la misma forma, se presentan las gráficas que siguen el comportamiento de los grupos por año, en comparación con el contrafactual del programa.
Gráfica 4. Diferencias en diferencias sobre matrícula por escuela
Gráfica 5. Diferencias en diferencias sobre número de aulas por escuela
Es decir, los subsidios del PIEE permitieron que las escuelas incrementaran su matrícula y número de aulas, aumentaran la asistencia escolar y disminuyeran el analfabetismo del municipio.
Al respecto, es importante abrir la discusión: ¿por qué estos resultados son diferentes a la evidencia de De Hoyos, Holland y Troiano sobre los subsidios generales en escuelas públicas de Argentina? En parte, porque los subsidios universales podrían no funcionar, pero focalizarlos en escuelas con importantes carencias podría representar la diferencia. Recientemente se ha desarrollado un debate sobre las ventajas y desventajas de cada esquema, y la actual administración tiende a favorecer los subsidios universales. En educación —al menos— la evidencia parece apuntar a que los subsidios focalizados funcionan mejor, probablemente porque se concentran en una población objetivo donde cada peso tiene un mayor aporte marginal.
Los procesos educativos deben ser plurales y adaptables al contexto de cada región; esto no sólo representa una condición necesaria para el desarrollo de sectores de la población históricamente discriminados, sino que es una condición mínima de justicia social para garantizar la igualdad en el acceso a los derechos sociales. Intervenciones relativamente simples como la del PIEE pueden mejorar los aprendizajes del castellano durante el periodo crítico (previo a los 12 años).
Sin embargo, si bien este programa originalmente se fragmentó en cuatro programas diferentes en 2020, el componente para educación indígena (ahora Programa de Atención a la Diversidad de la Educación Indígena) desapareció para el ejercicio 2021. La educación es una condición necesaria para el desarrollo, pero no se puede garantizar sin presupuesto, sobre todo donde más se necesita.
Alejandro Grimaldi Ferreira
Maestro en economía aplicada por el ITAM y analista económico en Tecnología e Información para la Salud
Anexos
Tabla 1. Modelo de Diferencias en Diferencias sobre alfabetismo por municipio
Tabla 2. Modelo de Diferencias en Diferencias sobre asistencia escolar por municipio
Tabla 3. Modelo de Diferencias en Diferencias sobre matrícula por escuela
Tabla 4. Modelo de Diferencias en Diferencias sobre número de aulas por escuela










exelentes investigaciones, los posicionamientos permiten esclarecer las intencionalidades, dos aspectos escenciales para su inclusion en la conformacion del conocimiento del es obligacion de todos.
Subsidios a los indigenas por número de niños paridos. A la vez, la peor educación.
¡Bonita cuarta transformación, conservadora y clasista hasta el tuétano!