Voces estudiantiles: pandemia y educación superior internacional

En los últimos meses, en una variedad de artículos y seminarios en línea (webinars), se han escrito, leído y discutido reflexiones sobre el impacto de la pandemia en la educación superior y su internacionalización. Historias que reflejan la crisis de estudiantes ante retóricas de migración; agendas políticas y de salud pública a nivel local y global; la falta de apoyo institucional; recorte de presupuestos; becas; falta de atención psicológica y médica; y proyecciones de situaciones que inevitablemente enfrentarán las universidades del mundo. Algunos de estos cambios, problemas e inclusive oportunidades están siendo compartidos entre las diferentes instituciones de educación superior (IES); otras están completamente marcadas por el contexto y el entorno local.

Este escrito reporta una experiencia pedagógica sobre la educación superior internacional. También ejemplifica la manera en que a veces se olvida que las prácticas sencillas de comunicación entre alumno y educador auxilian la creación de aprendizajes significativos, profundos y relevantes para la formación profesional y personal de los estudiantes que participan en un programa de movilidad académica.

Ilustración: Estelí Meza

En el mes de abril, la Universidad de Guanajuato (UG), institución con 111 estudiantes en estancias académicas en 17 países (Alemania, Argentina,  Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Perú, Suecia), y otros estados del país, invitó a una colega con la que ha colaborado desde 2007 en la creación del primer Programa de verano de la investigación para extranjeros en  la Universidad de Arizona (UArizona); más tarde acompañó a la UG al diseño de su propio programa de verano de investigación para estudiantes internacionales (auspiciado por el programa 100 Strong in the Americas). La colaboración tuvo los siguientes objetivos: a) contar con un moderador imparcial; b) escuchar a los estudiantes situados fuera del territorio mexicano o que han podido regresar a su país de origen en medio de esta crisis y; c) a través de estas voces estudiantiles, accionar e identificar procesos institucionales para apoyar a la población estudiantil. El diálogo se realizó vía video conferencia entre 76 estudiantes que lograron conectarse, la moderadora invitada y personal de la oficina internacional de la UG.

Los temas más recurrentes en el conversatorio fueron: disposición de recursos financieros a través de becas; extensión de la estadía de forma involuntaria y petición de recursos adicionales; experiencias a través de clases en línea; interacción entre las autoridades y profesores en la universidad receptora; y temas diversos con respecto a visas/pasaportes y cualquier otra cuestión migratoria. Las autoridades de la UG intervinieron en este último punto para proporcionar información, e incluso tomar nota de las áreas donde los estudiantes sintieron que no existe una respuesta institucional concreta y efectiva.

Otra pregunta fue “¿Qué has experimentado a través del entorno donde te encuentras?”. Los estudiantes evocaron a sus vivencias locales; lo difícil que fue aceptar el cambio; las redes de apoyo entre quienes les rentan sus casas; comparten la misma jornada o simplemente son sus vecinos. Se reportó que algunos de ellos no han recibido sus becas, que sienten estar en “una zona de guerra”; algunos otros se concentraron en lo positivo e iniciaron la conversación centrada en ellos. Al final de la conversación, las autoridades de la UG enfatizaron lo que seguía: acciones, disposición de servicios estudiantiles en línea y el trabajo a nivel institución. Los estudiantes se sintieron arropados —por lo menos es lo que señalaron— además de agradecidos por el espacio.

Las consecuencias reflexivas de este primer paso dieron frutos, unas semanas después, cuando los estudiantes vieron el apoyo institucional como un hecho real y, sintiéndose escuchados, enviaron videos de uno a tres minutos ampliando su ejercicio de reflexión ante esta pandemia. Se recibieron alrededor de 22 videos, representando el 20 % de aquellos que están registrados como estudiantes de movilidad (semestre enero-junio 2020) en la UG.

Fundamentalmente, los testimonios grabados por sus propios protagonistas son voces estudiantiles dirigidas a una comunidad en general. Las coincidencias se centran en los siguientes puntos, que esperamos pueden ser útiles para otros estudiantes y para administradores de las IES:

1. En medio de una crisis uno debe ocuparse en el ser. Los ejercicios de autorreflexión son útiles.

2. La comunidad es esencial para sobrellevar cualquier eventualidad. La tecnología también debe servir para estar en contacto afectivo con las familias y amigos.

3. Las vivencias locales son un proceso de aprendizaje; también debe buscarse instrucción fuera de los recintos académicos.

4. La responsabilidad social es una tarea global; debemos estar informados y comprometidos con lo que nos corresponde.

5. En la vida se tienen planes, pero hay circunstancias que no nos permitirán llevarlos a cabo; hay que ser flexibles. No pasa nada, de todo se puede aprender.

6. Es buen momento para sacar del cajón los proyectos olvidados, es tiempo de retomarlos. Establecer metas sencillas pero significativas, inclusive aquellas que no tienen que ver con un programa académico formal.

7. Es importante mantenerse informados a través de diferentes fuentes y medios de comunicación, nunca conformarse con un solo vehículo informativo.

8. La inteligencia emocional es tan importante como cultivar el intelecto. Hay que cuidar nuestro estado físico y mental.

9. Las redes humanas con profesores, autoridades, compañeros de aula y con personal de las universidades es fundamental. La responsabilidad del bienestar institucional y su comunidad es tarea de todos sus miembros.

10. No hay que enfocarse en que el aislamiento nos exige aprender algo, la simple razón de estar confinado debe estimularnos a la reflexión.

Todos los testimonios expresaron que han encontrado el lado positivo de esta crisis, pues se sienten respaldados tanto por su universidad de origen como por la receptora. Algunos de ellos decidieron regresar a México antes de concluir su estancia, pero todos coincidieron que han seguido tomando sus clases en línea, incluso participan en actividades que las oficinas internacionales organizan a través de videoconferencias. Estos estudiantes de retorno participan en una experiencia internacional en casa; otros siguen cumpliendo con el aislamiento, pero con sus familias. Algunos estudiantes citan que, aunque todos compartimos esta pandemia, cada quien vive esta situación de la manera que puede, pero no tienen duda de que saldrán con una nueva forma de ver su vida.

Todos los testimonios coinciden que éste no era el plan para pasar su semestre de intercambio; sin embargo, saben que la experiencia los ha hecho crecer, madurar, apreciar, aprender y ser vulnerables con crisis fuertes donde el apoyo psicológico y emocional ha jugado un papel importante en muchos de ellos. “Nos cambiaron los planes, pero tendremos mucho que platicar”, señaló una estudiante de nutrición. Otro estudiante de cultura y arte dijo: “la realidad no es para nada cercana a lo que planeaba ser un intercambio”. “Hay que tener distancia física pero no emocional”, concluyó una estudiante de artes visuales.

Un ejercicio que en principio iba a ser una simple charla para mejorar, establecer y coordinar procesos institucionales en servicio de los estudiantes de la UG participando en programas de movilidad se transformó en una reflexión íntima donde la personalidad y las experiencias individuales cobraron gran significado para un futuro próximo. Esto no es posible si se carece de un apoyo institucional adecuado, estructurado y coordinado entre la universidad receptora y la de origen. Las instituciones en colegiado juegan un papel muy importante y deben tener una responsiva inmediata para no “soltar” a sus estudiantes.

Otra lección es que estos ejercicios deben ser conducidos por personal que tenga un perfil educador, además de gestor, y apoyarse en todo momento de los expertos adecuados (por ejemplo, asesores de migración en las instituciones). También hay que citar la oportuna intervención de consulados mexicanos a los que algunos estudiantes acudieron para pedir una repatriación voluntaria y, en respuesta, se proporcionaron vuelos humanitarios para transportarlos de regreso a México. De hecho, de los 111 estudiantes en estancias fuera de la UG, se repatrió a 50 estudiantes en colaboración con la Secretaría de Relaciones Exteriores; se realizaron traslados desde el aeropuerto de la Ciudad de México; se otorgaron servicios de atención psicológica y se mantuvo comunicación constante compartiendo información útil para su autocuidado, seguimiento de acuerdos institucionales e instrucciones de autoridades pertinentes. Los procesos de enseñanza se mantuvieron a través de medios electrónicos a distancia y —en los casos aplicables— se promovió la inscripción extemporánea a las materias respectivas.

Un alto número de IES están preocupadas por la matrícula, por sus modelos financieros, por su recorte presupuestal, por la carencia de un plan para continuar con clases en línea y con un sin fin de actividades que conforman la operación misma de cada universidad. No obstante, es necesario comisionar a las oficinas/unidades que se enfocan en poblaciones particulares. Sin duda, una de las poblaciones más vulnerables de las instituciones de educación superior son los estudiantes internacionales.

La discusión y análisis de políticas de educación superior y el impacto en la internacionalización son importantes: alguien tiene que hacer esa tarea. Pero no olvidemos que dentro de esta crisis se encuentran seres humanos cuyas rutas personales han sido cambiadas sin previo aviso, sin preparación alguna y en contextos desconocidos. Es necesario iniciar una redefinición de la educación superior internacional; reconocer el rol del educador, de la pedagogía, y de la enseñanza-aprendizaje para que el impacto en el educando sea guiado, diseñado y desarrollado con prácticas educativas adecuadas. La educación es un acto de humanidad, de compromiso y comunicación recíproca. Proyectamos que, después de esta crisis, aquellas instituciones que continuarán nutriendo sus colaboraciones internacionales serán las que vieron en sus aliados actos de humanidad, comunidad y solidaridad para asistir a su población internacional estudiantil en tiempos de crisis y crear soluciones concretas.

Actualmente se discute en muchos foros el futuro de la educación superior en la era post-COVID-19, pero nos preguntamos si contamos con los elementos suficientes para responder los retos que vienen. Por ello, buscaremos que este ejercicio con los estudiantes continúe para entender nuestra realidad actual y, cuando llegue el momento adecuado, podamos plantear mejores estrategias institucionales. La gran preocupación es que al terminar la contingencia, por no haber entendido los retos presentes, sigamos haciendo lo mismo esperando tener resultados diferentes en una realidad que ha expuesto a poblaciones vulnerables y muchas veces invisibles. Este ejercicio debe ser una acción pedagógica donde diferentes instancias institucionales convergen esfuerzos en la construcción de sistemas de educación inclusiva.

 

Nadia Álvarez Mexia
Directora de programas con México y profesora afiliada en la Universidad de Arizona en los Estados Unidos.

Erick M. Sánchez-Robles
Jefe del departamento de movilidad e intercambio académico de la Universidad de Guanajuato.


Un comentario en “Voces estudiantiles: pandemia y educación superior internacional

  1. Cuando los posgrados ( maestria , doctorado) son para privilegios de unos cuantos que posteriormente estaran al servicio de los del poder(politicos,empresarios,iglesia) de nada sirven si estacion al servicio de unos cuantos. Los paises latinoamericanos necesita una nacionalizacion interna y una externa con los demas pueblos del sur, desde mexico hasta chile y argentina. Los doctorantes hoy en dia regresan a servir a los poderosos y no al pueblo quexcon sus impuestos los mando a estudiar.

Comentarios cerrados