Adiós a la Usicamm

La Unidad del Sistema de Carrera de Maestras y Maestros (Usicamm) es hasta ahora la instancia encargada de asignar las plazas en escuelas donde hay una vacante en los niveles de educación básica (EB) y educación media superior (EMS). El lunes 24 de junio de 2024 ocurrió un hackeo en su sitio web oficial. Este incidente habría confirmado que un organismo dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con cada vez menos recursos, se encuentra en una situación complicada. Para rematar —el pasado jueves 15 de agosto— la presidenta electa anunció su inminente desaparición. Con ello termina un ciclo de diez años de la implementación de una política de ingreso a la docencia mediante concursos de selección de aspirantes.

Ilustración: Izak Peón

El Servicio Profesional Docente (SPD) inició en el ciclo escolar 2013-2014. Con ello se buscó una política de ingreso al magisterio con miras al mejoramiento de las políticas de atracción de docentes similares a otros países de América Latina. El SPD consiguió el tránsito de un modelo credencialista de asignación de plazas a uno más parecido al meritocrático, en donde profesionales de otras áreas del conocimiento lograron regular su ingreso, sobre todo en el nivel secundaria y EMS, aunque hay que reconocer que las personas ya ingresaban por medio de su capital social o político. Además, el pase automático reglamentado en el escalafón dejó de funcionar para los egresados de escuelas normales. Los sindicatos federales y estatales se ubicaron en un papel menos preponderante, pero tal vez los situó en uno mucho más funcional: el de garantizar mejores condiciones salariales para las y los docentes. Los resultados entre 2014-2018 dejaron una participación de un total de 649 256 sustentantes; 530 441 fueron de educación básica y 118 815 de educación media superior. En términos generales la idoneidad fue similar entre egresados normalistas y personas llegadas de otros campos profesionales.

 

Gráfica 1. Idoneidad de concursos del SPD en el ingreso a EB y EMS (2014-2018)

Fuente: Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, “La evaluación obligatoria en México. Informe 2019

Cabe destacar que a partir del concurso de ingreso 2016-2017 el SPD emitió sólo una convocatoria para todas las personas interesadas en participar en la evaluación de ingreso, por lo que dejó de emitir dos convocatorias como sucedía desde 2014: una para normalistas y otra para titulados con otras formaciones profesionales. Probablemente la inclusión de estos profesionales también estuvo justificada por la gran cantidad de plazas vacantes y la atención a grupos vulnerables. Tan sólo para 2015 se proyectó que en 2018 habría 61 376 vacantes y el sistema de educación normal —para el ciclo escolar 2015-2016— tituló solamente a 30 569 docentes para todos los niveles de la EB y EMS.

Si bien los avances en el desarrollo de una política de acreditación para el ingreso a la docencia fueron bastantes, algunos aspectos de la estrategia habrían sido susceptibles de mejora y fueron ampliamente criticados. Uno de estos saldos estuvo presente en el plano pedagógico de la evaluación: en ningún momento se anunció una estrategia de información sobre las pruebas estandarizadas aplicadas, en todo momento imperaron versiones subjetivas sobre la validez de las pruebas. Otra deuda fue el desarrollo de un sistema nacional de formación continua; lamentablemente no se consolidó una estrategia de política eficaz a pesar de que sí hubo un programa de tutoría. Resultados de investigación con docentes de secundaria derivados de la tesis doctoral del autor1 indican que el examen de ingreso incentivó un mayor compromiso. Docentes normalistas asumieron que la competencia en el examen era algo que le daba mayor valor a su preparación. Para los profesionales de otras áreas, el examen y en general el proceso de ingreso les otorgó una ventana de oportunidad, de alguna manera emparejó las condiciones de competencia por lo que se sintieron incluidos en el proceso. Aunque la experiencia con el examen de permanencia fue generalmente negativa —estrés laboral—, en el caso del examen de ingreso la experiencia habría sido la opuesta. La obtención de la plaza habría resignificado el propio quehacer educativo cotidiano, mejorando el capital profesional y la mirada de su trabajo frente a otras y otros docentes al interior de las instituciones.

Las elecciones de 2018 marcaron el triunfo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Uno de los ejes de su campaña consistía en la derogación de la reforma educativa de 2013, y con ello, la desaparición del INEE como organismo autónomo. En la discusión sobre estos cambios hubo una amplia etapa de debate entre grupos parlamentarios; mientras que la fracción oficial fue la principal promotora de la derogación de la primera reforma, la apuesta del grupo opositor fue rescatar el funcionamiento del Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), la autonomía del INEE, y también la operación del SPD. Así, el 15 de mayo de 2019 surgió la Usicamm como “un órgano administrativo desconcentrado con autonomía técnica, operativa y de gestión adscrito a la Secretaría”.

En la reconfiguración de la política se cambió el término de ingreso al de admisión. Ello implicó el surgimiento de interrogantes en primera instancia, y al parecer un descontento por la adhesión de componentes adicionales en la evaluación. Docentes de secundaria en 2019 y 2020 expresaban lo siguiente:

Pues el panorama actual es algo confuso porque no hay bases sólidas sobre los procesos […] falta ver realmente cuál es la realidad de dichas convocatorias, cómo va a ser el proceso, cambiaron los parámetros de la evaluación (Daniela, maestra de secundaria egresada de una IES).

[…] Siento algunas dudas, el examen era una especie de filtro que le ayudaba mucho a la labor docente, ese filtro permitía que mejores docentes tuvieran una mejor plaza, ahora el examen es más sencillo y no sé si una planeación permite ver si sabemos o no (Fernando, maestro de secundaria egresado de una normal).

Entonces, en 2019 la Usicamm realizó cambios en los componentes del examen de ingreso. En un primer momento estos componentes fueron: un escrito en la modalidad de ensayo, una constancia que demostraba experiencia frente a grupo, una prueba estandarizada y la realización de una planificación de una sesión. Para 2021 los componentes de la evaluación cambiaron y solicitaron otros elementos multifactoriales como: la formación pedagógica como docente, el promedio general de carrera, cursos extracurriculares (relacionados con la docencia), experiencia docente comprobable y un examen estandarizado denominado apreciación de conocimientos y aptitudes. Estos componentes se ponen en cuestión cuando el promedio no garantizaría, o tal vez no sería objeto de predictibilidad en la eficacia de la aplicación de las competencias didácticas en el aula de las personas que logran la admisión. Evidencia de investigaciones en países que han mejorado sus indicadores educativos demuestra que los docentes más talentosos son reclutados de carreras universitarias y logran tener una formación pedagógica complementaria, contrario al componente que pondera la formación pedagógica específica. Por ello, se tendría que poner a debate la pertinencia de la evaluación que realiza la Usicamm y al menos suprimir aquellos componentes que no indiquen eficacia docente en el aula.

Ante el anuncio de la inminente desaparición de la Usicamm, es conveniente enfatizar que no todas las unidades estatales funcionaron de la misma forma. Pareciera que el organismo no logró constituirse de manera uniforme y más bien funcionó como un conglomerado de organismos estatales; es decir, en algunos estados la Usicamm funcionó de mejor manera que en otros. No obstante, algunas erratas constantes fueron evidentes en una plataforma de registro que no funcionaba todo el tiempo, sino sólo por algunas horas durante el día. Ello aminoró las posibilidades de registro de más aspirantes. No todas las plazas vacantes se reportaban al organismo de manera oportuna.

La Usicamm presentaba resultados de manera individual; daba a conocer al concursante una hoja con el puntaje general obtenido y también el puntaje desglosado por cada uno de los componentes de la evaluación ponderados. Al mismo tiempo se presentaba una consulta pública, en donde las listas de ordenamiento solo contenían, precisamente, el puntaje general. Algunas de estas listas llegaban a tener hasta 7000 folios, como en el concurso de nivel primaria regular en el Estado de México 2022-2023. En todo caso, no todos estos folios obtenían un lugar; pero sí implicó la formación de un embudo en la admisión debido a que personas que no lograban ser asignadas a una plaza durante su primer intento, participaban en ciclos posteriores, situación que aumentaba el número de folios anualmente. No se construyó un repositorio de información en donde se pudieran consultar las principales cifras, tales como: a) número de aspirantes registrados en cada estado de la República; b) número de docentes aceptados y no aceptados en el proceso; c) nivel en el que acreditaron el proceso de admisión; d) porcentaje de docentes aceptados y lugar de destino; etc. Valdría la pena repensar la manera en la que se rinden cuentas.

En suma, este texto no quiere realizar una comparación entre una u otra política de ingreso, sino presentar un pequeño balance a una década de ello. La Usicamm es una institución que proyecta —al menos en el imaginario de las personas dedicadas a la docencia— desorganización. Para 2024 el debilitamiento institucional de la Usicamm es visible y no sólo ocurre en este organismo, también en la Comisión para la Mejora continua de la Educación (Mejoredu).

¿Qué sigue? Se anunció “la construcción de un nuevo sistema de ingreso sin regresar a prácticas nocivas del pasado”. En el mediano plazo, parece que no son buenas noticias, pero ante ello es necesario proponer opciones para el impulso de una agenda de política de ingreso que se ajuste a las necesidades de un magisterio mucho más moderno, que ya conoce otras maneras de ingresar, al menos en el papel, más justas. Un sistema escalafonario certificado que adopte los criterios mínimos de profesionalización de los docentes en cada región del país y las exigencias de la especialización requerida para ejercer la profesión; que sea inclusivo con poblaciones de docentes provenientes de grupos minoritarios o de escuelas formadoras de docentes rurales que no han podido ser visibilizadas durante todo este tiempo; una valoración de la técnica pedagógica fundamentada en la observación de la práctica educativa; la participación de observatorios ciudadanos para garantizar la transparencia del proceso; la incorporación y revalorización de las normales públicas al trabajo colegiado con otras IES, para coadyuvar en la profesionalización de trayectos de práctica docente y didáctica para aquellas carreras afines a la docencia. Por ahora, no se ve por dónde se pueda sostener un sistema de ingreso-admisión a la docencia como se desarrolló por diez años. Es importante analizar con detenimiento lo que sucedió para implementar mejoras a una posible agenda de construcción de un sistema nacional de escalafón para el ingreso a la docencia.

 

Jorge Mejía Bricaire
Docente de tiempo completo en la Escuela Normal No. 4 de Nezahualcóyotl


1 Mejía, J., Estructuración y reflexividad de experiencias de inserción laboral en un periodo de reforma de docentes en el nivel secundaria del Estado de México. [Tesis Doctoral]. Departamento de Investigaciones Educativas CINVESTAV, México, 2024

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Publicado en: Reforma Educativa

9 comentarios en “Adiós a la Usicamm

  1. Hola que bueno que terminan con este componente del USICAMM; fui afectado porque primero tuve que realizar el examen y posterior me mandaron la guía y los cursos, hice mi denuncia mediante un ticket que según dicen es para cualquier aclaracion y me contestan que su decisión es inapelable; hay una discrecionalidad y contubernio que si afectan en el contexto de su propio sistema operacional y deja mucho que desear como entregan las plazas.

  2. El gobierno pretende contratar jueces y magistrados por voto popular y los maestros de primaria y secundaria tienen que pasar por una serie de exámenes, teniendo que justificar perfil, maestría y doctorado. Una completa incongruencia.

  3. Me da gusto que desmantelen está instancia, en lo personal aquí en Michoacán no funcionó de la manera correcta, la corrupción fue en aumento, las asignaciones de plazas se dio a manos llenas, para acceder a un lugar y aumentar el sueldo era evidente la corrupción, se hicieron grupos donde el cobro de cada espacio asignado era dinero y solo esperar a que la SEE dijera que el techo financiero era escaso, que gran error y que engaño, en el cambio de de lugares que cómo trabajadores teníamos derecho de hacerlo ya se limitaba por muchas razones, vi a muchas maestras separadas de sus hijos, maestros y maestras que eran esposos no pudieron nunca estar juntos….pero por el contrario vi muchos compañeros nuevos recién egresados llegar a lugares donde casi nadie llega es decir a zonas muy urbanas. En Michoacán dejaron de hacerce las cosas bien en esta instancia.

  4. Habría que analizar cuantos de los dirigentes del SPD, se pasaron a USICAMM….y si estos personajes, formarán el nuevo sistema… será lo mismo pero más barato para ellos y más caro para los docentes…en general, puro perder el tiempo en una maraña de cursos y actualizaciones que poco o nada tiene que ver con tu día a día como docente…

  5. De cualquier modo ya no están dando plazas, sólo interinatos. El sindicato podrá controlar a los interinos porometiéndoles plazas.

    Con respecto a si los mejores maestros son universitarios con alguna especialidad en educación; quizá sea válido para secundaria y preparatoria. No en primaria o preescolar, además se nota el desprecio a una formación humanista como la que dan los estudios pedagógicos. Los pedagogos estudian filosofía, psicología, estadística, historia, matemáticas, español, ciencias naturales, etc.

    Inicialmente las evaluaciones no estaban acordes con la materia a dar. Se les pedías exámenes de matemáticas y español a maestros de arte y educacíón física.

    Las horas asignadas en secundaria y preparatoria se distribuían por escuelas en toda la ciudad, obligando a los maestros a acudir a los procesos de intercambio o a dejar las horas vacantes.

    Ahora que el tema judicial está de moda, ¿cómo se evalúa un buen juez? ¿ Cómo se evalúa un buen docente?

  6. está bien que hagan nuevos cambios, y también quiero que nos den oportunidad a ls recién egresados, no es justo que para concursar nos pidan experiencia si no nos la permiten adquirir, espero que este nuevo cambio beneficie a todas y todos los docentes, al igual que a los egresados de escuelas privadas y públicas

  7. siempre los cambios son buenos cuando tiene sustento, un fondo basado en la evaluación y diagnóstico, el cambio es bueno cuando las propuestas bien fundamentadas buscan dar soluciones y mejorar las cosas. pero este gobierno tiene la mágica facultad de destruir y crear caos donde no lo había, a río revuelto ganancia de pescadores, leo y escucho comentarios negativos del sistema que funcionaba hasta hoy pero casi todos de personas provenientes de dónde morena ya metió mano, o en su defecto de quienes esperan obtener más con menos esfuerzo, de quienes quieren una vez ganada una plaza pretenden dormir en sus laureles y no gustan de ser evaluados, cuestionados.

  8. Es claro que una evaluación formativa me da indicios de que rumbo voy tomando cuando se realiza una buena retroalimentación, lo cual no sucede con la usicam, ya que te evalúa pero nunca te dice tus áreas de oportunidad, solo te hace que te conformes con tus resultados y a la vez puedes protesta, pero nunca hay una buena retroalimentación que tanto exigen que como maestros sea una práctica constante en el aula.

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